La nueva cara de Santander: del incendio al centro Botín

La historia de Santander hay que entenderla en base al incendio que asoló la ciudad en 1941. Hay un antes y un después de esa fecha. Tras la peor catástrofe de su historia, la capital de Cantabria, situada en la costa norte española, se ha reconstruido hasta ofrecer la imagen actual, digna de una urbe de vanguardia con el centro Botín, aún en obras, como referente de una imagen moderna que quiere subirse al tren de las vanguardias.

Estamos a 15 de febrero de 1941. Hace frío. Y viento, mucho viento, huracanado podríamos decir. De repente ¡fuego! En una pensión en la calle Cádiz. Y el viento extiende las llamas. ¡Toda la ciudad está ardiendo, que catástrofe!.

Existe la ruta del incendio en Santander
Existe la ruta del incendio en Santander

Empiezo así este post pues es necesario saber esto para comprender Santander, una ciudad que ha tenido que reinventarse después de que aquella catástrofe destruyera la ciudad. El fuego duró dos días y destruyó casi todo el centro .

Por eso nunca se escucha hablar del Casco Antiguo de Santander, pues no existe. El fuego lo calcinó. Tampoco se oye hablar mucho de la catedral, pues parte de la que se visita actualmente es una reconstrucción de la original, también devorada por las llamas aquel fatídico día febrero.

Escultura en memoria del incendio de Santander
Escultura en memoria del incendio de Santander

Pero por encima de la antigüedad de los edificios, lo que llama la atención al pasear por el centro de Santander es precisamente como la ciudad ha resurgido de las llamas. Un hecho casi milagroso del que presumen otras muchas capitales europeas víctimas de catástrofes como Dubrovnik (Croacia), Dresden (Alemania) o Brest (Francia). Quizá Santander no es tan preciosista como las antes comentadas o la razón de su catástrofe no es bélica como en los otros casos,  pero es un hecho que nadie puede negar: Santander ha resurgido completamente de sus cenizas.

Vistas de Santander desde el campanario de la catedral con el arco de la Fundación Botín a la izquierda
Vistas de Santander desde el campanario de la catedral con el arco de la Fundación Botín a la izquierda

Una vez situados empezamos el recorrido en busca no sólo de los pocos restos del pasado, sino también dispuestos a disfrutar de una ciudad con mucho futuro y que sigue reinventándose.

Cambios con el Centro Botín

La prueba, la tenemos en el centro, en los Jardines de Pereda, hoy en parte vallados por la construcción de la que pronto va a ser la nueva imagen de la ciudad: el Centro Botín. Obra del afamado y muy premiado arquitecto Renzo Piano. Un centro de arte privado que nace con la idea de dinamizar Santander y convertirse en un punto de encuentro para locales y visitantes.

Vista del centro Botín desde el mar
Vista del centro Botín desde el mar

Creo que conviene estar atentos a la evolución de las obras pues su apertura va a significar un antes y un después en la vida e imagen de la capital de Cantabria. Otro hito en su historia.

La influencia del Centro Botín ya se percibe. A su alrededor ya se ha formado el llamado “anillo cultural”, una zona delimitada por diferentes espacios con la cultura como protagonista, muchos de los cuales bien merecen una visita.

Plano del Anillo Cultural de Santander
Plano del Anillo Cultural de Santander

Por ejemplo, la catedral. Aunque está reconstruida y apenas quedan restos de su origen gótico, merece la pena entrar y subir a la torre campanario del templo (a la que se puede acceder en ascensor una de las ventajas de la reconstrucción del templo), donde encontramos el museo de interpretación de la historia de Santander. La visita es interesante sobre todo por ver la maqueta que nos muestra como era Santander antes del incendio. Clave para entender la superlativa transformación de la ciudad.

Fachada de la catedral de Santander
Fachada de la catedral de Santander

No te vayas sin pasar a la capilla de la iglesia del Cristo, la única estancia original y que se salvó del fuego y origen de la seo, levantada sobre las reliquias de las cabezas de dos santos mártires, Emeterio y Celedonio. las cuales aún descansan en una vitrina.

La plaza Porticada es peatonal
La plaza Porticada es peatonal

Seguimos la ruta hasta la plaza Porticada, donde se encuentra el Centro Arqueológico de la Muralla Medieval, que acoge los pocos restos hallados de esta fortaleza cuyo fin, me explican, fue más buen comercial que defensivo.

La visita dura una hora y aprovecho este post para felicitar a Azuzena, la guía quien con su relato ameno apoyado por interesantes audiovisuales  nos llevó literalmente de viaje por la Edad Media y a través de 800 años de historia. Muy recomendable.

Resstos de la muralla de Santander
Resstos de la muralla de Santander

Aunque donde de verdad he viajado en el tiempo ha sido durante la visita al Museo de la Prehistoria y Arqueología de Cantabria, en donde he descubierto que esta provincia es un queso gruyere repleta de cuevas cargadas de historia y de historias.

Las misteriosas estelas de Cantabria

Desde los hallazgos de las míticas pinturas de Altamira pasando por otros muchos restos arqueológicos: fósiles, pinturas, armas de distintas épocas. Hay mucho que ver pero voy a detenerme en dos piezas que son las que más me han impactado. El caldero de Cabárceno, un testimonio único que se conserva casi intacto, objeto representativo de la Edad del Hierro.

El caldero de Cabárceno apareció en una mina
El caldero de Cabárceno apareció en una mina

Y las estelas gigantes. Estas no son sólo muy hermosas y altivas, sino que son además un misterio. No se sabe su origen, ni como se hicieron, ni con qué fines se esculpían semejantes moles pero su visión hechiza. Y los símbolos en ellas representados dan pie a cientos de interpretaciones. Soles, lunas, esvásticas, cruces, círculos, animales, trisqueles… De las nueve estelas que se han encontrado en Cantabria (no hay hallazgos de piezas similares en ningún otro lugar del mundo) cuatro están en este museo.

Las estelas, iconos de Cantabria
Las estelas, iconos de Cantabria

El círculo cultural abarca más visitas pero todo está diseñado para que el Centro Botín sea el corazón de un puzzle, donde hay otra pieza clave, la Fundación del mismo nombre, quizá uno de los edificios más emblemáticos de Santander.

La tienda de Lucio Herrezuela, una de las más clásicas de Santander
La tienda de Lucio Herrezuela, una de las más clásicas de Santander

Santander y las tendencias

Pero no todo tienen que ser visitas culturales. Esta zona de Santander tiene más encantos, muchos. Pasear es otro de ellos. Contemplar escaparates y tiendas es otro, al menos para mi. Basta una primera mirada para entender que estamos en una ciudad de provincias, entendido en el buen sentido de la palabra. En la que todo lo estético importa. Y las apariencias. Y de quien eres y de donde eres.  Hay que ir siempre bien vestido y por supuesto, hay lugares estratégicos donde un buen santanderino de toda la vida tiene que sentarse para ver y muy importante, para ser visto.

Tono Barros hace reposteria tradicional en la calle Calle Rubio
Tono Barros hace reposteria tradicional en la calle Calle Rubio

Esa sensación salta a la vista ante el pequeño comercio de Santander, preciosista. Escaparates cuidados, establecimientos de toda la vida que conviven en armonía con las grandes marcas y lo que más me gusta. Cada vez hay más tiendas modernas, pequeñas, innovadoras. Ejemplo de cómo Santander es un destino que no se queda atrás y que se ha subido también al tren de las últimas tendencias comerciales.

El Colmado está en la calle Magallanes
El Colmado está en la calle Magallanes

Para comprobarlo, no dejes de darte un paseo por el emergente barrio de la Florida. Alrededor del archivo del ilustre escritor e hijo predilecto de Santander,  Marcelino Menéndez Pelayo y del museo de arte moderno están surgiendo tiendas, pastelerías, locales de vinos que merecen una mirada.

Panorámica de Santander
Panorámica de Santander

Al atardecer dos opciones. Una, sube al funicular del Río Pila y disfruta con una de las más hermosas panorámicas de la ciudad, que como comprobarás es además empinada. Y al bajar, parada obligada para tomar un vino y una tapa en el mítico restaurante Cantabria.

Interior del restaurante Cantabria en Río Pila
Interior del restaurante Cantabria en Río Pila

La bahía de Santander desde la duna zahera

Pero le toca el turno a mi rincón favorito  para ver como se pone el sol: la duna Zahera. Una grada con vistas al mar construida con motivo del paso por Santander de la Vuelta al Mundo de Vela y que ahora reina como uno de los mejores miradores al mar.

Sentarse en la duna, disfrutar de esta hermosa bahía, de la intensa luz del cantábrico es un remate excelente a una jornada que se queda corta. Una de esas experiencias que se graban en el alma. En la mía al menos.

Atardecer en la duna Zahera
Atardecer en la duna Zahera

Santander tiene muchos más tesoros que reseñar: Sardinero, el Palacio de la Magdalena, donde veraneó desde 1913 hasta 1930 el rey Alfonso XIII con su familia, la historia alrededor de un dicho que se refiere a Santander como “la ciudad con la bahía más hermosa del mundo”, las playas, ¡los sabores!… No se me han olvidado, simplemente merecen su propio espacio y de todo ello hablaré en los próximos posts.

Mientras tanto. ¿Algún dato, matiz o consejo que añadir a esta ruta por el centro de Santander?

Escala en el moderno aeropuerto internacional de Doha, Qatar

Los aeropuertos en general no gustan mucho a la gente. Suelen ser lugares impersonales, aburridos, fríos… bueno, no todos. Hay algunos donde da gusto hacer escalas, por ejemplo en el Aeropuerto Internacional de Hamad, en Doha, hub de la compañía Qatar Airways. El más moderno del mundo.

Vista de la sala central del aeropuerto de Qatar
Vista de la sala central del aeropuerto de Qatar

Son muchos los viajeros que hacen escala en el aeropuerto de Doha, capital de Qatar, parada habitual para los pasajeros de la compañía Qatar Airways en ruta hacia lejanos destinos asiáticos. Doha, en los Emiratos Árabes, está a mitad de camino entre las capitales europeas y las más frecuentadas ciudades asiáticas. Resumen, la parada perfecta.

La piscina es la "joya" del aeropuerto de Doha
La piscina es la “joya” del aeropuerto de Doha

Sabedores de ese detalle, los jeques qatarís no dudaron a la hora de construir un aeropuerto ejemplar, capaz de conquistar e impresionar a todos los viajeros. Así nació el Aeropuerto Internacional de Hamad, uno de los más nuevos y modernos del mundo.

Llama la atención saber que los arquitectos encargados de su diseño se centraron más en la importancia de la experiencia del pasajero que en la arquitectura. El resultado es una infraestructura puntera con una oferta adaptada  a las necesidades de todo tipo de personas.

En el gimnasio puedes contratara un entrenador personal
En el gimnasio puedes contratara un entrenador personal

Una piscina climatizada de 25 metros de largo. Gimnasio. Pistas de Squash. El Spá Vitality con sus salas de masajes y sus piscinas de hidroterapia, donde puedes contratar a un entrenador personal para unas horas. Si prefieres descansar también tienes a tu disposición un hotel dentro de la terminal en el que reservar una habitación desde 3 hasta 24 horas, opción muy recomendable si te toca una escala más larga de lo habitual.

Quizá prefieras relajarte en la sala VIP, la Al Mourjan, eso sí, lamento advertir que es de uso exclusivo para los pasajeros de la clase bussiness de Qatar Airways. Si no tienes esa suerte, al menos te gustará saber que ocupa más de ¡diez mil metros cuadrados! y presume por ser la sala VIP más grande del mundo, según nos confirman, con capacidad para acoger a mil viajeros al mismo tiempo… No te deprimas, no pasa nada. En el aeropuerto hay otras salas donde descansar entre vuelo y vuelo a las que puedes acceder gratis (dependiendo el tipo de billete con el que vueles) o pagando…

En el aeropuerto de Hamad hay 16 salas repartidas por todas las instalaciones
En el aeropuerto de Hamad hay 16 salas repartidas por todas las instalaciones

Ofertas para clase turista

Pero ¡ojo! No todo es lujo. Este aeropuerto también han pensado en los pasajeros de la clase turista. Así, en la terminal encontramos  asientos tipo cama para facilitar el descanso de los viajeros que no tienen acceso a las salas VIP (eso sí, hay una sala para hombres y otra para mujeres, como mandan las leyes musulmanas).

Salas de descanso para mujeres
Salas de descanso para mujeres

Salas para familias (necesarias para evitar la antes mencionada separación por sexos). Ordenadores Mac repartidos por todo el aeropuerto, salas de juegos con playstation para entretener a los más pequeños. Zonas para la oración, para fumar, duchas… y un detalle que me llamó la atención. Todo está en silencio. No se escuchan los molestos anuncios que se repiten en otros aeropuertos. Eso se debe al control existente sobre los anuncios por megafonía…

Y muy importante. El wifi es libre y funciona bien. ¡Otro detalle que ojalá imitasen otros aeropuertos! Al igual que la luz natural la cual se agradece.

Ordenadores Mac para uso de pasajeros
Ordenadores Mac para uso de pasajeros

Por supuesto, en un aeropuerto como este no podía faltar una de las mejores ofertas comerciales del mundo. ¿Tienes la visa cargadita? Estás de suerte, aquí puedes comprar de todo. Joyas, relojes de alta gama, material electrónico, ropa de marcas de lujo y ¡hasta un Ferrari! ¿Por qué no?

A la hora de comer pues lo mismo. ¿Caviar ruso regado con el mejor champagne? ¿Un plato de fino foie francés acompañado de un vino selecto? ¡Marchando!

El oso Teddy es la mascota de Hamad
El oso Teddy es la mascota de Hamad

El gran oso de bronce

Aunque quizá la foto que más llama la atención es la del gran “osito” Teddy que preside la sala central de la terminal y descansa con su lamparita al lado.  Hasta hay un photocall que recuerda a una página de Instagram estratégicamente colocado para facilitar la estampa más habitual del aeropuerto.

Photo Instagram en el aeropuerto de Doha
El hashtag que se utiliza en Instagram del aeropuerto es #HIAQatar

Aquí donde lo ves, este “peluche” es un regalo de la jequesa de Qatar (al parecer muy aficionada a coleccionar peluches) al aeropuerto. Lo que pasa es que este no es de suave lana sino ¡de bronce! Es una obra de arte del escultor suizo Urbs Fischer que pesa ¡20 toneladas! y costó ¡6,8 millones de dólares!. Es sólo una de las 28 obras de arte que hay repartidas por todo el aeropuerto. Olé.

A ambos lados del “osito” dos pantallas gigantes donde podrás ver imágenes de los aviones de la aerolínea, de Doha y del Barça, equipo patrocinado por esta compañía aérea cuyo crecimiento en los últimos años está siendo llamativo: más de 180 aviones, rutas a más de 150 destinos repartidos por todo el mundo y en los seis continentes… En fin, que las cifras marean.

Tour por Doha de tres horas

Estas son sólo algunas de las curiosidades destacables del aeropuerto de la capital de Qatar. Pero si eres de los que no soportas los aeropuertos y prefieres aprovechar la escala para visitar Doha, también puedes. Si tu escala supera las 5 horas, puedes hacer una visita a la ciudad en autobús. No hace falta reservar con antelación, basta con acercarte al mostrador de Doha City Tour que hay en el aeropuerto y esperar a que salga el siguiente turno. El recorrido dura tres horas y te permitirá hacerte una idea de la capital de Qatar.

Panorámica de Doha
Panorámica de Doha

Otra opción es aprovechar tu paso por aquí para hacer un stop-over, es decir  una escala de mayor duración (uno o dos días) para conocer a fondo la zona. Posibilidad muy interesante de la que cada vez disfrutan más viajeros, pues la verdad, pasar por esta ciudad y no disfrutarla al menos un poco es una pena.  Justo eso es lo que he hecho yo, aprovechar una escala para conocer Doha. En el próximo post, toda la información para que puedas exprimir esta ciudad a tope.

Caminando entre volcanes en Tenerife: turismo activo

Tenerife tiene una oferta turística rica. Aparte del conocido sol y playa, la isla es un destino que conquista a los amantes del Turismo Activo. Senderismo por paisajes volcánicos, rutas en bicicleta de montaña entre nubes y lava, paseos tranquilos por sendas de ceniza… y por supuesto con la altiva cima de El Teide como compañera. Resumen, además de las chanclas, acuérdate de guardar en la maleta los zapatos de montaña.

La verdad es que Tenerife me ha sorprendido. Tenía en mente una imagen de la isla equivocada. Pensaba que era un destino de turismo masivo en busca de sol y playa lleno de guiris con chanclas bebiendo cerveza. Pero no.

Probablemente Tenerife tenga mucho de eso, por supuesto, pero yo no lo he visto, lo que confirma que los destinos siempre tienen dos caras. La tópica y por tanto más popular. Y la más desconocida que sólo aparece cuando se escarba un poco en busca de lo diferente.

Tenerife nani arenas volcan la viajera blog

Pues sí. El Tenerife que yo he conocido estos días no es el de la chancla sino el Tenerife activo. Me he pateado el interior de la isla surcando rutas de senderismo que atraviesan parajes volcánicos para mi gusto bellísimos y anónimos. Yo al menos no tenía ni idea de que este Parque Nacional tenía tantas rutas y tan especiales donde contemplar fenómenos casi únicos como el mar de nubes. Una especie de océano de algodón que se forma cuando las nubes chocan contra las altas cumbres del Teide impulsadas por los vientos alisios.

Tenerife tajinastes rojos primer plano la viajera blog
El tajinaste rojo es endémico de Tenerire

Roques y arena negra

Ni sabía de esa flora endémica de la isla donde habitan especies singulares como el extraño tajinaste, una planta con forma de capuchón que decora las laderas del Teide y que justo en estas fechas, finales de primavera y comienzos de verano, florece y aporta al paisaje esa pincelada de color rojo intenso (bueno, también hay tajinaste azul pero menos) que combina en armonía con el blanco de la retama, que también saca su flor en esta época.

No conocía esas mareas de arena negra que se forman en ciertas zonas. O esas rocas gigantes, los llamados roques, especie de esculturas naturales de formas caprichosas que la naturaleza ha sabido colocar en ese punto concreto donde más luce.

Roques Tenerife
Los roques son formaciones volcánicas

Por tanto, en Tenerife hay muchos tesoros ocultos, joyas que muchos de los cientos de miles de turistas que pasan al año por esta isla ignoran. Porque aquí, al igual que en otros tantos destinos del mundo, lo importante es encontrar a ese buen guía local, conocedor de los secretos de su tierra que sea capaz de llevarte a los rincones mas bellos y casi siempre, ocultos.

Por ejemplo, yo no hubiese descubierto nunca la belleza del área de las Arenas Negras si no llega a ser por la gente de la empresa MBT-Tenerife, a quienes alquilé la bicicleta de montaña con la que hice la ruta por el volcán del Chinyero. Gracias a ellos descubrí un rincón único.

Tenerife área recreativa Arenas Negras
Área recreativa Arenas Negras

La erupción de el Chinyero

Yo no me habría dado cuenta de que justo el Chinyero protagonizó la última erupción vivida en Tenerife (en noviembre de 1909) si no es por David, vulcanólogo profesional a quien tuve la suerte de conocer estos días.

O que el Pico Viejo es la segunda cumbre más alta de la isla, a 3.135 m sobre el nivel del mar, que descubrí gracias a la gente de Gaiatours. ¡Gracias desde aquí por tus sabias explicaciones!

Tenerife pico viejo blog
Cráter del Pico Viejo

Quizá por mi misma no hubiese llegado nunca al volcán de Arafo, oculto en las entrañas de la caldera de Pedro Gil, extraño paisaje extraterrestre con el negro como color dominante nacido de la erupción del mencionado cráter en 1705.

Pero gracias a la gente de Teno Activo no sólo alcancé ese lugar sino que disfruté haciendo una ruta que corre paralela al antes mencionado mar de nubes que creo se quedará para siempre grabada en la retina. ¡Qué sitio tan bonito! ¡Qué secreto mas goloso! ¡Qué descubrimiento!

Tenerife mar de nubes
Mar de nubes en Tenerife

Cuando florecen los tajinastes

Y si Alfonso, periodista experto en naturaleza, no me hubiese mostrado ese rincón donde se concentran los tajinastes, cercano al mirador de los Roques de García, probablemente me hubiese quedado sin esta imagen (perdón por la calidad de la fotografía, la cual he ampliado mucho para poder mostrar estas plantas).

Concentración de Tajinastes al lado del Teide

Eso sí. Es importante recordar que la mayoría de estos rincones mágicos que he tenido la suerte de descubrir estos días no están a pie de playa. Para conquistarlos hace falta siempre caminar pues suelen estar camuflados en medio de una ruta de senderismo invisible a los viajeros con chanclas. Es ese esfuerzo lo que ha permitido su conservación.

Los turistas de sol y playa no buscan estos hechizos y mientras las playas del sur de la isla están a rebosar, las entrañas del Parque Nacional del Teide están casi siempre tranquilas.

Tenerife ruta ceniza
Caminando sobre ceniza

Para muchos, es mejor tumbarse al sol en una playa masificada que caminar cuatro o cinco horas en solitario entre sendas de ceniza gris. Es muy respetable, y debe haber opciones para todos los gustos. Y en Tenerife, por suerte, las hay.

Por tanto, si les gustan los secretos y la naturaleza no dejen de visitar el Tenerife mas desconocido y ojo, que no corra la voz. Queremos que siga siendo un secreto entre amigos.

Tenerife paisaje verde la viajera blog
En Tenerife también hay zonas donde el verde domina al negro

Ascenso al techo de España (el Teide) en Tenerife

Llegar a la cima de El Teide, en Tenerife. Una excursión típica que recomiendo realizar no sólo por la satisfacción personal que supone la conquista del techo de España. La contemplación de la isla desde las alturas es espectacular. Los paisajes volcánicos, el mar, la mezcla de paisajes merece la pena. Eso sí, si te animas atento antes a estos consejos para subir al Teide. Y acuérdate de solicitar el permiso necesario.

He tocado el cielo.  He tenido la suerte de conquistar la cumbre más alta de España. Y la más elevada del Atlántico. Sí. He pisado el cráter del Teide, situado a 3718 metros de altitud. He aquí la prueba.

 La Viajera Empedernida en la cumbre del Teide
La Viajera Empedernida en la cumbre del Teide
Estoy orgullosa de la hazaña no sólo porque alcanzar esa cima me ha permitido disfrutar de unas vistas maravillosas de los alrededores de este mítico volcán. Sino porque he realizado la subida sin problemas. Y he de confesar que iba un poco asustada pues me habían metido mucho miedo con el llamado mal de altura, un malestar que produce taquicardias, dolor de cabeza y un cansancio extremo que mucha gente manifiesta al llegar a estas altitudes.

Mal de altura subiendo al Teide

Por suerte no he tenido ninguno de esos síntomas por una razón. Para empezar, dormí en el parador de las Cañadas del Teide, situado a 2152 metros, lo que me permitió aclimatarme ya a la altura, un consejo que recomiendo tengan en cuenta todos aquellos que quieran subir hasta la cota mas alta.

Teleférico del Teide
Teleférico del Teide

Luego he subido en telesilla los siguientes mil metros, hasta la Rambleta, o sea, la ante-cima del Teide, situada a 3555 metros y de donde parten varias rutas posibles. Algunas de ellas en llano y que recomiendo hacer para aclimatar el cuerpo una vez más a esta nueva presión atmosférica donde, para algunos, el oxígeno ya escasea. Por ejemplo, ¿Qué tal caminar un ratito, unos 20 minutos llaneando, hasta que se vea el cráter del Pico Viejo. Merece la pena, no sólo para adaptarse a la altura sino para ver paisajes como este.

Panorámica del Pico Viejo
Panorámica del Pico Viejo

Permiso especial para subir al Teide

Ya de vuelta al telesilla asoma el camino que lleva a la cima del Teide. Antes de lanzarse una advertencia. Esta ruta es de acceso restringido  y para poder pasar es necesario haber tramitado un permiso especial con las autoridades del parque.

Subida a la cima del Teide
Subida a la cima del Teide

¿Todo en regla? Pues adelante, a caminar por esta senda que asciende la vertiente sureste. Despacio, respirando con fuerza para que los pulmones se empapen de oxígeno y la subida sea más llevadera. Bebiendo cada poco. Y sin miedo.

Por aquí pasan al día personas de todas las edades que suben y bajan sin problema, desde ancianos que caminan despacito hasta niños capaces de trepar por las piedras negras sin cansarse . Es más fácil de lo que parece.

Panoramica del descenso desde el cráter del Teide
Panorámica del descenso desde el cráter del Teide
Eso sí, no se extrañen si al respirar les llega un extraño aroma a azúfre. O si de repente pasan por una zona de donde sale humo de las rocas ¡caliente! Son fumarolas y hay unas cuantas. No olvidemos que esto es un volcán, y solo 40 centímetros más abajo de nuestros pies la tierra arde a ¡80 grados de temperatura!

Ya. A estas alturas de la ruta la pregunta que viene a la cabeza siempre es la misma. ¿Y si el Teide entrase en erupción? Pues podría ser catastrófico, sobre todo si tenemos en cuenta que este no solo es el techo de España. El Teide presume también por ser el tercer volcán mas alto del mundo (si lo medimos desde su base submarina, el cono ronda los ocho mil metros de altura) sólo superado por el Mauna-Loa y en Maula-Kea, ambos en Hawaii con unos diez mil metros de altura, desde el fondo del mar, cada uno.

Pero por ahora, no hay peligro. Según los vulcanólogos, todo parece indicar que por ahora no hay muchos síntomas que adviertan de una erupción cercana. Y la cantidad de visitantes que reciben las cañadas (el segundo Parque Nacional mas visitado del mundo) no parece que vaya a disminuir. No me extraña. Creo que todo este entorno de aspecto extraterrestre bien merece una inspección.

Ah, y por si no me creen eso que decía antes de que hasta los niños son capaces de tocar cumbre, vean la prueba.

Familia en la cima del Teide
Familia en la cima del Teide
Se llama Elena y tiene 6 años. Y subió con sus padres hasta la cima sin problema. “La próxima, e

l Aneto

” me dice su padre. Tomo nota, a lo mejor yo también me apunto a un viajecillo de montaña en montaña. 

Esto de ver el mundo desde lo alto engancha.

Historia de amor entre un viajero misterioso y una viajera solitaria

Cada viaje es una historia. Y los viajeros son los encargados de escribirla. En cada escapada se abre una página nueva en blanco que se rellena con las anécdotas y las historias de lo que se siente, se vive, se saborea, se experimenta… En algunas ocasiones los protagonistas somos nosotros y en otras recurrimos a otros personajes. Comparto con vosotros una historia de amor y viajes inspirada en una visita a Oviedo. Este es el principio pero os invito a que escribáis vosotros el final. Un ejercicio de storytelling.

 Hay en Oviedo una escultura que todo viajero debería conocer. Es la llamada “El Regreso de Williams Arrensberg” (en la plaza Porlier) y representa a un viajero solitario de los de antes, con gabardina, sombrero, paraguas y mirada perdida. “El viajero” o “viaxeru” (así lo llaman los ovetenses) está quieto, apoyado sobre su baúl y  rodeado de maletas.

Williams B. Arremsberg oviedo
Escultura de Williams B. Arremsberg en Oviedo

Cuando voy a Oviedo, suelo acercarme a saludar a Williams Arrensberg. Me gusta sentarme cerca de él, mirarle. Y tratar de averiguar su historia. ¿Dónde está: ¿en una estación de tren? ¿En un aeropuerto? ¿En una parada de autobús? ¿En la puerta de un hotel?…

También me gusta jugar a adivinar sus pensamientos y su vida. ¿Tendrá una casa a la que regresar? ¿Una familia que añorar? De dónde viene y muy importante en esta historia ¿a dónde se dirige? ¿Llega, o se va? ¿Qué guarda en todas esas maletas? ¿Y en el gran baúl sobre el que se apoya…. ropa, libros, papeles, estarán llenas recuerdos…? ¿Qué países habrá visitado? ¿Será feliz con esa vida ambulante?.

La escultura, obra del ya fallecido artista leonés Eduardo Úrculo es todo un símbolo no sólo para los viajeros, sino para los ovetenses y turistas. Lo más normal es que el enigmático Arrensberg esté rodeado de niños que trepan por sus maletas. De pasajeros, es decir de gentes de paso en la capital del Principado y que se llevan como trofeo en sus cámaras una foto con el mítico viajero. Si has estado en Oviedo seguro que te has hecho esa foto.

Yo ante esa visión me pregunto  ¿No le molestará al misterioso hombre de la gabardina tanto protagonismo y tanto flash…?. No lo se. ¿Le parecerá bien que la gente se haga selfies con su imagen de fondo? La verdad es que lo dudo pues tiene pinta de querer pasar desapercibido.

Hopper y los viajes

El caso es que el otro día mientras “charlaba” una vez más con mi amigo Arrensberg, me vino a la cabeza, sin querer, otra imagen viajera que me encanta. Un cuadro, titulado, “Habitación de hotel”, pintado por Edward Hopper en 1931, donde se ve la figura solitaria de una mujer, leyendo semidesnuda en la habitación de un hotel modesto. Y también, rodeada de maletas.

Una imagen con la que me siento también muy identificada pues la he vivido muchas veces en mi persona. ¡Cuántas noches he pasado sola en hoteles perdidos en los lugares más recónditos del mundo! Es una sensación triste pues es en esas noches solitarias y cansadas, tras una larga jornada, cuando piensas ¡qué demonios haces tu tan lejos de tu familia, qué se me ha perdido a mi en este sitio…!

Cuadro, la habitación de hotel de Edward Hooper
Cuadro, la habitación de hotel de Edward Hooper

Hopper y Úrculo (ambos son Eduardos de nombre) fueron artistas fascinados por la magia de los viajes, con las maletas como icono en muchas de sus obras. Pero sin embargo, ambos artistas representan a sus viajeros en soledad, envueltos en un halo de misterio y tristeza.  

Podría referirme a más cuadros. Y más esculturas con viajes y viajeros como protagonistas. Pero prefiero a centrar el post en las dos mencionadas pues creo que hay entre ellas una conexión especial. Ellos son los protagonistas de mi historia.

¿Creen que es posible que la viajera solitaria del hotel del Hopper esté esperando a un hombre oscuro como el Arrensberg de Úrculo?  ¿Qué harían si se encontrasen? ¿Se enamorarían? ¿Viajarían juntos el resto de su vida o establecerían en algún lugar perdido en el mundo y vivirían felices? ¿Son amantes secretos?

No. No. Creo que su unión sólo podría durar unas horas intensas. Y luego se separarían… quizá el uno pensaría en el otro el resto de su vida pero probablemente el destino no volvería a unirlos nunca. ¿O sí?

A lo mejor ambos se cruzan años después en una bulliciosa estación de tren en alguna capital asiática y sienten por unos instantes el cosquilleo del reencuentro con un viejo amor… para volver a separarse en breve. La vida de los viajeros solitarios como ellos es así. Llena de dulce infelicidad.  

¿Ustedes que creen? ¿Quien se anima a seguir con el relato de esta historia de amor y viajes?

Escala en Helsinki, Tallin y San Petersburgo: reinas del Báltico

Cuando llega el buen tiempo hay que aprovechar para visitar ciudades que resplandecen con el sol. Por ejemplo las capitales del Báltico, concretamente Tallín, capital de Estonia;  Helsinki, capital de Finlandia y la superlativa San Petersburgo (Rusia). Tres destinos que en estas fechas despiertan del letargo invernal y se preparan para vivir las noches blancas, es decir, que apenas oscurece y todo se tiñe con una suave luz plateada cargada de magia. Fenómeno único que merece la pena contemplar. La mejor manera de visitar las tres a la vez es haciendo un crucero con escala en los tres puertos. ¡Empezamos!

Catedral de Helsinki
Catedral de Helsinki

Helsinki, punto de partida

Puerto de salida de muchos de los barcos que surcan el Báltico y con razón. Llegar a la capital finlandesa es relativamente fácil gracias a su aeropuerto muy bien conectado con el mundo. Helsinki es también buen lugar donde hacer parada y fonda antes de embarcar. Da gusto pasear por la ciudad en estas fechas cuando la gente huye de casa en busca del calor. Las terrazas conquistan las calles, los parques se llenan de vida, los mercados respiran al aire libre… Con el sol Finlandia entera revive.

En primavera y verano Helsinki se llena de terrazas
En primavera y verano las Esplanadi de Helsinki se llena de terrazas

Fundada en 1550 por el rey de Suecia Gustavo Vasa, Helsinki es una urbe nórdica donde conviven esencias suecas y por supuesto, rusas, sus tutores entre 1809 y  1917. De aquellos años de dominio de los zares datan esas anchas avenidas y los amplios espacios verdes. Esos edificios imperiales neoclásicos de ladrillo visto como el Ayuntamiento, el antiguo casino, la plaza del Senado.  La gran catedral blanca de Uspenski (templo ortodoxo más grande de Europa) con sus cúpulas de cebolla o el parque y paseo Esplanadi hoy repleto de cafés y tiendas.

Cabina telefónica típica que se conserva como recuerdo en una de las calles que llevan a la catedral.
Cabina telefónica típica que se conserva como recuerdo en una de las calles que llevan a la catedral.

En 1917, durante la revolución comunista, Finlandia se independizó de Rusia. Pronto el funcionalismo nórdico invadió las calles, y hoy aún se aprecia ese nuevo estilo en los edificios construidos en los 50 y 60. Fueron los años de revolución artística, dirigidos por el arquitecto y diseñador Alvar Aalto (1898-1976) a quien se encargó en 1948 la reconstrucción del país, devastado durante la II Guerra Mundial por los bombardeos rusos.

Guardia en el palacio Presidencial de Helsinki, frente al mercado al aire libre de Kauppatori
Guardia en el palacio Presidencial de Helsinki, frente al mercado al aire libre de Kauppatori

No dejes de recorrer por la avenida Mannerheimintie, la calle principal. Durante el paseo verás que salen al paso la Ópera Nacional, el Parlamento, el Museo Nacional, la Casa de Finlandia, el Palacio de Congresos. Y la estación de tren con su característica fachada de granito rojo, su tejado verde y esas evocadoras figuras fantasmales que flanquean la entrada. Otro lugar agradable para pasear es la isla fortaleza de Suomenlinna, complejo defensivo construido durante la dominación sueca y protegido por la Unesco.

Ya en el barco asoma otra visión de la ciudad. Sorprende ver como el  gélido mar Báltico se adentra en el asfalto dando forma a más de 300 islas. ¡Zarpamos!

Tallín, protegida por la Unesco

Sólo dos horas de navegación separan Helsinki de Tallín (Tallinn en estonio). ¡Bienvenidos a la capital de la República de Estonia! Suena exótico. No sólo por la distancia sino por lo desconocido que este país resulta para la gente. Situada a orillas del mar Báltico Tallin presume por tener un casco antiguo medieval catalogado Patrimonio de la Humanidad.

Plaza de Raekoja, con su Ayuntamiento gótico
Plaza de Raekoja, con su Ayuntamiento gótico

Basta una primera mirada para entender la razón de esa protección: la sólida muralla tan bien conservada, las callejuelas empedradas, ¡laberínticas!, retorcidas, milenarias. La Plaza Mayor, Raekoja, impecable, digna de un cuento de hadas, donde antes se reunían mercaderes y ahora se dan cita turistas llegados desde todos los rincones del mundo y locales, que llenan las terrazas. Es el corazón de la ciudad.

Callejón de Santa Catalina en Tallinn
Callejón de Santa Catalina en Tallinn

No te marches de Tallin sin una foto ante el Ayuntamiento gótico, el único en perfecto estado de conservación de todo el norte de Europa. Otra foto obligada es en el callejón de Santa Catalina. Y por supuesto debes inmortalizar (y visitar) la catedral ortodoxa de de Alejandro Nevski.

Catedral ortodoxa de de Alejandro Nevski.
Catedral ortodoxa de de Alejandro Nevski.

Es esta una «una joya no deseada» según los estonios, quienes hace unos años dudaron al decidir si derribaban o no la iglesia, la cual muchos rechazan por su fuerte esencia rusa (Estonia estuvo bajo el dominio ruso desde 1791 hasta 1918; y entre 1940 y 1991 formó parte de la ya extinta URSS, de quien se independizó gracias a la llamada Revolución Cantada iniciada en 1988). Al final la practicidad pudo al sentimiento. Y aunque muchos tallineses están deseando olvidar su pasado ruso, son conscientes de que las huellas soviéticas también atraen a los visitantes.

En las calles de Tallinn siempre hay actuaciones
En las calles de Tallin siempre hay actuaciones

Si tienes ganas de marcha estás de suerte. En verano Tallin es además una de las ciudades más animadas de la zona y presume por tener una gran oferta de locales  donde la fiesta dura hasta bien entrada la madrugada. 

San Petersburgo, bella decadencia

La joya del Báltico, sin duda. Hermosa pero ingrata, bella pero inaccesible. Por eso la opción del crucero es la mejor para conocer la vieja Leningrado.  Al llegar en barco se ahorran trámites y el pago del visado ruso, razón por la cual compensa la elección de ofertas como la de Tourist Forum, recomendable si te apetece navegar por estas capitales.

La Plaza del Palacio de Invierno es una de más extensas del mundo.
En la Plaza del Palacio está la sede del Estado Mayor del Ejército y el palacio de Invierno, hoy sede del museo Hermitage

Una vez en tierra ¿qué hacemos? Lo primero organización. San Petersburgo es un museo vivo. Una capital superlativa nacida por deseo del zar Pedro el Grande quien soñaba con  una urbe digna del esplendor de la realeza rusa en las orillas del golfo de Finlandia. Para conseguirlo contrató a los mejores arquitectos, paisajistas y urbanistas de la época. Y lo consiguió. Soberbio resultado. Hay tanto que ver que abruma. Así que orden. Por suerte la luz casi eterna de las noches blancas ayuda y los días se llenan de horas para pasear, descansar, visitar museos, iglesias…

Primera y obligada parada, en la Plaza del Palacio, una de las más extensas del mundo. Está delimitada por dos grandes edificios, por un lado, y al norte, el gran Palacio de Invierno, antigua residencia de los zares (y hoy día integrado en el Museo del Hermitage). Y al sur la imponente sede del Estado Mayor del Ejército con el doble arco que une las dos alas del edificio. En el centro la columna en honor al zar Alejandro I, que conmemora la victoria de los rusos sobre Napoleón.

Panorámica del museo Hermitage
Panorámica del museo Hermitage

Nos fijamos ahora en la sede del museo Hermitage, y seguimos con adjetivos superlativos. Es uno de los más monumentales del mundo. Eso sí, afronta la visita con paciencia. Recorrer el Hermitage entero es una tarea de años, lo mejor es que optar por la visita corta, de tres horas, para hacerte una ligera idea de lo que esconde este gran complejo cuyos fondos acogen más de seis millones de obras de arte, de las cuales sólo 600.000 están expuestas.

Uno de los muchos salones que dan forma al Hermitage
Uno de los muchos salones que dan forma al Hermitage

Segunda parada: pasear por la hermosa aunque también ajada y decadente Perspektiva Nevski, la arteria de San Petersburgo. Eso si, insisto, paciencia. Son cinco kilómetros de avenida, desde la plaza del Palacio de Invierno hasta el Almirantazgo. Rebosante de palacios con columnas de mármol. De tiendas, restaurantes, de gente que va y viene desde primera hora de la mañana hasta bien entrada la madrugada, de coches, de tiendas de recuerdos, de tranvías que decoran el cielo con sus cables…

Pasear por el rio Neva en barco muestra otra imagen de San petersburgo
Pasear por el rio Neva en barco muestra otra imagen de San petersburgo

A estas alturas ya habrás descubierto que San Petersburgo es como una Venecia gigante y es pues obligado navegar por el río Neva, surcando los canales. Otra experiencia recomendable.

Fortaleza de Pedro y Pablo bajo la luz de las noches blancas
Fortaleza de Pedro y Pablo bajo la luz de las noches blancas

No puedes irte de San Petersburgo sin visitar la Fortaleza de San Pedro y San Pablo. Y la sala donde descansan los cuerpos de los últimos zares, los Romanov. Nicolas II y toda su familia asesinados por los bolcheviques en 1918.

Tumbas de los Romanov
Tumbas de los Romanov

El pasado soviético también sigue presente. No dejes de subir al mítico Aurora, barco desde cuya cubierta Lenin lanzó el famoso cañonazo que marcó el inicio del ataque al Palacio de Invierno, es decir, el inicio de la Revolución bolchevique, en octubre de 1917. ¿Por qué aquí? Curiosamente, el esplendor de la ciudad soñada por los zares fue siempre odiada por los bolcheviques quienes veían estas calles y palacios el ejemplo del egoísmo humano. El Aurora sigue ahí, anclado en el río Neva.

En el Aurora sigue celebrándose el izado diario de la bandera
En el Aurora sigue celebrándose el izado diario de la bandera

Pasan las horas pero queda ¡tanto por ver!. Más fotos obligadas. Ante la catedral Ortodoxa de San Salvador sobre la Sangre derramada, así llamada pues se levantó en el lugar exacto donde fue asesinado otro zar: Alejandro II, en 1881. Su estilo colorista con cúpulas de cebolla decoradas recuerda a la catedral de San Basilio en Moscú.

Cúpulas de la iglesia de San Salvador
Cúpulas de la iglesia de San Salvador

Hay mucho más que ver. Más palacios, más museos pero mi consejo es que el viajero deje tiempo para no hacer nada.  Para disfrutar de pequeños placeres como sentarse en una terraza a contemplar la suave luz de las noches blancas. Disfrutar de algún espectáculo por ejemplo en el teatro Mariinsky donde suele haber ópera, ballet… merece la pena echarle un ojo al programa.  Y como no, comer y cenar en algún típico restaurante ruso, un pectopah. ¡Ojo, asegúrate antes de que tienen la carta en inglés!. No olvides que el Rusia se utiliza el alfabeto está en cirílico y eso despista.

Pectopah (restaurante en ruso)
Pectopah (restaurante en ruso)

Acabamos este largo viaje por el Báltico con una pregunta. ¿Conoces estas tres capitales? ¿Algún consejo que añadir?

¡Buen viaje!

Blog de viajes de @NaniArenas, periodista especializada en turismo y comunicación