160 grados bajo cero
Escrito por: laviajeraempedernida | 27 de marzo de 2009
Ayer les contaba que aquí, en Lituania, hace frío.
Pues sí… yo ayer experimenté lo que es estar a 160 grados bajo cero.
No, no es una broma. Tampoco estoy diciendo que en Druskininkai (así se llama la localidad donde me encuentro, situada a escasos kilómetros de la frontera con Bielorrusia) este sea la temperatura habitual.
Más que un pueblo, Druskininkai es un resort famoso en todos los países bálticos por sus aguas mineromedicinales. A su alrededor han florecido varios balnearios y dieciocho hoteles donde ofrecen a los visitantes tratamientos terapéuticos y de belleza muy novedosos. Como por ejemplo, las llamadas cámaras de frío o crioterapia, tratamiento que consiste en someter a la gente a temperaturas extremamente bajas que llegan hasta los ¡160 grados bajo cero!. Para ser más exactos, 163 grados bajo cero que es mi record (la prueba en la foto).

Para ello, hay que meterse, desnudo, en una cabina similar a una nevera. Solo la cabeza asoma. Luego te cierran la puerta y la temperatura empieza a bajar… y a bajar, y a bajar. La sensación es alucinante, y donde más se siente el frio gélido es en las piernas… la experiencia solo dura un minuto y medio, suficiente para que casi casi se me congelen las rodillas y los tobillos. Han pasado ya diez horas desde que me metí en la cámara de frío y aún noto los dedos de los pies helados.
Al parecer, este frío extremo estimula rápidamente las defensas del organismo, ayuda a mejorar la inmunidad y es un buen tratamiento contra los dolores crónicos y los estados postoperatorios.
La temperatura exterior tampoco me ayudo a entrar en calor. Hoy en Druskininkai nevó durante toda la mañana. En esta zona de Europa aún no se siente la llegada de la primavera. Aquí los lagos también están helados (como estaban los de Finlandia). Pero no se hacen tantas actividades en la nieve. En Druskininkai todo está pensado para que los visitantes disfruten en el interior de los hoteles, y de los balnearios. Y lo que es mejor, a muy buen precio. Lituania es un destino barato para los españoles.
Por ejemplo, un minuto en la cabinas de crioterapia en el Health Hotel Resort de Druskininkai cuesta 45 litas (unos 11 euros). Una mini suite en el hotel Spa Vilnius Sana (de cuatro estrellas) cuesta 85 euros (y es un hotel balneario ideal para ir en familia).

Cerca de Druskininkai hay otro lugar interesante. Es el parque de Grutos, un museo al aire libre donde se concentran muchos monumentos de la época soviética. Son propiedad de privada familia que se dedicó a coleccionarlos tras la caída del muro de Berlín. Durante la visita se ven desde varias esculturas de Lenin y Stalin hasta objetos curiosos como los vagones de uno de los trenes donde viajaron algunos de los lituanios que fueron deportados a Siberia durante los años posteriores a la II Guerra Mundial.
La visita equivale a una lección de historia sobre la trágica historia de Lituania, y sobre el monumental sistema de la ya vieja CCCP (URSS). (En la foto, yo misma bajo el nombre de Lenin escrito en cirílico).
Es lo bueno que tiene viajar a los viejos países del este. La visita está llena de referencias a un pasado relativamente reciente que este año, además, cobra importancia debido a la celebración del veinte aniversario de la caída del muro de Berlín. Justo este año, hace veinte años que Europa empezó a cambiar. Y esos hechos ya forman parte de nuestra historia.
<Tweet© Fotografías propiedad de La Viajera Empedernida. Prohibida su reproducción
Categoría Curiosidades viajeras,General,Hoteles,Lituania
Etiquetas: , balnearios, Curiosidades viajeras, Experiencias personales, Hoteles, museos
6 Comentarios »
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Escrito por IsabelCºrgO | 27 de marzo de 2009 a las 8:58 @ 8:58
160 bajo cero.. y no morir en el intento….
una vez más la realidad supera a la ficción….
Escrito por Marcos | 27 de marzo de 2009 a las 9:35 @ 9:35
A -160ºC ni se siente ni se padece. Me acuerdo yo que en una sola ocasión estuve a -3ºC y quise y sentí morirme… así que intuyo y quiero pensar que a -160ºC ya puedes ser una presa adecuada para Iker Giménez y, si me apuras, ya habrás podido ver cómo se llevan Lola Flores “la faraona” y Rocío Jurado “la más grande”. Cuéntanos Nani, si pudiste verlas, si tuviste un flash visual con el más allá…se pelean o se pasan los días componiendo nuevos temas con el Pescaílla?? Lo siento, no salgo de mi asombro!!! Qué frío me está entrando!!!
Escrito por cristina | 27 de marzo de 2009 a las 10:24 @ 10:24
Creo que hay experiencias que no las pueden vivir todos, porque te aseguro, que tengo que estar muy enferma para someterme a la crioterapia. De verdad, que te admiro por tu valentía.
Mas interesante me parece el viaje a la historia que aunque parezca lejana, 20 años no es nada, ¡ohhh!!!!, me ha venido a la mente la canción de Carlos Gardel.
“que veinte años no es nada que febril la mirada, errante en las sombras…”
Si pudíesemos volver 20 años atrás, seguro que mas de uno se apuntaba, o ¿igual no?.Repasaremos nuestra propia historia, para poder decidir.
Escrito por Cris | 27 de marzo de 2009 a las 10:28 @ 10:28
Hola Nani, lo realmente increible es que estas sonriendo!!!, pq yo sencillamente lloraría. Aunque he leído esa parte del postoperatorio y estoy por ir a hacerte compañia. Jeje. Saludos desde mi calentito sofá
Escrito por Maria Jesús | 28 de marzo de 2009 a las 2:15 @ 2:15
Hola Nani,estoy alucinada y un poco “envidiosa” de tus experiencias, ya me gustaria a mi. Menos mal que tus manos, u otras cosas, no quedaron congeladas para seguir contándonos tu viaje, al que sigo con mucho interés.
Besos.
Escrito por Ariana Cienfuegos | 29 de marzo de 2009 a las 12:49 @ 12:49
Nani, gracias por ayudarnos a conocer un país tan ignorado. Nunca me hubiera plantado Lituania como destino turístico, pero después de leer tu blog he cambiado de opinión!