Amsterdam: lista de los imprescindibles que debes visitar

Bienvenidos a Amsterdam. Antes de perdernos por sus calles, lo mejor es aportar algunos datos que os ayudarán a entender este destino: Tiene unos 750.000 habitantes procedentes de 145 países. Por sus calles circulan más de 600.000 bicicletas y 200 tranvías. Tiene 28 parques y 200.000 árboles. Sus 22 mercados son encantadores. Y presume de ser la ciudad con mayor número de museos (42) por metro cuadrado del mundo. Además, esconde pequeñas sorpresas que os invito a descubrir. He aquí una lista con las visitas imprescindibles en la capital de Holanda.

Sigo con datos que ayudan a definir Amsterdam. Esta ciudad tiene más de 160 canales, atravesados exactamente por 1.281 puentes, y por ellos surcan más de cien barcos turísticos.

Canales y bicis, estampas típicas de Amsterdam
Niños mirando por un canal. barco y bicicleta.

Navegar entre canales

He aquí mi primera propuesta. Subirse a uno de estos barcos, con el techo de cristal, permite hacerse una idea de  la ciudad además de disfrutar de otra de sus caras. Ver los canales desde otro ángulo —el de los Príncipes (Prinsengracht), el de los Caballeros (Herengracht), así llamados en honor a los habitantes de las mansiones de la orilla— y las más de 2.500 viviendas flotantes atracadas es muy recomendable.

Hay barcos que sólo hacen un recorrido de una hora aproximada de duración y otros donde se puede comer o cenar mientras se navega. Los precios varían según la oferta y el tipo de nave. La opción más barata es el canal bus, un “medio de transporte” acuático que surca la ciudad cual autobús y al que se puede subir y bajar cuantas veces se quiera en el mismo día. Hay tres rutas: verde, azul y roja, y cada una sigue un itinerario distinto.

Aparcamiento de bicicletas en la estación central
Aparcamiento de bicicletas en la Estación Central

Amsterdam en bicicleta

Una vez que hemos navegado por los canales, toca un paseo en bicicleta. Es el medio de transporte preferido por el 70% de los holandeses, ideal para moverse por esta ciudad llana y repleta de carriles específicos bien señalizados.

Alquilar una bicicleta es tarea fácil. Hay cientos de empresas de alquiler, especialmente en los alrededores de la Estación Central, en Leidseplein y en la plaza del Dam. Para llevarte una sólo tienes que identificarte, y dejar una garantía en efectivo. Las tarifas dependen del tipo de bici y del tiempo de alquiler. La media es de 8/10 euros diarios (4/5 euros para estancias más largas).

Estación Central y Plaza del Dam

Ya sea en bici o a pie, toca empezar a recorrer la ciudad. Antes conviene recordar que en Ámsterdam no hay grandes palacios ni superlativas catedrales pero la ciudad entera es digna de una postal preciosista, llena de callejones medievales.

Nació como villa ballenera situada en la desembocadura del río Amstel.  Y poco a  poco creció hasta convertirse en el puerto más importante de Europa llena de comerciantes de lana, cerveceros, mercaderes varios y judíos adinerados llegados desde Portugal con el fin de invertir en una urbe próspera donde empezaba a florecer una generación de artistas brillantes; pintores, músicos…. Con la riqueza llegaron los banqueros, y la imprenta revolucionó la vida. Poco a poco el pequeño núcleo de casas de madera y tejados escalonados fue creciendo hasta lo que es hoy una urbe cosmopolita en parte construida sobre el mar.

Estampa de Amsterdam
Estampa de Amsterdam

La vida transcurre intensa en las calles que rodean la Estación Central y la plaza del Dam, centro neurálgico de la ciudad y también el eje más comerciale. Calles imprescindibles para consumistas: Kalverstraat, Leidsestraat y Nieuwendijk. Si te gustan los grandes almacenes no dejes de entrar en Hema, una institución para los holandeses donde es posible encontrar de todo a buen precio y diseño.

Más sofisticado es el Museumkwartier, barrio donde reinan las tiendas más exclusivas. Calles como PC Hooftstraat o Van Baerlestraat rebosan de joyerías, zapaterías y moda de calidad.

El bohemio Jordaan

Otra visita recomendable es el barrio de Jordaan (jardín). Habitado por obreros desde siglo XVII, ha sufrido en los últimos años la invasión de estudiantes y artistas que se han instalado en sus callejuelas rodeadas de canales pintorescos y lo han llenado de establecimientos vanguardistas con un toque bohemio.

Pareja en uno de los canales de Amsterdam
Descanso en uno de los canales de Amsterdam

Otro detalle que llama la atención en Jordaan son las casas carentes de persianas y cortinas —tan típicas en países protestantes— que permiten al viajero introducir la mirada en las entrañas de la vida cotidiana, en esas viviendas abiertas donde se percibe calidez, buen gusto y funcionalidad. No deje tampoco de entrar en un café de los muchos y coquetos que hay por la ciudad.

El barrio rojo

A la izquierda de la Plaza del Dam encontramos el Barrio Rojo, ‘De Wallen’. Meca del erotismo desde el siglo XVII, cuando el puerto de Ámsterdam era uno de los más grandes del mundo y acogía a diario a cientos de marineros ávidos de diversión.

Vista nocturna del barrio rojo de Amsterdam
Vista nocturna del barrio rojo de Amsterdam

Nació así este laberinto de callejuelas con ventanales a pie de calle en cuyo interior se exhiben mujeres ligeras de ropa. Encima de las ventanas, la luz roja advierte que estamos ante una profesional que ejerce, con papeles y derechos (la prostitución es legal en Holanda), la profesión más vieja del mundo. 

Conviene saber que el barrio Rojo de Amsterdam, con una gran vigilancia policial, es además un lugar seguro donde se puede pasear con tranquilidad. Con razón es uno de los puntos más visitados por los turistas.

Sex Shop en el barrio rojo de Amsterdam

En este barrio abundan también los coffee shops, bares donde los mayores de 18 años puedes comprar y consumir legalmente hasta cinco gramos (por persona y día) de algunas drogas blandas. Es interesante que antes de entrar en uno de ellos, leas la política sobre consumo de drogas en los Países Bajos.

Flores y tulipanes

Holanda es famosa por ser el mayor productor de flores y el tulipán es uno de sus símbolos. Si quieres ver de cerca como se comercia con plantas de todo tipo, debes ir al canal de Singel, uno de los más antiguos de la ciudad, donde se instala los días laborables y domingos, desde 1862, un colorido mercado flotante de flores (esquina del canal Singel con la plaza Koningsplein), el llamado Bloemenmarket. La mercancía se expone en barcazas ancladas sobre el río; una herencia de aquellos primeros años cuando las flores y plantas se transportaban por los canales desde las huertas próximas a la ciudad.

Mercado de las flores de Amsterdam
Mercado de las flores de Amsterdam

El colorido es espectacular, al igual que los olores. Y aunque lo más típico son los tulipanes en cualquiera de sus novecientas variedades y sus bulbos (con forma de cebolla), también se encuentran azucenas, gladiolos, rosas, bonsáis… Por cierto, un ramo de tulipanes cuesta alrededor de 6 euros.

nani arenas zuecos amsterdam
Puesto de zuecos en el centro de Amsterdam

Como el mercado es cada vez más turístico, también han florecido en los últimos años tiendas y puestos varios donde se venden zuecos, muñecas con el traje típico y réplicas de molinos de viento. Horarios: abierto de lunes a sábado, de 9 a 17.30 horas, y domingos de 11 a 17.30 horas.

Rembrandt y Van Gogh

Como comentaba al principio de este post, Amsterdam es también ciudad famosa por sus museos. La mayoría se concentran en la llamada “explanada de los Museos”.  Entre todo los que hay destacan destacan dos: el recién restaurado Rijksmuseum, una de las pinacotecas más importantes del mundo donde brillan joyas del arte flamenco como La Ronda de Noche de Rembrandt o La Lechera de Jan Vermeer. 

La lechera de Vermeer, una de las grandes obras del Rijksmuseum
La lechera de Vermeer, una de las grandes obras del Rijksmuseum

Muy cerca está el Museo Vincent Van Gogh‚ que alberga más de doscientas obras del famoso artista holandés. Un consejo: conviene sacar las entradas por Internet para evitar las eternas colas de la taquilla.

van Gogh
Autoretrato de Van Gogh

Otro de los museos más visitados es la casa de Ana Frank, adolescente judía que murió en un campo de concentración nazi y que pasó dos años de su vida oculta, con su familia, en esta vivienda en Amsterdam. Se conservan los escondites tras una réplica de la estantería original y en las paredes aún se ven fotografías y recortes puestos ahí por la propia Ana.

Y hay muchos más: el museo de cera de Madame Tussauds, el del fútbol (en el estadio Amsterdam Arena, sede del Ajax) el del sexo y el Nemo, museo interactivo dedicado a la ciencia y la tecnología convertido en un icono por su fachada, obra de Renzo Piano, que recuerda un barco a punto de hundirse.

Dormir en Amsterdam

La oferta hotelera en Amsterdam es rica. Hoteles, albergues, casas particulares… alojamientos para todos los gustos. Por eso a la hora de recomendar un hotel, prefiero invitaros a consultar ofertas varias en portales especializados como por ejemplo hundredrooms.com. Comparador donde a golpe de click encuentras toda la oferta de un destino con descripciones, comparativas de precios… una web que siempre resulta útil cuando viajas a grandes ciudades como Amsterdam.

Descuentos con la Amsterdam Card

Otro consejo útil para tu visita: adquirir la Amsterdam City Card. La venden de 24, 48, 72 y 96 horas) y cuesta entre 55 y 85 euros. Sirve para todos los transportes públicos, para visitar varios museos, para obtener descuentos en restaurantes, hacer un crucero por los canales y aparcar en zonas señalizadas. Se vende en oficinas de turismo, hoteles…

¿Algún consejo más que añadir durante la visita a Amsterdam?


Post patrocinado por HundredRooms. Su matiz promocional no excluye el interés de una propuesta útil para todos los viajeros que visiten la capital holandesa. 

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