Año de nieves

El invierno es agobiante para muchos, sobre todo para todos aquellos que no soportan el frío, la lluvia, y el viento, fenómenos de los que últimamente los gallegos estamos servidos. 

Sin embargo, el frío de verdad, al que ya nos habíamos desacostumbrado en los últimos años, tiene también su parte positiva. Y si no que se lo pregunten a los amantes de los deportes de invierno. Esta temporada es con la que los esquiadores llevamos soñando años. Y todos los que viven directa o indirectamente de la nieve.  

Este año no hay que cruzar los dedos para que haya nieve en las estaciones, sino que hay que rezar para todo lo contrario: para que no haya temporal ni ventisca y para que las pistas puedan abrir a pesar del exceso de nieve. Sí este año la palabra clave es el “exceso” y las estaciones cierran por que ha nevado tanto que hay riesgo de aludes y demás problemas de esos de los que surgen cuando los inviernos vienen potentes, como el que nos toca.  

Pero salvo nevadas excepcionales, este es un año de bienes para las estaciones de esquí y para los esquiadores. Y una buena temporada para quienes quieran iniciarse en este deporte. Por ejemplo, los niños. ¿Sabían que el esquí es un deporte ideal para practicar en familia? Una vez más hablo por experiencia propia. Sí, mis hijas ya saben lo que es ponerse unos esquís y deslizarse por la nieve. Y saben los que significa “hacer la cuña” y subirse a un telesilla. Lo aprendieron en Baqueira (Lleida) (www.baqueira.es) una estación muy cómoda para ir con los más pequeñajos (la escuela española de esquí recomienda empezar a partir de los cinco años) tanto por el buen funcionamiento de la escuela de esquí y el jardín de nieve, como por la oferta hotelera.  

Mientras los niños están en el cursillo, los padres podemos esquiar a gusto y les aseguro que esa sensación de libertad es maravillosa. Lo confieso, soy una loca del esquí. Y cuando acaba la clase, recogerlos y escaparse con ellos a practicar por las pistas fáciles es otra gozada. También es increíble ver la facilidad con la que los niños aprenden a manejarse con las tablas en los pies.

Podría llenar hojas y hojas hablando de las maravillas del esquí… pero creo que no se trata de eso. Lo que me gustaría es animarles a hacer una escapada a  la nieve, aprovechando que este es un invierno de los que se prestan a ello. Aficionarse al esquí ayuda a ver con otra cara los inviernos más fríos. No hay mal que por bien no venga.

ninoscursillolvgblog.jpg

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *