Restaurantes y museos imprescindibles en Avilés
Escrito por: laviajeraempedernida | 1 de septiembre de 2011
Contaba ayer como Avilés se ha hecho mundialmente famosa gracias al Centro Cultural Óscar Niemeyer. Pero la ciudad esconde otros muchos atractivos que pasan desapercibidos para muchos viajeros.

El museo Alfercam tiene una zona dedicada a instrumentos musicales
Por ejemplo, casi nadie conoce el Museo Alfercam. Un centro privado dividido en dos partes. En la primera la protagonista es la música y se exhiben instrumentos varios, curiosos y exóticos (algunos se pueden tocar). Y en la segunda, dedicada a la automoción, se exponen originales vehículos clásicos con los que podremos viajar con la imaginación y en el tiempo. Sin duda una buena opción para matar el tiempo si llueve, fenómeno habitual en esta zona de la península.

- Detalle de uno de los coches clásicos del museo Alfercam
A la hora de comer o tomar algo hay varias opciones. Tal y como recomendaron los lectores en el post de ayer restaurantes como el mítico y centenario Casa Tataguyo; Casa Alvarín (famosa por su jamón), o el moderno Llamber (un “gastrobar” con sus variadas tapas de autor como protagonistas, sito en Galiana,30),son buenas opciones.

Un grupo de bloggers durante una comida en el restaurante Llamber
Otra posibilidad, especial para sibaritas es el restaurante de Koldo Miranda, un cocinero vasco criado en Asturias que ofrece una cocina de mercado y que presume por ser uno de los seis restaurantes asturianos que poseen una Estrella Michelin.

Los platos del Koldo Miranda son muy elaborados
Si tienes suerte y hace sol y prefieres comer en un lugar mas informal, coge el coche y escápate a la zona de Miranda, donde encontrarás merenderos típicos, con sidra y platos asturianos el la carta y rodeados de zona verde y columpios donde los niños seguro se lo pasaran bomba. Por ejemplo en la parrilla Los Sauces, donde puedes tomarte un buen cachopo (ternera empanada con jamón y queso, plato muy típico en toda Asturias) con sidra mientras tus hijos se tiran por una tirolina que decora el “prao” que rodea el comedor exterior.
Ah. Y un último consejo. Si te gusta patinar guarda los patines en la maleta. El impecable suelo pulido que rodea el Niemeyer es ya un punto de encuentro para los aficionados a deslizarse sobre ruedas. Ver como patinan y disfrutan da envidia y ganas de probar.

Patinando en el Niemeyer al atardecer
Y así, entre sidras, tapas, museos, paseos entre palacios añejos y edificos de vanguardia las horas pasan y Avilés poco a poco se graba en la retina del viajero como un destino de los que dejan siempre buen sabor de boca.
¿Qué regusto de dejó a ti tu paso por Avilés?
Post escrito por J.A.C
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Categoría Asturias
Etiquetas: , arquitectura, gastronomia de España, museos, Restaurantes
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