¿Cómo borrar una historia negativa sobre mi marca o destino?

He hablado mucho en el blog sobre lo importante que es dominar el arte de crear historias. Hoy quiero centrarme en lo contrario. Es decir, en comunicación a veces también hay que esforzarse por borrar.

Un ejemplo. Cuenta la historia como Clementis, líder comunista checo, le dejó su sombrero a su superior, Klement Gottwald el día en que éste último proclamó, en Praga, el nacimiento de la bohemia comunista. Era 1948 y la foto de ambos se hizo famosa.

Klement Gottwald y Clementis
Klement Gottwald y Clementis

Años más tarde a Clementis le acusaron de traidor. En el partido checo optaron por borrar su rastro y le eliminaron de aquella mítica fotografía. Desde entonces, Gottwald aparece solo, pero ¡ojo!, con el gorro de Clementis en la cabeza. Borraron a la persona, pero el rastro del político rechazado se mantuvo. Hicieron desaparecer su cara, cara, pero no su esencia.

Gottwald sin Clementis
Gottwald sin Clementis

La historia se repite con otros nombres. También Stalin trató de borrar a Trotski…  En muchas ex repúblicas soviéticas se trabaja duro para eliminar la huella de la URSS. La fiebre por aniquilar el pasado soviético comenzó al caer muro de Berlín. Este hecho marcó el ocaso de una etapa: el fin de la Guerra Fría, de la Europa dividida, la agonía de un régimen que aún herido de muerte sobrevivió dos años más, ya que la Unión Soviética como tal no dejó de existir hasta 1991. Hasta un mítico 25 de diciembre cuando Mijail Gorbachov, entonces secretario general del Partido Comunista dimitió y la bandera roja con la hoz y el martillo desapareció del Kremlin en la Plaza Roja de Moscú.

Es esta sólo una anécdota para ilustrar como siempre ha habido historias que borrar. Cientos. Miles. No sólo hechos históricos. Y no sólo en los sistemas políticos hay manchas. También en las vidas de la gente, todos hemos hecho alguna vez algo de lo que nos arrepentimos. Y como no, también en los curriculums de las marcas.

El storytelling es el arte de crear contenidos y relatos, pero en ocasiones puede ser también necesario desarrollar el arte de borrarlos. Y ¿cómo se borra una mala historia? Yo soy de las que defiendo que lo mejor es contrarrestarla con otra buena. O mejor, con otras muchas historias buenas. Contenido positivo, cuanto más mejor, para hacer desaparecer el contenido negativo.

En turismo hay muchos ejemplos. Internet está lleno de comentarios negativos que pueden ser muy dañinos para un hotel, un restaurante o un destino, y no siempre son ciertos. O son demasiado subjetivos. ¿Quién no ha descartado un hotel o un restaurante, o una compañía aerea por una opinión negativa en un blog, o en Tripadvisor o en Booking… (en ocasiones críticas bien merecidas)? La única forma de quitarles fuerza es lanzando opiniones positivas.

Resumen: hasta para borrar hay que crear. Y más en estos tiempos que corren en los que las redes y los nuevos soportes de comunicación nos han hecho esclavos de la comunicación y nos obligan día a día a crear mas y mas contenidos. Más y más historias. Aunque algunas veces, el objetivo sea borrar esas otras historias que nos hacen daño, falsas o pasadas de moda con las que ya no nos identificamos.

Un pensamiento en “¿Cómo borrar una historia negativa sobre mi marca o destino?”

  1. Que historia tan interesante la de estos checos. La ignoraba. Y muy bueno en post. El deseo de borrar la historia o puntos negros de nuestra reputación ha sido tarea importante de los profesionales de la comunicación y de la imagen de una marca. Sólo lo positivo anula la mala fama.

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