Consejos prácticos para disfrutar de Mendoza y de sus vinos

No quiero despedirme de Mendoza sin dar algún dato práctico. Por ejemplo cómo llegar. La mejor forma de arribar a esta región del interior de Argentina es volando a Santiago de Chile y una vez allí tomar una conexión hasta Mendoza. Según me han contado quienes hacen este viaje con frecuencia (muchos empresarios y comerciales relacionados con el mundo del vino) esta es sin duda alguna la mejor combinación.

Si eres un viajero tranquilo y te planteas un viaje sin prisas, me han dado otro consejo que lanzo aquí pero que ¡ojo! yo no he probado, pero invito a quienes lo hayan hecho a que lo comenten: viajar desde Santiago de Chile hasta Mendoza por carretera. Es un viaje relativamente largo, alrededor de 60 kilómetros pero merece la pena pues según me ha contado el mismísimo Alfred-Alexandre Bonnie, (un acaudalado bodeguero de Burdeos propietario de la bodega Diamandes, una de las cinco que componen el proyecto Clos de los 7 del que ha ye hablado en un post anterior) con quien tuve la suerte de compartir una cena. Digo suerte porque no es habitual que los propietarios de las bodegas reciban personalmente a sus los visitantes, por tanto creo que debo sentirme afortunada por haber tenido ese privilegio.

Y fue precisamente Alfred Bonnie quien me dijo el viaje en coche desde Santiago de Chile a Mendoza es impresionante ya que la carretera atraviesa los Andes y permite al viajero disfrutar de un paisaje único en el mundo. Él reconoce que a veces lo hace, cuando llega hasta estas tierras sin prisa. Yo me limito a lanzar al aire su propuesta.

El siguiente consejo es para quienes les guste dormir en medio de la nada y en este caso rodeados de viñedos: la cita es en el Tupungato Divino, una especia de lodge boutique nada convencional, cuya característica principal es la ubicación entre viñedos y con los cerros de los Andes, de más de 6.000 metros de altura, como telón de fondo. Ah. Si no te quieres quedar a dormir porque eres de los urbanitas (y entonces en Mendoza encontrarás hoteles de cadenas internacionales donde alojarte) al menos pásate por su restaurante vinoteca y si puedes, charla un ratito con sus dueños.

Tupungato divino
Tupungato divino

Deja que te cuenten como los dos socios dueños de Tupuntago Divino abandonaron su vida en Buenos Aires para instalarse en este valle escondido y sacar adelante su proyecto que también es su sueño y su apuesta de vida. Les felicito por ello. Ah. Y prueba el vino que elaboran; un caldo sin pretensiones pero buenñismo.

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Y como decía antes, si eres de los que prefieres dormir rodeado de asfalto, no lo dudes. Pon rumbo a Mendoza capital donde no sólo encontraras hoteles confortables como el Intercontinental  sino también una ciudad agradable para pasear, para hacer algunas compras y con una amplia oferta gastronomita y vida nocturna (especialmente ahora, que todavía es verano).

Para moverse, mi propuesta es que alquiles un coche pero importante, llama siempre antes de la visita sobre todo si quieres comer o cenar en alguna de las 20 bodegas del valle que ofrecen este servicio, siempre bajo reserva obligatoria.

Para organizar tu ruta no dejes de entrar en la web de Rutas del Vino donde verás detallada información sobre todas las bodegas que abren sus puertas a los visitantes.

Y sobre empresas que organizan actividades paralelas pues el “turismo del vino” es algo más que visitar bodegas y viñedos haciendo y catas en las que se nos desvelan los secretos de la enología. En Mendoza en los últimos añosa se han desarollado otras empresas que ofrecen servicios paralelos como paseos a caballo entre viñedos, en carruajes o en ¡motos antiguas con sidecar!… como por ejemplo Finca las Lechuzas.

Y para concluir sólo un último consejo para todos aquellos que decidan alquilar un coche. Como decía antes, las visitas a las bodegas incluyen siempre catas y en Argentina también las leyes son rigurosas por tanto, antes de ponerte al volante piensa si estás en condiciones de conducir. En un viaje con el vino como protagonistas las “alegrías” están casi casi aseguradas. Por eso, si no quieres arriesgarte no dejes de preguntar en el hotel por los servicios de alquiler de coches con conductor o los recorridos para grupos organizados por las agencias especializadas de la zona.

Ah, apunta también la opción de ir de bodega en bodega e bicicleta, que se está poniendo muy de moda en la zona.

Ah. Y muy importante. Si compras vino no te preocupes. En el aeropuerto de Mendoza, como debe ser en una provincia que vive del vino, no funciona la prohibición de viajar con líquido y podrás llevar tus botellas como equipaje de mano. El problema surge en otros aeropuertos como Buenos Aires, Santiago de Chile o cualquier otro donde ya te requisarán todo el vino que lleves sin facturar.

Y con esto concluyo mi estancia en Mendoza y mis posts sobre el vino. Mi próximo objetivo: vivir a tope Buenos Aires.

4 pensamientos en “Consejos prácticos para disfrutar de Mendoza y de sus vinos”

  1. Espero que disfrutes de mi ciudad, que a falta de políticos inteligentes, que la organicen en algunos aspectos, tenemos un gran movimiento cultural, casi comparable a Londres y NYC (que no suene a pedantería, pero es así). Baires, según mi punto de vista, no es parecida a una sola ciudad. Si vas por Av. de Mayo la encontrarás parecida a Madrid, pero si conocés el barrio de Recoleta y sus adyacencias es muy parecida a Paris y si conocés Puerto Madero, tiene un aire a NYC, sólo un aire. Bueno, como casi todo (hasta casi las estadísticas), es subjetivo, espero tus impresiones.

  2. ¿Tan quemada te has quedado de Aerolineas Argentinas que ahora recomiendas volar con la aerolinea de Chile? No me extraña, en este viaje te ha pasado de todo. Y lo que te queda.

  3. Que buen plan. Dejarlo todo para dedicarte al vino y retirarte del mundanal ruido en la Argentina profunda. Idilico.
    Gracias por compartirlo Nani y felicidades por el blog que me encanta.

  4. Gracias por toda la información, seguiremos tus consejos en breve. Y … a disfrutar de Buenos Aires! … Seguimos atentos!

    Besos

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