De compras por el barrio del Triball, en Madrid

Las grandes ciudades se mueven tan rápido que de vez en cuando es conveniente volver a recorrer viejos recuerdos para confirmar ese viejo principio que asegura que todo cambia,  nada permanece. Y la verdad es que las cosas han cambiado mucho aquí en el centro de Madrid, en la zona ahora conocida como el Triball, término que sale de la unión de las palabras “triángulo” y “Ballesta”. Al mas puro estilo neoyorquino.

Si te gustan los restaurantes pequeños con cartas selectas, las tiendecitas de ropa y complementos de pequeños diseñadores envueltas en un ambiente moderno y retro a la vez. Si te gusta callejear en busca de tesoros, de establecimientos con encanto dispersos por un revoltijo de calles con sabor añejo no lo dudes. Si tienes que pasar por Madrid guarda un par de horas para deambular por el Triball, sin duda el barrio de moda.

Os lo cuento mientras me tomo una hamburguesa con queso gorgonzola en Lamucca (Plaza de Carlos Cambronero) un restaurante donde merece la pena comer, cenar o simplemente tomarse una caña en su terraza a cualquier hora del día.

Terraza de Lamucca

Y tengo la silla de al lado llena de bolsas, de comprillas menores pero selectas, como a mi me gusta. Y entre mis ultimas adquisiciones, un par de tesoros. Unos supertaconazos de escándalo, en homenaje a Sarah Jessica Parker. Y un bolso negro años 70 adquirido en una tienda de segunda mano vintage que todo fashionista que se precie debe conocer: Corachan y Delgado, en la calle Barco, 42.

Booking.com

Y ahora os dejo que quiero tomarme el café y seguir investigando el Triball antes de irme al aeropuerto para volar a un rincón maravilloso de Alemania. Pero de eso mejor ya os hablaré mañana.

4 pensamientos en “De compras por el barrio del Triball, en Madrid”

  1. Con todos los respetos, te informo que Triball no es el nombre de ningún barrio, sino el de una asociación privada de empresarios que pretenden gentrificar una zona con políticas más que reprobables, con la tutela de Esperanza Aguirre y sus secuaces.

  2. Zona sórdida en su momento, de pasar a mil por hora con el coche por la noche, iluminando fugazmente formas difusas (o confusas). Mucho ha cambiado desde entonces. Saludos y buen viaje.

  3. A Madrid solo le falta una cosa… el mar.
    El resto me encanta porque es una ciudad muy “viva” en la que siempre aparecen cosas nuevas que hacer, ver o comprar.
    En cuanto pueda haré una escapadita a degustar esa hamburguesa con queso gorgonzola uhmmm !!!

    buen viaje!

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