Diez imprescindibles para disfrutar de lo mejor de Munich

Si estás planeando una visita a Munich, he aquí la lista con los diez imprescindibles que no debes perderte en tu escapada a la capital de Baviera, situada al sur de Alemania.

La torre del viejo Ayuntamiento es otro de los iconos de Munich
La torre del viejo Ayuntamiento es otro de los iconos de Munich

1. Acabas de llegar y no tienes claro aún qué es lo importante de esta ciudad. No eres el único viajero que arriba despistado a un destino. Con esa razón nacieron, entre otras, los llamados “árboles de mayo” (los “maibaum” en alemán). Son unos postes informativos (y festivos) que tradicionalmente se colocaban a la entrada de las localidades de la región de Baviera para informar a quienes llegaban sobre las características del lugar: costumbres, principales sectores económicos, celebraciones…

En pleno centro de Munich, en la plaza del mercado, encontramos el correspondiente a esta ciudad, pintado como manda la tradición con rayas azules y blancas, los colores de la bandera de Baviera. Basta echarle un vistazo para saber que hemos llegado a una urbe donde la cerveza es muy importante y como no ¡también la fiesta!. No olvidemos que estamos en la ciudad sede la “oktoberfest” la feria de la cerveza más famosa del mundo y por supuesto, esta aparece reflejada en el árbol de mayo.

El árbol es también el protagonista de las fiestas del primero de mayo cuando se le decora, y se come y se baila a su alrededor.

Arbol de mayo de Munich en el Viktualienmarkt
Arbol de mayo de Munich en el Viktualienmarkt

2. Como comentaba en el párrafo anterior, es imposible hablar de Munich sin detenerse en oktoberfest. La gran fiesta de Baviera. Su origen está en la boda real de Ludovico I y Teresa de Sachsen de Sajonia, celebrada un 12 de octubre del año 1810. La juerga aquel día fue tal que los muniqueses decidieron repetirla año año. Y así, poco a poco todo fue creciendo hasta convertirse en la celebración popular más grande del mundo. Durante las dos semanas (que abarcan tres fines de semana) que dura actualmente la fiesta, pasan por el Theresienwiese (el prado de Teresa en honor a la novia) , escenario donde se colocan las carpas gigantes, ¡más de seis millones de personas! llegadas desde todos los rincones del mundo. Habitualmente arranca en septiembre y finaliza el primer fin de semana de octubre.

La fiesta empieza al grito de “¡O’zapt is!”, o lo que es lo mismo “¡abrimos! (en referencia al primer barril de cerveza). El primero de muchos servidos por  grandes marcas cerveceras con sede en la capital y las únicas seis autorizadas a despachar esa bebida en la feria: Augustiner-Bräu, Hacker-Pschorr-Bräu, Löwenbräu, Paulaner-Bräu,  Spatenbräu y Staaliches Hofbräu-München. Entre todas venden ¡más de seis millones de litros de cerveza!.

3. La cerveza también es importante en el baile de los toneleros o Schäfflertanz. Es un evento muy difícil de ver pues sólo se celebra cada siete años, y lamentablemente, el próximo no toca hasta febrero de 2019. Es una danza muy especial. Más bien un ritual en el que los toneleros de Munich recrean la gran celebración que tuvo lugar en la ciudad cuando terminó la gran peste que asoló a la población entre 1515 y 1517. Felices por el fin de aquella larga y letal plaga, los muniqueses prometieron repetir el baile mientras la ciudad estuviese libre de tan cruel enfermedad. Y así ha sido hasta hoy. La danza se baila por toda la ciudad y los toneleros invaden las calles en un evento único y muy esperado por locales y visitantes.

El espectáculo del reloj de Munich dura 15 minutos y concluye con el canto del gallo
El espectáculo del reloj de Munich dura 15 minutos y concluye con el canto del gallo

4. Si no quieres esperar siete años, puedes ver una recreación de ese baile en el reloj del Ayuntamiento nuevo, en la Marienplatz, (la plaza de María) el corazón de Munich. En la torre que da forma a la fachada reina uno de los carrillones más famosos y monumentales de Europa, el glockenspiel. Si quieres verlo en funcionamiento, debes acudir a la plaza las 11 en punto de la mañana (entre marzo y octubre también a las 17 horas) cualquier día de la semana. En cuanto el reloj marca la hora, ¡empieza el espectáculo! y asoman una pareja de novios: el duque Guillermo V y Renata de Lotaringia, en el día de su boda. A su lado bailan y tocan músicos, bufones, cantantes, trovadores, invitados, guerreros y hasta hay un duelo entre caballeros. Una escena en la que participan un total de 32 figuras ¡de tamaño natural!.

Más abajo, también se reproduce el baile de los toneleros. En este segundo nivel, la figuras bailan desplazándose sobre unos rieles circulares al ritmo de la melodía que sale de las 43 campanas.

La torre de la Peterskirche destaca en toda la ciudad
La torre de la Peterskirche destaca en toda la ciudad

5. Como comentaba antes, Marienptaz es el corazón de Munich y las callejuelas de su alrededor están llenas de tiendas, restaurantes y gente que da vida a la ciudad. Para ver bien el trazado del casco histórico, lo mejor es subir a la torre de la iglesia de San Pedro que se encuentra al otro lado de la plaza, en la zona más alta. ¡Eso sí, ármate de paciencia pues para disfrutar de las mejores vistas de Munich tendrás que subir más de 300 escalones a pie. Eso sí, si el día es despejado ¡se ven hasta los Alpes!

Si no quieres subir tantas escaleras al menos entra a ver la iglesia, cuya basílica es originaria del siglo XI y formaba parte del monasterio que dio nombre a la ciudad. Como apunte, Munich viene de monje, y fueron estos primeros habitantes quienes empezaron con la tradición de elaborar cerveza.

Ópera Estatal de Baviera) fácil de reconocer por su fachada clásica al estilo griego con columnas
La Ópera Estatal de Baviera tiene una  fachada clásica al estilo griego con columnas

6. Munich es también una ciudad de gran tradición musical. En sus calles encontramos huellas de tres grandes compositores. Mozart quien cultivó aquí sus primeros aplausos. Y Richard Wagner que desarrolló aquí su obra operística y Richard Strauss, muy crítico con el nazismo, régimen que le tocó vivir.

Para disfrutar de esa buena música, sin duda hay que pasar por el Teatro Nacional, sede de la Bayerische Staatsoper (Ópera Estatal de Baviera) donde cada quince días hay un estreno. Y lo mejor, las entradas tienen precios accesibles aunque ¡ojo! mejor reservarlas con antelación. Hasta se puede escuchar la ópera de pie.

7. Eso sí, el teatro al igual que muchos otros edificios de la ciudad es una reconstrucción del original. Munich, ciudad donde nació en Nacionalsocialismo, quedó casi reducida a cenizas durante los bombardeos acontecidos al final de la II Guerra Mundial, especialmente entre 1943 y 1945. Para profundizar en esa etapa de la historia lo mejor es visitar el muy interesante y nuevo Centro de Interpretación del Nacional Socialismo.

CNS munich sala
Sala del Centro de Interpretación del Nacionasocialismo

8. Al lado de la ópera reina otro de los imprescindibles de Munich. El monumental Palacio Residenz, hogar de la dinastía Wittelsbach hasta 1918, hoy presume por ser el palacio urbano más grande de Alemania. La visita completa de este superlativo complejo puede ocupar días.

Una de las fachadas del palacio Residenz
Una de las fachadas del palacio Residenz

Tanto los jardines (hoy en día de uso público), como los diez patios y parte de las 130 habitaciones están abiertas a visitantes. Conservan el lujo de una época gloriosa y aglutinan estilos arquitectónicos y decorativos varios.

El salón Antiquarium original era de 1571
El salón Antiquarium original era de 1571

Lo que más llama la atención es saber que parte de lo que se visita es también una reconstrucción pues la mayor parte del palacio  también se destruyó durante la II guerra Mundial. Sólo se conservan intactos unos 50 m2 de los aproximadamente 23.000 m2 que dan forma al recinto. Realmente sorprende pensar que salones espectaculares como el Antiquarium, la gigantesca estancia  donde se celebraban las fiestas, se ha restaurado palmo a palmo.

La Hofbräuhaus está en Platzl 9
La Hofbräuhaus está en Platzl 9

9. Munich es famosa también por sus restaurantes y cervecerías. Y por la fiesta continua que se vive en ellas, entre los que hay que destacar una por encima de todas. La Hofbräuhaus de Platz, taberna y hospedería fundada en 1598 pero oficialmente abierta desde 1830, famosa no sólo por sus dimensiones (la planta baja tiene capacidad para mil personas) y su decoración neorenacentista con los frescos del techo y la madera tallada como protagonista.

Los motivos cdel techo de la taberna HB aluden a la fiesta y a la cerveza
Los motivos cdel techo de la taberna HB aluden a la fiesta y a la cerveza

La cervecería de la corte, más conocida por sus siglas HB; ha pasado a la historia por ser uno de los lugares preferidos por cientos de muniqueses famosos, y visitantes ilustres (y no tanto), entre ellos el mismísimo Adolf Hitler quien dio en esta cervecería uno de sus primeros discursos políticos, el cual ha pasado a la historia como el acto fundacional del partido nazi.

La taberna HB también es muy popular entre los muniqueses
La taberna HB también es muy popular entre los muniqueses

También han estado aquí personalidades como la emperatriz Sissí, Mozart, Lenin… actualmente cuentan que pasan por HB más de dos millones de personas al año y que se consumen ¡más de diez mil litros de cerveza diarios!. Todos llegan atraídos no solo por la leyenda y lo pintoresco del lugar donde no faltan personajes típicos con sus bigotes y ataviados con trajes típicos, sino por el ambiente que siempre se vive, con la música en directo como compañera.

10. Y cierro este post volviendo al Theresienwiese,  el gran recinto donde se celebra no sólo la ya comentada Oktoberfest. Este parque acoge también el festival cultural alternativo de Tollwood que se celebra dos veces al año, en Navidad y en el mes de julio. Y donde reina la gran escultura de la Bavaria, un símbolo para los muniqueses legado del rey Luis I de Baviera.

Atardecer en el Theresienwiese
Atardecer en el Theresienwiese

Mide 18 metros de alto, es de hierro y simboliza a una diosa que con su espada en alto, su corona de hojas de roble y acompañada de un león representa la fuerza de la nación alemana. Su cabeza oculta un mirador desde donde se contemplan magnificas vistad de toda la ciudad. A su alrededor, con su silueta a contraluz, se forman los más bellos atardeceres de Munich. Y desde sus escaleras se disparan las doce salvas que anuncian la apertura de la oktoberfest.

Y estos son mis diez imprescindibles aunque soy consciente de que me faltan muchos otros por reseñar. Por ejemplo el mercado navideño de Christkindlmarkt del que ya he hablado en otro post, los museos entre los que destacar el Deutsches Museum, la Frauenkirche, la iglesia gótica más grande del sur de Alemania… y mil cosas más.

Estampa de la Marienplatz en Navidad
Estampa de la Marienplatz en Navidad

Pero me gustaría mejor completar este post con vuestras recomendaciones. ¿Algún consejo más que añadir a esta lista?

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *