Qué ver en Elvas y Évora: tesoros del Alentejo protegidos por la Unesco

El interior del Alentejo portugués es una zona reconocida por la fama  de dos localidades que presumen por ser Patrimonio de la Humanidad:  Évora y Elvas. La primera es ya una veterana en la Unesco con una declaración que data de 1986. La segunda es relativamente “novata” pues su inclusión en la lista llegó en 2012. Pero ambas comparten un legado histórico que no deja indiferente. Y un toque misterioso que las hace diferencia de otros destinos.

Empiezo este recorrido en Elvas, situada a sólo 19 kilómetros de la frontera española (y de Badajoz). Fue antaño un poderoso bastión defensivo concebido para contener las continuas invasiones vecinas. De ahí ese dicho popular portugués que reza” quien conquistaba Elvas, conquistaba Portugal”.

Detalle de una de las murallas de Elvas
Detalle de una de las murallas de Elvas

Legó a ser la quinta ciudad en importancia del país (frente al puesto 18º que ocupa hoy en el ranking de ciudades portuguesas en lo que a calidad de vida se refiere).

Hace años, el viajero español con destino Lisboa tenía que hacer una parada obligada en Elvas pues la vieja carretera invitaba, por no decir obligaba, a entrar. La actual autopista ha desviado el denso tráfico de las puertas de acceso a la localidad y hoy en para acceder a ella hay que desviarse un poco. Pero merece la pena. Compensa tomar esa salida y dedicar unas horas a pasear con calma por estas empedradas, concurridas y estrechas calles, todas ellas rodeadas de la gran muralla defensora, con forma de estrella.

Panorámica del acueducto de Elvas
Panorámica del acueducto de Elvas

El gran acueducto y la fortaleza de Elvas

Nada más llegar a Elvas asoma una imagen que confirma que este es un lugar especial. La estampa del acueducto de Amoreira impacta. Es uno de los más grandes de Europa con 7.990 metros de longitud y 30 metros de altura.

Detalle de los arcos del acueducto
Detalle de los arcos del acueducto de Armoreira

Está formado por 843 arcos y se construyó para abastecer de agua a la seca Elvas. La obra comenzó en 1529 y tardó más de un siglo en finalizarse.

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Aparte de la muralla, con cuatro cinturas (de los siglos IX, XII, XIV y XVII) la codiciada Elvas contaba también con la protección del castillo y de los fuertes de Santa Lucía y de Gracia, localizados a las afueras del a ciudad. Presumen entre todos por dar forma a la fortaleza más grande del mundo, sólo superada por la de La Valleta (Malta), con la salvedad que esta última es marítima. Y todo esto con un fin. Proteger a la población.

Una vez intramuros ponemos rumbo a la Plaza de la República, donde late el corazón de ElvasFamosa por su suelo tridimensional y por ser punto de reunión de los lugareños que ven pasar las horas ante la catedral de Nuestra Señora de la Assunçao, obra de Francisco Arruda, el mismo arquitecto del acueducto. Y el mejor lugar para dejar el coche, en el cómodo parking subterráneo.

Plaza de la República, de Elvas
Plaza de la República, de Elvas

Y ahora ¡a pasear! Por el largo de Santa Clara, calle típica de la localidad, con esas casonas blasonadas donde hay una que brilla con luz propia. La que está justo frente a la picota (rollo o pelourinho, como lo llaman los portugueses), columna donde se ahorcaba a los condenados a muerte.

Pelourinho
Pelourinho

Es el antiguo palacio de los Mesquitas, residencia temporal del rey Felipe II cuando estuvo pasó por Elvás alla por 1580.  Y hay más casas famosas. En la calle del Espíritu Santo, y en una construcción mucho más modesta encontramos la casa natal de la madre del descubridor Vasco de Gama, uno de los héroes nacionales portugueses.

Callejuela de Elvas
Callejuela de Elvas

La huella romana de Évora

La vecina Évora es muy distinta. Más grande, más animada. Y muy deseada pues hasta restos romanos encontramos en sus calles, como el bello templo originario del siglo I, uno de los mejor conservados de toda la península ibérica.

Templo romano de Évora
Templo romano de Évora

Reina presumido, con sus catorce columnas corintias, en lo alto del barrio antiguo (y que ¡aviso!, aunque se le conoce como templo de Diana, está demostrado que nada tiene que ver con dicha diosa: mensaje que me repitió mi guía hasta la saciedad).

A su lado, majestuosa la catedral de Nuestra Señora de la Asunción, o , como corresponde en portugués. Es curiosamente la catedral más grande del país y otro dato que sorprende: aloja en su interior ¡el órgano más viejo del mundo!

Interior de la catedral de Évora
Interior de la catedral de Évora

La terrorífica capilla de los huesos de Évora

Este es quizá el monumento más visitado aunque rivaliza en popularidad con otro icono que no a todos conquista. Esconde Évora una peculiar capilla ¡hecha con restos de huesos humanos! Sí, de verdad. Cráneos, fémures, tibias… cuidadosamente ordenadas y distribuidos por todas las paredes. Y como remate, dos momias colgando en el altar. Ni el mejor decorador de Halloween podría haber creado una escena más terrorífica. Pero esta es de verdad.

Capilla de los huesos de Évora
Capilla de los huesos de Évora

Curioso y escalofriante a la vez. El mensaje que se lee a la puerta de dicha iglesia ya da que pensar: “”Los huesos que aquí estamos por los tuyos esperamos! Bufff.

Bueno, si no te dan miedo estas experiencias no dejes de visitar la llamada “Capela dos Ossos” situada en un lateral de la iglesia de San Francisco (¡Ojo! actualmente en reformas pero abierta igual al publico).

Plaza de Geraldo
Plaza de Geraldo

Para recuperarte del susto, no lo dudes. Siéntate a tomar algo en la siempre animada plaza de Geraldo, en el centro de Évora.

Ambiente en la plaza del Geraldo de Évora
Ambiente en la plaza del Geraldo de Évora

No dejes de dar un paseo sin rumbo por las callejuelas sinuosas y ¡atento!. Hay en Évora tiendecitas de diseñadores y curiosidades que seguro te seducen.

Diseñadora de ropa con tienda en Evora
Diseñadora de ropa con tienda en Evora

Yo confieso he caído en la tentación de comprarme un par de cosillas.

Tienda en Évora
Tienda en Évora
¡BUENA IDEA!
No te vayas de Évora sin visitar sus bodegas acompañado de un guía en español y con degustación incluida. La visita incluye un recorrido por los puntos más interesantes de la ciudad, una de las más antiguas de Europa. Buena sugerencia para marcharte con el mejor sabor de boca de esta localidad portuguesa.

La bella Brotas, el tesoro oculto del Alentejo

Estas don las ciudades más visitadas del Alentejo, pero hay más. Si seguís ruta hacia Lisboa, hay otras que no salen habitualmente en las listas ni en guías y que bien merecen una parada y un paseo. Por eso en mi lista particular ubico también en un lugar destacado a Brotas.

Brotas, en el Alentejo portugués
Brotas, en el Alentejo portugués

El paseo por Brotas se reduce a tres calles pero todas ellas ¡maravillosas!. Si tienes suerte y te cruzas con algún lugareño, no dejes de entablar conversación.

Te enterarás de historias curiosas como la de esta señora que me cuenta que nació en la casa en cuya puerta se apoya mientras charlamos. Creció aquí. Se casó aquí. Sus hijos nacieron aquí. Y aquí sigue viendo pasar el tiempo en  este rincón perdido del Alentenjo en donde casi nunca ocurre nada especial.

Detalle de una vivienda en Brotas
Detalle de una vivienda en Brotas

Visita a Alter do Chao, Villa Viçosa y Estremoz

También os recomiendo una parada en Alter do Chao, otra de esas localidades anónimas donde reina un castillo.

Alter do Chao
Alter do Chao

Y subir a ver las vistas desde Estremoz.

castillo de Evoramonte
Castillo de Evoramonte

Y en Vila Viçosa. Y seguro que me estoy perdiendo cosas. El interior del Alentejo tiene tantos rincones y sorpresas. ¿Me estoy perdiendo algo?

¡Ayuda por favor! ¡Quiero verlo TODO!

3 pensamientos en “Qué ver en Elvas y Évora: tesoros del Alentejo protegidos por la Unesco”

  1. La ultima foto es del castillo de Evoramonte y no de Estremoz
    Deveis de cambiar el pie de foto.

  2. Hola ! En verdad, Alentejo, en el Centro – Sul de Portugal, al lado de Extremadura y Andalucia, és la Joya de Portugal, sea por su clima, gastronomia, vinos y aceiters de oliva o sea por su gente tan amable como son los dulces conventuales cuyas recetas se pierden en los siglos passados ,,, entrando en ELVAS passando por VILA VIÇOSA y seguiendo hasta EVORA … vaya tesoro …

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