Imprescindibles de Oviedo: qué ver y visitar en la capital de Asturias

Oviedo está calificada por muchos como una de las ciudades más hermosas del norte de España. Pequeña, peatonal, cómoda y encantadora. Famosa no sólo por su calidad de vida,  sus monumentos prerrománicos o por su sabrosa gastronomía, cualidad que comparte con todo el Principado de Asturias. La “Vetusta” de Clarín, es también conocida internacionalmente por ser la sede los prestigiosos Premios Príncipe (ahora Princesa) de Asturias que se entregan todos los años en el mes octubre en una ceremonia solemne presidida por la, también ovetense, reina Doña Letizia. Quien nunca falta a una cita que le permite volver a su “Oviedín” natal al menos durante un par de días.

Santa Maria del Naranco, en Oviedo
Santa Maria del Naranco, en Oviedo

Al llegar a Oviedo, lo primero que sorprende es que es una ciudad con muchas calles peatonales, idónea para el paseo. A este aspecto al debemos sumar el esfuerzo realizado en los últimos años para rehabilitar fachadas. Y las grandes obras para ocultar la cara más fea de la capital del Principado, como por la Losa, cubierta creada para cubrir las vías de ferrocarril que atravesaban la ciudad y ejemplo de creación de nuevos espacios. Por tanto, no es una exageración decir que Oviedo es un paraíso para los amigos de los paseos.

El Palacio de Exposiciones y Congresos Ciudad de Oviedo, obra de Calatrava
El Palacio de Exposiciones y Congresos Ciudad de Oviedo, obra de Calatrava

El “polémico” Calatrava de Oviedo

A este cambio de la ciudad hay que sumar también la construcción de nuevos edificios, algunos monumentales como por ejemplo el Auditorio Príncipe Felipe. O el superlativo Palacio de Congresos más conocido como “El Calatrava”, obra del arquitecto valenciano del mismo nombre, situado en el lugar del viejo estadio de fútbol Carlos Tartiere . Una obra cargada de polémica entre los ovetenses no sólo por su llamativo aspecto estético, sino también por los problemas generados de su mantenimiento.

Los arcos de santa María del Naranco, icono de la marca "Asturias paraíso natural"
Los arcos de santa María del Naranco, icono de la marca “Asturias Paraíso Natural”

Arte prerrománico en el Naranco

Viajar a Oviedo significa volar a un pasado lejano. No olvidemos que los emblemas de la ciudad son los monumentos prerrománicos de Santa María del Naranco y San Miguel de Lillo.

Dos joyas cuya contemplación merece la pena no sólo por su valor histórico – artístico y por su belleza, sino también por el encanto del entorno donde se ubican ambas construcciones, en la ladera del monte Naranco. Y por las panorámicas que tienen a sus pies (las vistas de  Oviedo desde aquí si el día está despejado son maravillosas). Ambos son originales del siglo IX. Santa María era un palacio, residencia del rey asturiano Ramiro I.  Y San Miguel de Lillo una iglesia, la que sólo se conserva una parte. Ambas construcciones están unidas entre si por un sendero.

San Miguel del Lillo queda a unos 3 kilómetros del centro de Oviedo
San Miguel del Lillo queda a unos 3 kilómetros del centro de Oviedo

Ya en el centro de Oviedo encontramos la tercera joya del prerrománico, San Julián de los Prados. Otra iglesia también conocida como Santullano en cuyo interior se conservan unas pinturas que la convierten en referencia para el arte alto-medieval español. Estos tres monumentos, unidos a la también medieval fuente de Foncalada –primera obra civil de la época- construida por Alfonso II, y a la Cámara Santa de la catedral están catalogadas como Patrimonio Mundial de la Unesco.

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La torre de la catedral de Oviedo
La torre de la catedral de Oviedo

Recorrido por el Oviedo Antiguo y la Catedral

Desde Santullano, se puede ascender por la calle García Conde. Y desde ahí es fácil llegar al Antiguo, barrio donde reina la Catedral, otra joya tanto en el exterior con su única torre campanario, como en su interior.

¡¡BUENA IDEA!!
Reserva aquí tu visita guiada por Vetusta siguiendo las huellas de La Regenta, la novela de Leopoldo Alas Clarín en la que el cura Don Fermín de Pas observa curioso con su catalejo desde la torre todo lo que ocurre en la ciudad, con especial atención a los paseos de doña Ana Ozores.

Merece la pena la visita a la Cámara Santa donde se guardan la Cruz de la Victoria (símbolo de Asturias y la cual, cuentan, llevó Don Pelayo cuando ganó la batalla con la que se inicio la Reconquista en España);  la Cruz de los Ángeles, imagen de la ciudad de Oviedo.  Y un pedazo del Santo Sudario, paño que cubrió el cuerpo de Cristo y donde aún se conservan restos de sangre. Cuentan los expertos que dos telas envolvieron el cuerpo sin vida de Jesús, este y la famosa Sábana Santa de Turín. De ahí la importancia de esta venerada reliquia.

El santo sudario, una de las joyas de la catedral de Oviedo
El santo sudario, una de las joyas de la catedral de Oviedo

Tras este lección de arte, toca empezar a pasear. Primero toca echar un ojo a los alrededores de la Catedral para contemplar las fachadas de viejos y rehabilitados palacetes que dan forma a la plaza.

Plaza de Trascorrales oviedo
Plaza de Trascorrales oviedo

Y luego, mi consejo es que os perdáis por las callejuelas del Oviedo Antiguo. Y seguro llegaréis a rincones hermosos como la plaza de Trascorrales, conocida por la escultura de La lechera con el burro, la plaza de Paraguas, la Corrada del Obispo. Y las más importantes: la plaza de la Constitución donde se alza el Ayuntamiento , la porticada plaza del Fontán, situada frente al mercado y la cual conserva ese aire “rural” que caracteriza a Oviedo.

Williams B. Arrensberg
Williams B. Arrensberg

Ruta por las esculturas de Oviedo

Tomamos ahora la calle Cimadevilla y ponemos rumbo a la Plaza Porlier donde recomiendo fijarse en dos aspectos. El  palacio de los Marqueses de Camposagrado y justo en frente, la escultura de mi viajero favorito. Un hombre vestido con gabardina y maletas llamado  Williams B. Arrensberg, obra del ya fallecido artista leonés Eduardo Úrculo, autor también del “El culis monumentabilis””, situada frente al Teatro Campoamor, sede oficial de la ceremonia de entrega de los mencionados Premios Princesa de Asturias.

El "culo" de Oviedo frente al Campoamor
El “culo” de Oviedo frente al Campoamor

Estas dos obras son sólo ejemplos de las muchas esculturas que hay repartidas por la ciudad, algunas de ellas tan famosas que tienen cola de gente para fotografiarse con ellas. Entre las más populares, la dedicada a  La Regenta, el la plaza de la Catedral, en honor a la protagonista de la obra del mismo título de Leopoldo Alas Clarín.  La Maternidad de Botero, también llamada “la Gorda” en la plaza de la Escandalera.

La "Gorda" de Botero
La “Gorda” de Botero

Pero las más populares son la dedicada a Woody Allen, situada en la calle que posa, (sin gafas, pues el Ayuntamiento tras los robos consecutivos de las mismas decidió dejar de reemplazarlas). Y la última incorporación; Mafalda, la cual sonríe sentada en un banco en el Parque San Francisco, en pleno centro de Oviedo, frente al llamado estanque de los patos. Estas dos últimas son homenaje a personalidades que han recibido los Premios Princesa de Asturias.

Escultura de Woody Allen en oviedo
Escultura de Woody Allen en oviedo

El director de cine Woody Allen, Premio Príncipe de Asturias de las Artes en 2002, calificó Oviedo como “ciudad deliciosa, exótica, bella y peatonalizada; es como si no perteneciera a este mundo, como si no existiera… Es como un cuento de hadas”.  E incluso le dedicó una película y la capital del Principado aparece el “Vicky, Cristina, Barcelona”. En 2014 el mismo premio recayó en el dibujante y humorista argentino creador de la encantadora y crítica Mafalda.

Mafalda casi nunca está sola
Mafalda casi nunca está sola

De compras por Oviedo

Y ya que estamos por el centro, seguimos el paseo por la arteria principal de la ciudad. La señorial calle Uría que une la plaza de la Escandalera con la Estación de la Renfe. Una rúa comercial, llena de tiendas, viva, por donde los ovetenses pasean y se dejan ver.

Ayuntamiento de Oviedo
Ayuntamiento de Oviedo

Es importante destacar que Oviedo acoge un pequeño comercio exquisito, acorde con esa fama de rancio abolengo que caracteriza a la ciudad.  Tanto en esta calle como en las aledañas y también comerciales como son Gil de Jaz, Melquiades Álvarez, calle Pelayo, Doctor Casal, Campoamor, Marqués de Pidal. Además de tiendas, en esta zona encontrarás cafés con sus terrazas acristaladas donde disfrutar de la buena costumbre local de tomar el aperitivo, o merendar.

Calle Cimadevilla
Calle Cimadevilla

Si llueve, no olvidemos que estamos en Asturias y el paraguas es imprescindible en la maleta, uno puede refugiarse en el centro comercial de las Salesas. O coger el coche y escaparse a Intu Asturias, un gran centro comercial situado a las afueras de Oviedo (en dirección a la vecina Gijón) y donde además de tiendas varias encontramos cines o  multinacionales como Ikea o la Fnac. Si la estancia coincide en fin de semana, no dejes de acudir al rastro que se instala todos los domingos al aire libre en la plaza de Daoiz y Velarde y en los alrededores de El Fontán. Excelente oportunidad para comprar trastos viejos o curiosidades típicas de cualquier mercadillo.

Los mejores aperitivos y tapas de Oviedo

Entre las muchas opciones, algunas casi casi imprescindibles. Los más clásicos suelen hacer parada diaria en La Paloma (calle Independencia, 3) para degustar, como manda la tradición el famoso vermú de solera especial acompañado de unas gambas a la gabardina. Eso sí, ¡ojo”. Los sábados a eso de la 1.30 conseguir que los camareros te atiendan será toda una proeza digna de héroes.

La calle San Bernabé, típica para el aperitivo
La calle San Bernabé, típica para el aperitivo

También a tope suelen estar los bares de la calle San Bernabé, peatonal e ideal para quienes vayan con niños o carritos de bebé. Importante. No te pierdas los minibollos preñaos, calentitos, del Bar Montoto, acompañados de una mistelaUn clásico de los de verdad, con más de 40 años de historia que ha aguantado casi intacto el paso del tiempo.

También hay una “ruta” de cafererías clásicas. Una de mis favoritas es Santa Cristina (Uría, 43). Establecimiento de los de toda la vida que en los últimos años a cambiado su aspecto, pero no su horno. Sus pastas de té siguen siendo de las mejores de la ciudad y su Peñasanta (puding de helado recubierto de crema requemada) es un manjar de los más llambiones (como se llama en bable, lengua del principado, a los golosos).

La Corte (San Francisco 21, esquina Fruela) es otro de esos establecimientos (también restaurante) ideal  para poner en práctica el placer de ver y ser visto que tanto gusta a los ovetenses. Es además el mayor café de Oviedo.

Bombonería Peñalba
Bombonería Peñalba

Cierro la lista con La Mallorquina, a las espaldas de Woody Allen. Me atrevo a asegurar que es la cafetería preferida por las señoras y buen lugar donde tomar un café, un pincho o alguna de sus especialidades dulces como las princesitas.  Justo en frente, una bombonería que merece la pena tener en cuenta: Peñalba. Aunque hay quien dice que con el paso de los años han perdido calidad, sus bombones, al menos para mi, siguen siendo una referencia. Comparten fama con los de Ovetus, otra bombonería (hoy en día ya hay varias repartidas por la ciudad) nacida de las manos de algunos trabajadores de Peñalba que decidieron instalarse por su cuenta.

Paraíso para los más golosos

Y es que no se puede hablar de Oviedo sin elogiar su excelente repostería. Es necesario destacar en esta ruta para golosos otra pastelería mítica y donde también se puede merendar: Rialto, en (San Francisco, 12). Cuya especialidad son las Moscovitas, finísimas galletas de almendra y chocolate que se suelen comprar como típico recuerdo. Si decides sentarte en su comedor (al fondo) atento a su deliciosa tortita con nata.

Las moscovitas, buen recuerdo de Oviedo
Las moscovitas, buen recuerdo de Oviedo

Aunque el dulce más típico de Oviedo son los llamados carbayones (nombre con el se conoce también a los ovetenses en referencia a un roble centenario que vivió durante muchos años en la calle Uría). Son los carbayones unos “pastelines” de hojaldre y almendra, con un baño de yema de huevo. Aunque se venden en casi todas las confiterías ovetenses, se dice que los mejores son los de Camilo de Blás. (Jovellanos, 7), otra de las de solera. A pesar de su reciente reforma, su interior conserva aún la estética del año 1914, cuando abrió sus puertas por primera vez.

Interior de Camilo de Blas
Interior de Camilo de Blas

Dónde tomar una fabada y una sidra en Oviedo

Cierro las propuestas gastronómicas con otro imprescindible. Si vas a Oviedo tómate una fabada. Y ¡unos cuantos culines de sidra!. Esta bebida elaborada con el jugo de las manzanas sigue ocupando el primer puesto en el escalafón de las bebidas típicas. Pero el viejo chigre de olor a rancio y con el suelo empapado de serrín ya forma parte de la historia. En los últimos años han abierto nuevos establecimientos limpios, de decoración cuidada y en los que se sirven platos novedosos y elaborados. No es ninguna exageración asegurar que Oviedo es hoy en día un paraíso natural y también un Edén gastronómico.

La ruta más clásica para sidras y fabadas es Gascona, el corazón de la ruta de la sidra por excelencia. Da igual un chigre que otro. El Ferroviario, El Pigüeña, La Pumarada, La República del Vino. O Terra Astur (el preferido de los visitantes), donde además se pueden comprar productos asturianos tales como quesos, chorizos, fabes de granja…

Preparado para fabada, compra típica en Asturias
Preparado para fabada, compra típica en Asturias

 

 

Quienes prefieran tomar vinos deben acudir a las calles Campoamor y Manuel Pedregal, referencias imprescindibles para amigos del alterne. Otras zonas donde cenar, comer o tomar algo son la Avenida de Galicia (el tramo comprendido entre la Plaza de América y la plaza del general Ordóñez (más conocida como la plaza de la Sindical). Y por supuesto, las siempre animadas calles del Antiguo como Cimadevilla, Porlier… Buena zona donde deben quedarse después de la cena quienes quieran tomar una copa. Oviedo es ciudad universitaria con una animada vida nocturna y la zona de copas se concentra en todo el casco viejo.

Fachada del hotel de la Reconquista oviedo
Fachada del hotel de la Reconquista oviedo

Dónde dormir en Oviedo

Y por último, una recomendación para dormir. La oferta hotelera en Oviedo es amplia pero es casi un deber citar el alojamiento con más solera: el mítico hotel de la Reconquista. Un cinco estrellas (de la cadena Eurostars) levantado sobre un viejo hospicio, ubicado en un edifio emblemático en el corazón de la ciudad, protegido como monumento nacional y  donde se alojan los Reyes de España cuando visitan la ciudad. Otra opción bien situada y con muy buena relación calidad precio es el AC Oviedo Fórum  en la Losa, al lado de la estación de la Renfe y de la de autobuses.

Parque de San Francisco en el corazón de Oviedo
Parque de San Francisco en el corazón de Oviedo

Para terminar un último consejo. Guarda tus zapatillas de correr o de caminar en la maleta. Empecé comentando que Oviedo es una ciudad para pasear y a quienes les guste esta actividad, les recomiendo subir a pie al Naranco, caminar por el Parque de Invierno, por el campo de San Francisco…  Merece la pena.

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2 pensamientos en “Imprescindibles de Oviedo: qué ver y visitar en la capital de Asturias”

  1. No es La Mallorquina de Oviedo una cafetería cara.
    José Antón, pocas cafeterías conoces de Barcelona, Madrid,
    San Sebastián……………….

  2. Todo bien documentado, se lo dice un ovetense. Sólo quería comentar que la cafetería “La Mallorquina” a la que hacen referencia, es, posiblemente la mas cara de España.

    Añado además que el “Calatrava” no es que sea objeto de polémica, es que es directamente una monstruosidad inútil, tan propia de su autor.

    Aunque no corresponda, para la próxima, le comento algo sobre la enorme corrupción durante 25 años.

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