Lo imprescindible de Amberes: arte historia y compras

Amberes es especial. Ya en 1582, el viajero Florentino Ludovico Guicciardini la definió “la ciudad más bella del mundo”. La riqueza generada en esta urbe flamenca durante el reinado de Carlos I de España y V de Alemania, fue clave en la obtención de ese piropo. El diseño de las calles, casas, edificios señoriales… todo en Amberes era digno de elogios.

Una fuente escultural preside la Plaza Mayor
Una fuente escultural preside la Plaza Mayor

Han pasado los siglos. La capital de la provincia del mismo nombre, habitada por unas 500.000 personas, se ha adaptado a los tiempos; la revolución industrial, los años de la crisis y la consecuente emigración, los nuevos tiempos… y hoy es ejemplo de urbe capaz de coordinar ese esplendoroso pasado con un prometedor futuro. Amberes pelea por seguir siendo una referencia y lo consigue.

Basta dar un paseo de reconocimiento para comprobar que los centenarios adoquines del casco antiguo fusionan sin hacer ruido con los modernos lofts instalados en ya inoperativos hangares que componen la zona también reinventada del viejo puerto, el Eilandje.

Un puerto sobre el río Escalda que os recuerdo, presume por ser el segundo más grande de Europa. Ahora, la actividad portuaria se ha trasladado a las afueras y en las viejas dársenas, que datan de los años de Napoleón, ha renacido otra ciudad alternativa que esconde otra de las claves de la esencia de Amberes: su personalidad industrial y cultural representada en museos como el MAS.

El Eilandje, donde se ubicaba el viejo puerto, hoy acoge nuevos museos como el emblemático Mas, dedicado a la historia de Amberes u de acceso gratuito
El Eilandje, donde se ubicaba el viejo puerto, hoy acoge nuevos museos como el emblemático Mas, dedicado a la historia de Amberes u de acceso gratuito (y zonas comerciales alternativas

Para muchos, Amberes fue, es y será también  la ciudad de los diamantes. Aquí se mueve el 70% del negocio mundial de la compraventa de esas piedras preciosas. O lo que es lo mismo: siete de cada diez diamantes que circulan por el mundo proceden de Amberes. Esta industria, con más de 500 años de historia, se concentra en manos de la población judía, pues, curioso. Aquí reside la mayor colonia de judíos ortodoxos de centro Europa. De ahí el apodo del barrio donde se agrupan las más de mil quinientas empresas dedicadas a esta gema y cuatro bolsas de diamantes: la Jerusalén del Norte.

Pero yo quiero centrarme en la imagen más moderna  y para eso hay que hablar de moda. La capital flamenca es la sede del ModeNatie, institución de prestigio que alberga el departamento de Moda de la Real Academia de Bellas Artes, el llamado Flanders Fashion Institute, FFI. Nació para apoyar y promocionar la moda belga. Y hoy presume ya por ser la segunda escuela de moda más importante del mundo.

Es una excelente reputación ganada a pulso gracias a los óptimos resultados obtenidos. De esta institución salen al año decenas de modistos por los que se pelean las más importantes firmas del mundo.

La tienda de Dries Van Noten está en el corazón del barrio de la moda
La tienda de Dries Van Noten está en el corazón del barrio de la moda

La culpa del despegue tuvo lugar a finales de los ochenta cuando pasó por sus aulas la mejor generación de diseñadores que ha tenido Bélgica. Los conocidos como “Seis de Amberes” —aunque ¡ojo! eran siete y todos con nombres imposibles: Walter van Beirendonck, Ann Demeulemeester, Marina Yee, Dirk van Saene, Dries van Noten y Dirk Bikkembergs y Martin Margiela—. Desde entonces, la lista de talentos de la confección no ha hecho más que aumentar: Véronique Branquinho, A. F. Vandevorst… y hasta una marca: Made in Belgium.

Sus colecciones se venden en las mejores tiendas del mundo. Y algunas están aquí, en los alrededores del ModeNatie, donde nace el llamado “barrio de la moda”. Sí. Amberes es un paraíso comercial, rebosante de tiendas originales, escaparates imaginativos. Y de gentes cosmopolitas que frecuentan estas calles en busca de una de las mejores ofertas comerciales de Europa.

Hay de todo. Los diseñadores locales conviven con las grandes marcas internacionales: Louis Vuitton, Moschino, Giorgo y Emporio Armani, DKNY, Versace y muchas más. Todas ellas ubicadas en Nationalestraat, Leopoldstraat… El Soho de Amberes donde os más jóvenes y radicales tienen también su hueco, en Kammerstraat,  donde además pueden dirigirse quienes busquen ropa de segunda mano.

La iglesia de San Andrés está en Waaistraat, 5
La iglesia de San Andrés está en Waaistraat, 5

Como anécdota, ¡hasta la virgen de la peculiar iglesia de San Andrés, ubicada en este barrio, viste con un diseño de Ann Demeulemeester!  Curioso ¿verdad?

Y como no. Una ciudad con gente guapa, tiene que tener sitios donde dejarse ver. Y en Amberes hay muchos que debes tener en cuenta si quieres exprimir la esencia más cosmopolita y a la vez más tradicional.

El mercado de los pájaros abre de 8 a 16h los sábados y hasta las 14 horas los domingos
El mercado de los pájaros abre de 8 a 16h los sábados y hasta las 14 horas los domingos

Para empezar, con la llegada del buen tiempo, cita obligada en la zona del teatro (Theaterplein) , donde los fines de semana, por la mañana, se instala el “mercado de los pájaros” con puestos de comida, de ropa y buen ambiente asegurado.

El Barnini es el bar perfecto para el  brunch
El Barnini es el bar perfecto para el brunch

Si quieres sentarte en una terraza que está de moda, vete al Barnini y disfruta de lo que te rodea mientras te tomas una botella de bolleke, la cerveza especial local. Y si prefieres un local con solera, no lo dudes, busca el bar de Duikfens, en el Graanmarkt.

El café de De Dulfkens es un clásico
El café de De Dulfkens es un clásico

Para comer, un consejo preciosista. Reserva mesa en la cúpula del Foyer, situada en la primera planta del teatro Bourla, en la plaza de la Comedia. Uno de esos sitios preciosistas que confirman que Amberes es una ciudad especial.

El teatro Bourla está en Komedieplaats, 18
El teatro Bourla está en Komedieplaats, 18

Por supuesto, el pasado sigue ahí. No dejes de pasear por la Plaza Mayor, buen lugar reponer fuerzas, mientras se contempla un hermoso escenario. Y de paso, aprovecha y pide unos mejillones fritos o un cucurucho de patatas con mayonesa, a la venta en cualquier chiringuito. O un gofre. Más típico imposible.

No te vayas de Flandes sin probar un gofre
No te vayas de Flandes sin probar un gofre

Si optas por hacer el recorrido monumental, pon rumbo a la Grote Markt. Llama la atención su forma triangular. Y fíjate, está flanqueada, por edificios restaurados de las lonjas gremiales del siglo XVI. Destaca el Ayuntamiento (Stadhuis), de estilo renacentista, construido a mediados del siglo XVI, durante los años dorados de la ciudad.

Cerca se encuentran otras dos casas interesantes: la primera, De Spiegel (‘el espejo’) construida para el gremio de arqueros. Y la otra es la famosa Vleeshuis (‘casa de los carniceros’) con más de 500 años y fácil de reconocer por su tejado escalonado gracias al cual presume de ser una de las más altas de la Ciudad Vieja. Desde 1913, acoge un museo municipal.

Las terrazas de la Plaza Mayor de Amberes siempre están a tope
Las terrazas de la Plaza Mayor de Amberes siempre están a tope

Al sureste de la plaza Mayor se alza la catedral de Nuestra Señora (Onze Lieve Vrouwe), obra cumbre del gótico y  la iglesia más grande de los Países Bajos, con sus siete naves, su campanario de 123 metros de altura y sus 128 ventanas.

La torre contiene un carillón de 47 campanas que toca los viernes y los lunes de verano. Y en su interior encontramos más tesoros: obras de Rubens entre las que destacan: el Descenso de la Cruz, la Asunción de la Virgen María (obra que adorna el altar mayor) y La Resurrección de Lázaro.

La Catedral de Amberes tardó 169 años en construirse
La Catedral de Amberes tardó 169 años en construirse

Sí. Rubens (1577- 1640) es el hijo predilecto de Amberes. Aunque no nació allí sino en Siegen donde estaba exiliado su padre, un magistrado municipal de Amberes. A la muerte de Jan Rubens en 1587, su viuda regresó con sus hijos. Rubens tenía ya 12 años. Y fue aquí donde el artista desarrolló casi toda su obra.

Su huella está por todas partes. Se conserva su hermosa casa museo y taller (Rubenshuis), donde vivió y trabajó el pintor. Y en su honor una majestuosa escultura en la plaza Groenplaats. Hay paseos temáticos en los que se siguen los pasos del artista. Merece la pena la visita a la sala de Rubens del Museo Real de Bellas Artes de Amberes .

Los jardines de la casa de Rubens merecen una visita
Los jardines de la casa de Rubens merecen una visita

En fin, Amberes, al igual que Bruselas, da para mucho y esto no es más que una primera toma de contacto. A mi esta ciudad me fascina y la visito con frecencia así que prometo seguir contando secretos para sacarle todo el jugo que tiene. Pero poco a poco.

¿Algo qué aportar por tu parte?

2 pensamientos en “Lo imprescindible de Amberes: arte historia y compras”

  1. Hola! He estado hace poco en Amberes y coincido contigo en que es preciosa! Estuve una mañana y nos fuimos después de comer pero pude visitar la casa de Rubens y los puntos de interés del centro llegando hasta el puerto.

    La Grotte Mark es preciosa. Me pareció una ciudad con una arquitectura y un ambiente increíbles! Tengo pendiente dedicarle un post para seguir con el diario de viaje que he comenzado! un saludo.
    http://www.losmundosdecarmenblue.blogspot.com.es

  2. Muy buena la reseña que hiciste de tu visita a la ciudad. Yo la visite en el 2013 y me pareció hermosa! Espero que sigas comentando tus paseos.

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