Relato viajero: los espíritus de las vacaciones pasadas, presentes y futuras

¿Qué tal el día? ¿Mucho trabajo aburrido? ¿Hace frío? ¿Ves muy lejos la Semana Santa? ¿No paras de quejarte por tonterías?

Tranquilo, se lo que te pasa. Estás harto de tu trabajo, estresado y con depresión postvacacional. El invierno te supera y sueñas con la siguiente escapada.

“Ya”, estás pensado ahora mismo. “Que lista la Viajera Empedernida esta, ¡acaba de descubrir América!”.

Tienes razón. Diagnosticar un aburrimiento a estas alturas del año no es ninguna proeza. Y he de reconocer que no sé muy bien cual es la mejor receta posible para curar ese mal común.

Pero como yo también lo sufro voy a contaros cómo hago para superarlo.

Primero cierro los ojos…. (ciérralos, ciérralos).

ojos blog

Luego recreo ¡a mi manera! a Charles Dickens y evoco al “Espíritu de las Vacaciones Pasadas”

… y empiezo a recordar lo bien que lo pasé aquel verano maravilloso que estuve en la playa con mis padres cuando era niña cuando mi único deseo era hacer castillos de arena gigantes… O lo a gusto que estuve en aquel hotelito perdido donde pasé un fin de semana romántico en muy muy buena compañía... O lo divertida que fue aquella escapada con mis amigas, y lo que nos reímos cuando una de nosotras se confundió de habitación en el hotel y casi se mete en la cama con un señor muy serio y muy muy muy feo…

¿Qué tal? ¿Funciona? ¿Has dejado que el “Espíritu de las Vacaciones Pasadas haga sus hechizos?

Luego siempre me ocurre lo mismo. Cuando estoy en el mejor momento SIEMPRE de repente SUENA el teléfonoY el “Espíritu de las Vacaciones Pasadas” SE ESFUMA.

telefono ring blog

Entonces vuelvo a la realidad, apuro para solucionar los marrones de turno y cuando logro terminar las tareas urgentes cierro los ojos de nuevo. Y vuelvo a concentrarme…

¡Hagánlo, hagánlo!

Cierren de nuevo los ojos y llamen conmigo al “Espíritu de las Vacaciones Futuras”

Eh, ya está aquí. ¿Lo notan?

Se que ha atendido a mi llamada porque, de repente, por arte de magia, mi despacho se empapa con el olor del bronceador. Y se oye la brisa del mar.

De pronto escucho perfectamente como el viento mueve una palmera, y los gritos de unos niños jugando en la playa. Noto el sopor del sol. Veo a un señor que grita algo en un idioma que no comprendo muy bien… ¡ah!, es un chico que vende collares hechos con semillas que pasea por la playa. De repente me entra una sed inmensa y alguien pone en mi mano una copa gigante de piña colada natural, ¡recién hecha! Dios mío, si pudiéseis verme ahora mismo veríais la cara de placer que se me ha quedado tras dar el primer sorbo… Mmmmmmm

Isla Mauricio blog

Y entonces ocurre de nuevo. ¡¡¡OTRA VEZ EL TELÉFONO!!! Noooo, esta vez es mi jefe gritándome que pase YA por su despacho.

En fin… MI “Espíritu de las Vacaciones Futuras” se evapora de nuevo y sólo tengo ya una alternativa. Voy a aprovechar la visita al despacho de mi jefe para decirle que me cojo el próximo puente, que creo es el de Carnaval. A ver si logro que esas sensaciones que acabo de tener se hagan realidad.

Ya de regreso en mi mesa decido invocar al “Espíritu de las Vacaciones Presentes” para hacer realidad mis deseos y pedirle que me ayude a identificar el hotel con el que he soñado.

Ah, por cierto, ese este tercer espíritu creo que se llama Internet y se apellida Google.  ¿Lo conocen?

¿A dónde te llevan tus sueños viajeros?

8 pensamientos en “Relato viajero: los espíritus de las vacaciones pasadas, presentes y futuras”

  1. Pingback: Bitacoras.com
  2. Felicidades por esa capacidad para crear relatos viajeros. Me ha encantado esta historia.

  3. Google lo sabe todo! y que bien nos vendrían a todos unas vacaciones ahora mismo en la playa con mojito bien fresquito y bronceandonos…. se nota que somos mediterráneos!! jajaja

    blog.weareroamers.com

  4. Muy bueno el post!!! Yo a menudo evoco a todos esos espíritus para poder sobrellevar mejor el día a día en el curro, jejejeje Es una estupenda vía de escape!!
    Un saludo

  5. Tienes razón Nani, que facil es soñar … y que barato! no se por qué no lo hacemos mas amenudo, a veces no sabemos aprovechar esos pequeños placeres de la vida que tenemos al alcance de la mano; siempre soñamos con aquellos que son difíciles de conseguir…
    es la condicion humana, somos un poco masoquistas!!!

    en fin, voy a cerrar un rato los ojos para recostarme en una comoda tumbona de teca de la piscina del maravilloso hotel en el que estuve en Bali hace unos años… por cierto, un paraiso, se lo recomiendo a todo el que quiera desconectar y disfrutar de los verdaderos placeres de la cultura asiatica!

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