Los imprescindibles de Praga: qué ver y qué hacer

La capital checa lidera siempre los rankings de las ciudades más bellas de Europa. Su encanto convive con las marcas de la historia más reciente, con  las huellas de la Guerra Fría y de sus años bajo el dominio soviético, de aquella trágica primavera que puso a Praga en titulares de periódicos en todo el mundo. En sus esquinas se percibe la esencia de Kafka, y es fácil imaginar la vida de algunos de los personajes nacidos de la pluma de Milan Kundera, se siente el aliento de Vaclav Havel ¡Bienvenidos a la inolvidable Praga!

El escritor Franz Kafka la definió como una ciudad que «te atrapa, te envuelve en su abrazo y luego se niega a dejarte marchar». Es así. La vieja Praga es una urbe guerrera, curtida con las peripecias de la historia que le ha tocado vivir en los últimos años.

La figura de Kafka está presente por toda la ciudad
La figura de Kafka está presente por toda la ciudad

Por sus calles han desfilado los grandes ejércitos de  Europa. Y debido a su estratégica s ubicación en el centro del continente europeo geográfica, la capital de la hoy llamada República Checa ha sido siempre un territorio codiciado.

Pero Praga ha sobrevivido. Si viajamos a su pasado reciente encontramos hay tres momentos a destacar: el año 1939, cuando el ejército alemán entró en Bohemia y acabó con el estado checo; el 1945, cuando el ejército ruso llegó a Praga y la URSS se hizo con el poder —dominio que duró hasta 1989, cuando cayó el régimen comunista y el escritor y político Vaclav Havel asumió la presidencia del país—; y, por último, enero de 1993, cuando la vieja Checoslovaquia se partió en dos y nacieron la República Checa por un lado Eslovaquia por otro

Las cúpulas de cebolla son típicas en Praga
Las cúpulas de cebolla son típicas en Praga

Qué ver en Praga

Tras este pequeño repaso por la historia toca salir a pasear. Praga es ciudad para caminantes. Desde el primer momento, se percibe la huella de los tres pueblos que han vivido en sus calles: el checo, el alemán y el judío. Rebosa iglesias y monumentos y ha recibido cientos de apodos: la ciudad de las cien cúpulas; la ciudad dorada, el París del Este... todas ciertas. Cúpulas hay, quizá no cien, aunque creo que posiblemente la cifra se haya quedado corta. “Ciudad dorada”… sí, sobre todo al atardecer, cuando esas cúpulas brillan con el ocaso del sol. Y “París del Este” también, no sólo por la belleza de sus monumentos, sino también por su fuerza intelectual.

tienda de recuerdos en Praga
Tienda de souvenirs en Praga

El mejor punto de partida para iniciar la visita es Nove Mesto (la Ciudad Nueva), donde reina la plaza de Wenceslao. Esta plaza-avenida es el corazón de la vida moderna de Praga, donde se mezclan turistas con locales, cines con hoteles, casas de cambio de moneda con tiendas de moda de marcas baratas.

hay una placa en memoria de los muertos durante la Primavera de Praga por protestar contra el régimen comunista.
En la plaza de Wenceslao hay una placa en memoria de los muertos durante la Primavera de Praga por protestar contra el régimen comunista.

Huellas de la Primavera de Praga

Fue también escenario de importantes momentos en la historia del país. Muchos recordarán aquellas imágenes de tanques soviéticos bajando por la calle… Sí, fue en 1968 cuando los rusos decidieron poner fin a la llamada Primavera de Praga, un movimiento intelectual antisoviético que por aquellos años ya empezaba a cobrar demasiada fuerza.

Una placa y unas flores situadas frente a la escultura ecuestre de Wenceslao recuerdan aquel momento histórico en el que perdió la vida un estudiante, Jan Palach, quien se inmoló, en 1969, en protesta contra la ocupación de las tropas del Pacto de Varsovia. Veinte años después, en 1989, la misma avenida acogió una manifestación que fue brutalmente reprimida, pero que fue el primer paso de la Revolución de Terciopelo, fiebre que terminó con el régimen comunista.

Panoramica de la plaza Stare Mesto en Praga
Kafka vivió siete años en la plaza de Stare Mesto . Su padre tenía una tienda de telas a los pies de la iglesia de Nuestra Señora de Tyn

Praga, digna de un cuento de hadas

Dejamos la historia para sumergirnos en calles medievales que evocan tiempos lejanos. Como Stare Mesto (la Ciudad Vieja).Una joya repleta de edificios barrocos y góticos cuyas fachadas muestran la riqueza de antiguas familias de nobles, artesanos y mercaderes. Especialmente bella es la plaza de Staromêtská, donde los ojos se marean ante tanta belleza: la fantástica iglesia de Nuestra Señora de Tyn con sus torres dignas de los imagineros de Disney…

Las torrres de la iglesia Nuestra Señora de Tyn las más fotografiadas de Praga
Las torrres más fotografiadas de Praga

… la torre gótica del Palacio Municipal con su famoso reloj astronómico… una mezcla de estilos que, curiosamente, combinan de maravilla y dotan a la plaza de personalidad. Sentarse en una terraza y disfrutar de todo el conjunto es un placer.

Prierm plano del reloj del Ayuntamiento de Praga
Cada hora hay un desfile de personajes en el reloj de Praga. Cuando el esqueleto toca la campana, aparecen los doce apóstoles con el Salvador, el avaro, el turco, el vividor y el gallo.

De la plaza parten también algunas calles famosas como Celetná, donde cuentan los lugareños que «todas las noches a las cinco, Kafka vuelve a su casa con su galera redonda y de traje negro»… Esta misma calle, que es una de las más antiguas de la ciudad, lleva directa a la torre de la Pólvora y a la Casa del Pueblo, sin duda, el edificio art nouveau más bello de Praga.

Praga calle josejof
Cartel de la calle Josejof de Praga

Recorrido por el barrio judío de Praga

Cerca encontramos también uno de los rincones más fotografiados de Praga. El barrio de Josejof, (o barrio judío). De origen medieval. Y donde reina la sinagoga más antigua de Europa, la llamada Sinagoga Vieja. Se levantó aquí porque Praga albergó una de las comunidades judías más importantes de Europa, aunque poco queda de aquellos años dorados, debido a los dramáticos saqueos de principios de siglo.

En Josejof aún habitan judíos ortodoxos
En Josejof aún habitan judíos ortodoxos

Leyendas del cementerio judío de Praga

Aún así, merece la pena la visita no sólo de las sinagogas. Imprescindible es el paseo por el cementerio de Beth Hachajim. Pequeño y rebosante de lápidas (unas doce mil donde, se calcula, descansan los restos de unos ¡treinta mil judíos!) apiñadas y retorcidas, llenas de musgo, ennegrecidas por el paso del tiempo.

Praga cementerio judío blog
Panorámica de lápidas apiñadas en el cementerio judío de Praga

Todas ellas con palabras grabadas en hebreo o símbolos extraños. Y sobre muchas de ellas montoncitos de piedrecitas en memoria del morador, vieja costumbre judía. Y cuervos, muchos cuervos, que hacen que el visitante se sienta el protagonista de una película de terror.

Praga cementerio piedras
Detalle de piedras sobre una lápida en el cementerio judío de Praga

Pero lo más curioso d este cementerio es justo lo que no se ve. Bajo estas lápidas hay hasta doce pisos de enterramientos, una estructura subterránea compleja que se diseñó debido a la falta de espacio.

Durante los años de la ocupación nazi, muchos judíos escondieron en estos sepulcros parte de sus pertenencias. Y se cuenta también que el mismísimo Hitler ordenó que se conservara el cementerio como recuerdo de una raza que él calificó de «extinta». En fin, muchas leyendas alrededor de un rincón muy especial pero una impresión clara. Es uno de esos lugares que te ponen la carne de gallina y que se graba en la memoria de todos los que lo visitan.

Ojo, esto es solo el comienzo. Nos quedan aún muchas cosas por ver en Praga, el Puente de Carlos, el castillo, el barrio de Malá Strana, las calles donde comprar recuerdos… ¡todo eso y más en el próximo post!

¿Algún consejo que debamos tener en cuenta que quieras compartir?

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