Mejores miradores a los que asomarse en un viaje a Madeira

Madeira es un archipiélago portugués oculto en el Atlántico, a dos horas de vuelo de Lisboa. Un pedazo de tierra de origen volcánico que presume por esconder picos altivos que se pierden entre las nubes, barrancos verdes con el océano en el horizonte, bosques perennes donde reina la laurisilva, acantilados que imponen y tantas variedades de flores que abruman. Hay tanto tanto que ver que es obligatorio ser selectivo. En este post, un listado con los puntos más espectaculares de la isla desde el punto de visita paisajístico. Un recorrido por las panorámicas más hermosas. Un listado que recomiendo imprimir y llevar encima durante tu viaje a Madeira si quieres exprimir lo más bello de la isla.

Madeira tiene un clima agradable todo el año
Madeira tiene un clima agradable todo el año

Para empezar, advertir que se puede viajar a Madeira en cualquier época del año. Entre los muchos atributos de la isla cabe destacar su buen clima. En invierno, raro es el día el que los termómetros bajan de los 18 grados, y en verano no suelen superarse los 28 grados. Sabiendo esto, se entiende por qué los médicos centroeuropeos antaño recetaban a sus pacientes viajar a Madeira, una isla que presumía por ser un elixir curalotodo. Bálsamo contra los problemas físicos pero especialmente eficaz contra los males de espíritu. La paz de la isla penetra por las venas y la belleza de un paisaje sin rival amansa a las fieras.

La costa de Madeira es bella y abrupta
La costa de Madeira es bella y abrupta

Una vez situados, dos consejos prácticos. Primero, aunque la isla es pequeña, -sólo tiene 728 kilómetros cuadrados de superficie-, no olvides que es abrupta y vertical. Por tanto, si piensas recorrerla por tu cuenta, ¡mucho ojo! pues hay carreteras tan tan tan empinadas que sólo son accesibles en 4×4 y con un hábil conductor al volante. Esta isla es un espinazo montañoso, altivo, y sus carreteras dignas de un parque de atracciones. Dar marcha atrás en una vía casi vertical, llena de curvas y con un solo carril por donde circulan coches en ambas direcciones puede ser motivo de infarto. Lo mejor es contratar un guía experto para acceder sin problema a ciertos rincones de la isla.

Para recorrer Madeira, lo mejor ir en todoterreno
Para recorrer Madeira, lo mejor un vehículo todoterreno

Segundo, no olvides el chubasquero y prendas cortavientos que abriguen. El clima a orillas del mar es de lo más agradable pero en las cimas de ciertos picos ¡la sensación es gélida!. No dejes que el frío te estropee una jornada irrepetible. Ah, importante también llevar buen calzado. Las rutas de senderos son maravillosas pero no olvides, en la alta montaña son necesarios unos zapatos adecuados.

Ahora, con toda la información clara, vamos a por ese listado detallado de los rincones y miradores más bellos de Madeira.

Vistas del mar de nubes desde el pico Arriero
Vistas del mar de nubes desde el pico Arriero

1- Los más altos: picos Ruivo y Arriero

Empezamos por el techo de la isla. De la que subes a las cumbres más altas de Madeira lo normal es que te envuelva una niebla intensa. No te asustes, al llegar a la cima casi seguro que vuelves a ver el sol. Pero a tus pies verás esa nube que has cruzado en coche. Es un fenómeno maravilloso, el llamado “mar de nubes” habitual el destinos de gran desnivel, donde se pasa en pocos kilómetros del nivel del mar a máximas altutides. Madeira ha sido uno de los destinos donde más he disfrutado con la contemplación de esta bella cascada de algodón.

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En Madeira puedes abrazar las nubes
En Madeira puedes abrazar las nubes

El pico Arriero es uno de los rincones donde mejor se ve este fenómeno y es un punto al que se puede acceder en coche. Para conquistarlo debemos ascender a 1818 metros de altitud, por suerte por una carretera (la EN103) en perfecto estado.

En Madeira hay muchas rutas de senderismo a gran altura
En Madeira hay muchas rutas de senderismo a gran altura

Otra panorámica impactante la encuentras en lo alto del pico Ruivo, el más alto de la isla (1861 metros), en invierno siempre cubierto de nieve. Solo seis kilómetros separan un pico de otro. pero ¡ojo!, hay que ir a pie. Y el ascenso hasta “el cielo de Madeira” es maravilloso pero duro. Un privilegio sólo para caminantes experimentados. Eso sí, la recompensa es grande. En días despejados desde lo alto del Ruivo se ve hasta la isla de Porto Santo.

2- El Curral das Freiras

Madeira nació la erupción de un volcán y en justo en este punto está el cráter que escupió tanta belleza. Se esconde en medio de la isla, oculto en un profundo valle a solo 20 kilómetros de Funchal, oculto entre grandes picos de la cordillera central.

Madeira es un juego de valles y picos
Madeira es un juego de valles y picos

El mejor punto desde donde contemplar el paisaje es el mirador llamado la “Eira do Serrado”  o “nido del Águila” (¿se habrán inspirado en este nombre los guionistas de “Juego de Tronos”?) desde donde se contemplan esos valles profundos y esas escarpadas pendientes tan características de la isla en las que curiosamente se cultiva de todo. No olvidemos que Madeira es una tierra fértil, un circo geográfico rico en productos deliciosos pero donde trabajar la tierra es tarea digna de los mejores malabaristas.  Y llena de árboles. De ahí su nombre; la isla de la “madera”

En el interior de la isla hay miradores impresionantes
En el interior de la isla hay miradores impresionantes

3- El mirador de Ribera da Janela

No es una metáfora decir que Madeira nació del fuego. El origen volcánico de Madeira (las erupciones tuvieron lugar hace 20 millones de años) se hace evidente al ver todas las formaciones de lava que hay repartidas por la isla.

Las chimeneas de lava más fotografiadas
Las chimeneas de lava más fotografiadas

Entre las más curiosas sin duda la chimenea de Ribeira de Janela, y las piscinas de mar de Porto do Moniz, en la cara norte de la isla. Formas curiosas, casi fantasmales que invitan a volar la imaginación.

Playa de Ribera da Janela
Playa de “calhau” de Ribera da Janela

A su alrededor, playas de piedras negras redondeadas, también muy características de la isla: las llamadas calhau o guijarros. Las verás por toda la costa.

En Porto Moniz nadas en piscinas naturales de lava
En Porto Moniz nadas en piscinas naturales de lava

4- La carretera mas bella de Europa

Seguimos por las carreteras del norte de la isla, sin duda las más pintorescas por las paredes verticales que caen directas al mar. En concreto, el tramo que une Porto Moniz con Sao Vicente, para muchos considerada una de las carreteras más bellas de Europa. Trazada sobre un corte, literal, hecho en la roca con acantilados de vértigo a un lado y en el otro, paredes verticales por donde surcan cascadas gigantes, ruidosas, imponentes, que incluso salpican los coches por su fuerza y que se suceden a lo largo del recorrido.

Madeira está repleta de cascadas
Madeira está repleta de cascadas

Una panorámica que se contempla desde el suelo hasta el cielo y que ayuda a entender la peculiar orografía y la fuerza de Madeira.

Paorámica de la punta de San Lorenzo
Paorámica de la punta de San Lorenzo

5- La punta de San Lorenzo

Probablemente el punto mas bello de toda Madeira, al menos desde el punto de vista paisajístico.

Punta de San Lorenzo desde otro ángulo
Punta de San Lorenzo desde otro ángulo

Se ubica la punta de San Lorenzo en el extremo oriental, accesible siguiendo la EN-101 con dirección al este. Una vez allí, tal cual parece que hemos llegado al fin del mundo. Acantilados por doquier, una punta de tierra que corta el mar pero con suavidad, pequeños islotes que aderezan la composición… escenario romántico, ensoñador, donde puedes pasarte horas buscando el mejor ángulo para la fotografía y seguro dispaparás mil imágenes y seguro casi todas buenas. Difícil describir con palabras tanta belleza.

En punta de San Lorenzo podrás hacer mil fotos
En punta de San Lorenzo podrás hacer mil fotos

6- Cabo Girao

Es el mirador con vistas al acantilado más alto del Europa: 580 metros sobre el nivel del amr. Para contemplar este escenario, han habilitado un curioso balcón con el suelo de cristal, lo cual no gusta a todo el mundo por la sensación de vértigo que transmite.

El balcón de Girao con suelo de cristal
El balcón de Girao con suelo de cristal

Fue el navegante João Gonçalves Zarco, – a quien se atribuye el descubrimiento de Madeira  en 1418-  quien lo contempló por primera vez y lo describió como “morada de demonios y espíritus malignos”. Horrorizado ante tal visión decidió dar marcha atrás en busca de un lugar seguro donde atracar y lo hizo en la cercana localidad de Cámara de Lobos, desde donde puedes contemplar el mismo acantilado desde abajo.

7- El Cristo de Madeira

Hay en Madeira un “Cristo Rey” que vela por los madeirenses. Se encuentra en la punta de Garajau (traducido como la punta de la golondrina en alusión a las aves que allí habitan y hacen nidos en los acantilados), situada en la reserva natural del mismo nombre.

El cristo contempla el mar desde 1927
El cristo contempla el mar desde 1927

Similar a la escultura de Rio de Janeiro, aunque más pequeña, este figura de Jesucristo que mira de frente al mar y abraza el oceáno con sus brazos extendidos, está situada en un punto panorámico privilegiado. Y marca la ruta de un camino que corre paralelo a la costa y conduce a pequeñas grutas y playas ocultas.

8- Teleférico de Funchal

Subirse al teleférico de la capital de Madeira es casi casi una obligación. La vista de Funchal desde las alturas ayuda a hacerse una idea no sólo de las dimensiones de la ciudad, sino también de su privilegiada ubicación a medio camino entre el mar y la montaña. Inaugurado en el año 2000, es además de una atracción para los turistas, un medio de transporte que los lugareños utilizan para ascender a la cercana localidad de Monte, situada en lo alto de una colina.

Vista de pájaro de Funchal desde el teleférico
Vista de pájaro de Funchal desde el teleférico

Cada cabina tiene capacidad para ocho pasajeros. Durante los 15 minutos que dura el viaje, se viaja sobre los tejados y calles de Funchal y se aprecia también la exuberante vegetación que rodea la localidad. Para bajar de Monte de nuevo a Funchal, no lo dudes, aprovecha y coge una cesta trineo que te deja de nuevo en el centro.

Vista de Faja dos Padres
Vista de Faja dos Padres, sólo accesible en barco o en teleférico

9- Un paraíso al borde del mar: Faja dos padres

Cierro esta lista con mi rincón favorito de la isla no tanto por su belleza sino por la magia que esconde. Oculto bajo un acantilado al que sólo se puede acceder por mar o en un teléferico, se oculta Faja dos Padres; un complejo con un restaurante delicioso, un hotel (compuesto por casitas) muy especial,  una playa (de piedras), un zona de cultivo llena de exotismo y un solárium donde uno se siente como en el paraíso.

En Faja dos Padres puedes pasar el dia
En Faja dos Padres puedes pasar el dia

Se ubica este tesoro muy cerca de Cabo Girao, entre las localidades de Cámara de Lobos y Ribeira Brava y de verdad, creo que debe ser parada obligada para todo aquel que visite  la isla de Madeira. Eso sí, importante destacar que es un lugar al que ir sin prisas, con la idea de disfrutar de la comida, del entorno, de la hospitalidad de los dueños, una familia que ha creado este rincón a partir de un sueño, y del sol, la playa, la brisa del mar… perfecto para pasar todo el día.

Madeira es una isla para el disfrute y para el relax
Madeira es una isla para el disfrute y para el relax

Estos son mis miradores preferidos en Madeira pero por supuesto hay más. La isla es tan rica y tan espectacular que seguro se me han quedado mil rincones por visitar. Pero como tengo intención de volver, agradezco me ayudes a completar esta lista. ¿Algún otro mirador que deba tener en cuenta?

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