Visita a la playa de las Catedrales, en el norte de Lugo

Hay destinos a los que hay que ir expresamente pues no quedan de paso. Ni están cerca de casi nada. Por ejemplo, la costa de Lugo, en el norte de Galicia. Territorio virgen perdido en el noroeste español. Salvaje, especialmente recomendado para viajeros poco aficionados del turismo de masas, amigos de las playas recónditas y hermosas. Es justo en este paraje donde reina uno de los arenales más famosos de la península: la playa de las Catedrales. Si quieres pisar este templo natural bañado por el Cantábrico recuerda que debes pedir permiso para acceder.

Panorámica de la costa de Lugo desde la playa de las Catedrales
Panorámica de la costa de Lugo desde la playa de las Catedrales

Una vez ubicados en el norte de la provincia de Lugo, en Galicia, especialmente recomendable es la costa de Ribadeo. Cuando baja la marea, esta parte de la costa del norte de Galicia se convierte en una playa gigante de más de cuatro kilómetros de arena blanca y fina rodeada por un paisaje de color verde esmeralda.

Cuando la marea sube, la escarpada costa lucense se defiende del encrespado mar con garras de pizarra y se forman una serie de playas esculturales, todas ellas unidas por una pequeña carretera costera que atraviesa el concejo paralela a las aguas del Cantábrico. Un litoral al pie de la montaña que sugiere la denominación de “costa mágica por naturaleza” y que en esta época del verano se presenta con su mejor cara.

Pero aunque la oferta es amplia, hay una playa que reina por encima de todas: la famosa  playa de las Catedrales, o  “As Catedrais”, como se dice en gallego. Un destino en su mismo. Una extensión de arena blanca de donde emergen grandes formaciones geológicas que forman arcadas, cavernas, pasillos y espacios cerrados. Un paisaje único que adquirió fama hace ya años cuando ocupó la portada de una famosa publicación turística.

Playa de las Catedrales con marea baja.

Desde entonces, han sido miles y miles las personas que han decidido acercarse a la recóndita costa de Lugo con el fin de ver con sus propios ojos  este laberinto de roca, de 310 metros por 10 metros de extensión. Y pasear entre estas formaciones esculturales cuando la marea está baja. Sí, ese es el mejor momento para perderse entre estos inmensos túneles esculpidos palmo a palmo por las agitadas aguas del bravo Cantábrico.

Un trabajo más duro que el ejercido por nuestros antepasados para levantar las grandes catedrales. De ahí el nombre de este milagro de la naturaleza, a la que el decir popular ha llegado a calificar como “playa de aguas santas”.

Playas Catedrales Lugo
Otra cara de la playa de las Catedrales

Lamentablemente, la invasión turística ha tenido consecuencias. La masiva llegada de autobuses cargados de excursionistas ávidos de fotografiar esta obra maestra del mar y de paso mojar sus pies en aguas sagradas llegó a ser tal que la Xunta de Galicia ha tenido que poner freno al acceso a esta playa. Y así es.

Desde en 2015 para visitar la Playa de las Catedrales hay que pedir un permiso especial. Y durante los meses de julio, agosto y septiembre y en Semana Santa, sólo se permite el acceso de 4.812 personas al día. Con esta medida, lo que se busca es compatibilizar la protección de los valores ambientales que motivaron su declaración como Monumento Natural con el uso público y lúdico del lugar.

Así que ya sabes. Si quieres cumplir los rituales y mojar tus pies en esta playa digna de los dioses, debes ser previsor y pedir antes un permiso de acceso, gratuito, el cual puedes solicitar vía digital pinchando en este enlace. Eso si, mejor si lo gestionas con al menos 30 días de antelación. Importante tener en en cuanta que  cada persona sólo puede reservar un máximo de 30 autorizaciones para un mismo día.

Hace unos años también era habitual encontrarse con surferos que frecuentaban las olas de esta playa pero abandonaron cansados de que las rocas destrozaran las tablas. Si se encuentran a algún socorrista, pregunten por los pasadizos y las cuevas. Quienes pasan muchas horas contemplándolos se saben todos sus secretos.

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La playa está llena de cuevas secretas

En la playa de las Catedrales hay también un restaurante merendero. Es casi la única construcción que se ve en estos alrededores y aunque fue muy criticada en su momento por el impacto visual causado la verdad es que el sitio es de lo más agradable. Sentarme aquí a tomar una cerveza contemplando este paisaje es una de los placeres del verano.

Terraza ante la la Playa de las Catedrales
Terraza ante la la Playa de las Catedrales
Chiringuito en la playa de las Catedrales
Chiringuito en la playa de las Catedrales

Y a quienes se atrevan a darse un bañito y probar las frías, ¡gélidas! aguas del Cantábrico, os gustará saber que también hay también duchas y un servicio de vigilancia de 13 a 19 horas.

Sólo me falta explicaros cómo llegar. Hay que seguir la autovía del Cantábrico (A-8) hasta llegar a Ribadeo (donde se puede hacer parada y fonda).  Una vez por esa zona, ya verás señales que indican los desvíos que llevan directos a la playa. Está bien indicado y la costa queda más o menos a dos kilómetros de la autovía. La carretera llega hasta la misma playa y hay un amplio aparcamiento.

La playa está rodeada de zonas verdes
La playa está rodeada de zonas verdes

Deseando conocer vuestras impresiones ante esta belleza. ¿Habéis estado en la playa de las Catedrales?

9 pensamientos en “Visita a la playa de las Catedrales, en el norte de Lugo”

  1. La primera vez que visité Lugo me llevaron a esta playa, maravilloso lugar y sorprendente playa del norte, recomiendo visitar esta playa tanto en verano como en invierno . Lo que mas me sorprendió fue el olor a mar que se respiraba camino del restaurante, como no¡ excelente gastronomía. Excelente blog .

    Muchas gracias
    Soraya .. Una azafata del aire

  2. Conocí esta playa de paso por galicia en Junio, la verdad es que nunca escuché hablar de ella pero en el hotel en el que nos alojamos en Ribadeo nos la recomendaron, fuimos simplemente por ir ya que pensamos que sería una playa más pero lo cierto es que nos enamoró.
    Nos recomendaron ir al amanecer ya que es cuando más hermosa es y coincidía que estaba la marea baja, según llegamos la imagen desde arriba era asombrosa con el amanecer por encima de las rocas, cuando bajamos pudimos ver todas las cuevas y arcos de esta playa.
    Las playas no es algo que me llame mucho la atención pero esta es única, es diferente…
    Un abrazo
    Marisa SanJurjo

  3. muy bueno, haz un post tamién de las playas del otro lado, las del occidente asturiano, porfa: Pñarronda, Serantes, Arnao…

  4. Eso si que son buenas catedrales!!!

    Un abrazo, compañera, desde el otro lado de ese mar. Te sigo.

  5. Nani:
    Para cuando un post sobre el atractivo turísitico de las ferias taurinas en Galicia&Asturias??? (La Coruña, Pontevedra, Noia, Gijón, Oviedo…)
    Somos muchos los aficionados a la Fiesta Nacional que nos sentimos un poco desamparados en lugares como estos, tras la barbaridad nacionalista -disfrazada de naturista-, aprobada hace unos días en Barcelona.
    En estos lugares antes mencionados, se han escrito grandes páginas de la historia de la tuaromaquia, como la alternativa de Luis Miguel Dominguín, figura del toreo en los 60 (junto a su cuñado Antonio Ordóñez), padre de Miguel Bosé o amante de Ava Gardner. Además en estos ruedos han toreado las más importantes figuras del toreo de los últimos años: Joselito, César Rincón, Enrique Ponce, José Tomás, El Cid, Sebastián Castella, etc.
    Venga Nani….Suerte y al toro!!!!

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