Recorrido por Amberes siguiendo las huellas de Rubens

Nos vamos de visita por Amberes. Una ciudad que derrocha luz. Es la intensa luminosidad que irradian los cuadros de Pedro Pablo Rubens (1577- 1640) ilustre artista nacido en Siegen (actualmente ciudad alemana), pero ciudadano de Amberes desde que cumplió los 12 años de edad. Fue en esta capital flamenca donde el maestro, que este año celebraría su 440 cumpleaños, desarrolló casi la totalidad de su obra. Nada más llegar a Amberes queda claro que su huella está repartida por toda la ciudad, y su espíritu sigue presente.

Rubens es uno de los hijos predilectos de Amberes
Rubens es uno de los hijos predilectos de Amberes

Sabedores de lo importante que fue y es y será siempre este gran pintor, en Amberes además se han volcado en ensalzar la figura de uno de sus hijos predilectos. La ciudad entera es una especie de museo gigante, vivo, con Rubens como protagonista. Se contabilizan más de 50 obras suyas repartidas en distintos espacios. Pero no sólo del Rubens artista. Al recorrer Amberes, también se descubren otras facetas de este maestro del barroco que sin duda, revolucionó el mundo del arte: Rubens coleccionista de arte, lector, maestro y referencia de futuros pintores, Rubens religioso,  ilustrador, grabador, escritor…

Es importante tener estos aspectos claros para así entender mejor la vida y la obra de este hombre a quienes los estudiosos han definido como “prolífico, culto, ambicioso, muy moderno para su época, rico y amante del buen vivir…”. Adjetivos que también me sirven para describir la ciudad donde desarrolló su obra. Amberes: Cosmopolita, atrevida, visionaria, transgresora, creativa, bella y ante todo cuna de genios y destino recomendable para los amantes de la buena vida en todos los sentidos.

Detalle de las esculturas en la casa Museo de Rubens en Amberes
Detalle de las esculturas en la casa Museo de Rubens en Amberes

Visita a la casa taller y museo de Rubens

Una vez situados, empezamos el recorrido por Amberes siguiendo las huellas de Rubens y no hay duda. La primera visita obligada nos lleva a la que fue morada y taller del artista, un palacete situado en el 9 de la Plaza Wapper: la llamada Rubenshuis, originario de 1611 y aunque rehabilitado por completo en 1937.

De aspecto exuberante, la mansión de Rubens (con su recargado estilo italiano) es un lienzo donde que apreciar la fuerte personalidad del pintor. En lo estético, destacar la fachada posterior, con ese derroche de columnas y esculturas. O el hermoso jardín interior de inspiración renacentista; un oasis de tranquilidad en pleno centro de Amberes muy bien conservado, donde nuestro protagonista se aislaba del mundo.

Jardín interior de la casa museo de Rubens
Jardín interior de la casa museo de Rubens

Pero durante la visita a la casa asoman aspectos desconocidos del artista, como su pasión por el arte. Tenía Rubens una desahogada situación económica. Se financiaba no sólo de la venta de obras – casi al por mayor-  sino que también dirigía una escuela de paso obligado para todo aquel que quisiera formarse en el mundo de las artes, y por donde pasaron alumnos como el joven Van Dyck.

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La riqueza acumulada le permitió adquirir múltiples obras de artistas, tanto contemporáneos suyos como de sus predecesores. Cuadros que coleccionaba, en los que se inspiraba y con los que disfrutaba dejándose llevar por el simple placer de la contemplación. En su colección particular había cuadros de Tiziano, Tintoretto, Brueghel el Viejo, Jordaens, Van Dyck, Veronese, Holbein, Durero… Se calcula que sólo en cuadros, Rubens llegó a acumular ¡más de mil piezas!.

Detalle de la fachada de la casa de Rubens
Detalle de la fachada de la casa de Rubens

Pero no sólo le apasionaban las pinturas. Rubens también sentía entusiasmo por otros objetos artísticos como joyas, camafeos, medallas, crucifijos de marfil, estatuas, jarrones de ágata y cristal, piedras preciosas, monedas… Cuentan también que en sus buenos tiempos la colección privada del artista fue visitada y elogiada por grandes personajes de la época como por ejemplo la infanta Isabel, María de Médicis – para quien Rubens trabajó en distintas ocasiones-, o el rey Segismundo de Polonia.

La biblioteca de Rubens

En la casa museo también se evidencia la afición del maestro flamenco por los libros, por la literatura y por la cultura en general. Rubens era, ante todo, un hombre curioso y muy culto. Ávido lector que “devoraba” volúmenes dedicados a biografías de artistas, los tratados de lingüística, de arqueología, de literatura, de política, de historia, de geografía…

Exterior de la casa museo
Exterior de la casa museo

La biblioteca de Rubens era y es, según los estudiosos, una de las más grandes colecciones existentes sobre la época en la que vivió. Además, también escribía y entre las pertenencias personales de Rubens se han encontrado cuadernos, muchos lamentablemente hoy desaparecidos, con reflexiones acerca de la luz, sobre óptica, sobre anatomía, sobre arquitectura…

Rubens: padre y esposo

Durante la visita a la casa asoma también la imagen del “Rubens padre”, evidente ante los retratos y objetos pertenecientes a su gran familia. Digo “gran” pues se casó dos veces. Primero con Isabella Brant, con quien tuvo tres hijos.

Tras su fallecimiento a causa de la peste, contrajo un segundo matrimonio con la bellísima y joven Helena Fourment (cuando ella tenía 16 años y el 53), considerada una de las mujeres más bellas del Amberes de la época. Aunque sus cánones de belleza no coinciden para nada con los actuales. Sirva como curiosidad saber que se cree que Helena era una de las famosas y entraditas en carnes “Tres Gracias”, quizá la obra más famosa de Rubens. Fruto de esta segunda relación nacieron cinco hijos más.

Las Tres Gracias de Rubens
Las Tres Gracias de Rubens

Una vez empapados con la esencia del artista en su morada toca dar un paseo temático. Un recorrido por las calles adoquinadas de Amberes por las que tantas veces habrá paseado el viejo Rubens, muchas de ellas peatonales y seguro, no muy diferentes de las que conforman la ciudad del siglo XXI. Antes de arrancar, foto obligada con la escultura dedicada al artista en la Groenplaats.

Helena Fourment se casó con Rubens a los 16 años
Helena Fourment se casó con Rubens a los 16 años

Las pistas nos llevan por  muchos rincones. Pero para ver sus pinturas,  toca fundamentalmente visitar iglesias. Hay pocos templos en Amberes que no tengan al menos una obra de su hijo predilecto, casi todos creados por encargo de los ricos mercaderes de un Amberes floreciente económicamente.

Iglesias con obras de Rubens en Amberes

La obra más importante la encontramos en la catedral de Nuestra Señora, ( Onze Lieve Vrouw)  la cual presume no sólo por ser el templo gótico más alto de Bélgica. También por conservar obras de los grandes maestros flamencos, entre ellas cuatro obras monumentales de Rubens. Dos trípticos, La elevación de la cruz y el Descendimiento de la Cruz, para muchos una de las más grandes creaciones del maestro. También espectacular es la pintura titulada La Asunción de la Virgen María. Y por último La Resurrección de Cristo, la más pequeña de las obras de Rubens expuestas.

La catedral de Amberes tardó en construirse 170 años
La catedral de Amberes tardó en construirse 170 años

Otra iglesia marcada por su esencia  es la de San Carlos Borromeo, construida por los Jesuitas y diseñada y decorada en parte por Rubens, por tanto un ejemplo de su trabajo como arquitecto. También vemos su trabajo como “constructor” en iglesia de San Pablo.

Detalle de la fachada de la iglesia de Santiago en Amberes
Detalle de la fachada de la iglesia de Santiago en Amberes

Y si queremos visitar la tumba del maestro, debemos dirigirnos a la iglesia de Santiago. Devoto católico y fiel asiduo a este templo, su cuerpo reposa en una capilla familiar junto a su pintura de Nuestra Señora que adorna el monumento.

Una imprenta protegida por la Unesco

No sólo hay iglesias en la ruta de Rubens. Otra visita asociada con la figura del artista es el museo Plantin Moretus. Una “vieja imprenta” del siglo XVI diseñada por Christoffel Plantin, el primer impresor industrial de la historia, donde se imprimieron los más importantes ejemplares de la época y dibujos de grandes artistas, entre ellos, por supuesto, de Rubens. Actualmente, presume por ser el único museo protegido como “Patrimonio de la Humanidad” por la Unesco.

La adoración de los Magos está en el Museo del Prado de Madrid
La adoración de los Magos está en el Museo del Prado de Madrid

Y hay más casas con obra expuesta de Rubens, como la de Rockox. Alcalde  de Amberes y buen amigo de Rubens, a quien encargó muchas de las obras que le hicieron famoso. En la que fue su residencia se exhiben aún creaciones de la que fue su colección particular.

Y fue Rockox, por ejemplo, quien encargó a Rubens pintar un gran cuadro para decorar el salón del Ayuntamiento donde se firmó, el 9 de abril de 1609, el tratado de Amberes por el cual se declara una tregua de doce años entre la corona española y los Países Bajos. Este cuadro, fue la famosa Adoración de los Magos, el cual actualmente se exhibe en el Museo del Prado en Madrid. Aunque con un retoque pues el rey Felipe IV pidió personalmente a Rubens que retocase el cuadro para incluir su retrato en el lienzo.

Retrato del rey Felipe IV en el cuadro de Rubens
Retrato del rey Felipe IV en el cuadro de Rubens

Hablando de museos, otra visita obligada es la sala dedicada a Rubens del Museo de Bellas Artes de Amberes, el Koninklijk Museum voor Schone Kunsten donde se exhiben, de manera permanente, más de veinte obras suyas. El mejor lugar donde contemplar los retratos de esas voluminosas mujeres, como por ejemplo la famosa Venus Frígida. Lamentablemente, es mi deber recordar que este museo está actualmente cerrado por reformas y su reapertura será en 2019. Pero por suerte, parte de su colección está expuesta, temporalmente, en  los Reales Museos de Bellas Artes de Bruselas, en las iglesias mencionadas de Amberes y en otros museos de la ciudad. 

La Venus Frígida, en el museo de Bellas Artes de Amberes
La Venus Frígida, en el museo de Bellas Artes de Amberes

O donde profundizar en el excesivo colorido que le caracterizaba, tan alabado por unos y tan criticado por otros. Y quizás poco valorado por el espectador actual tan acostumbrado al color gracias a la magia de la fotografía y de la televisión.

Para facilitar estos recorridos se han editado varios folletos, guías especializados en Rubens disponibles para desvelar los secretos que comparten Amberes y Rubens. Y en 2018 están ya programadas varias exposiciones y novedades dedicadas al artista.

Amberes en verano es una ciudad muy animada
Amberes en verano es una ciudad muy animada

Y si tu visita a Amberes coincide con un mes de agosto, aprovecha para pasarte por el llamado “mercado de Rubens” que se celebra todos los años el 15 de ese mes. No todo es arte, Amberes es también la ciudad de la moda, el paraíso del chocolate y un destino donde se disfruta desde la primera pisada.

Un pensamiento en “Recorrido por Amberes siguiendo las huellas de Rubens”

  1. Gracias, gracias y gracias por entradas cómo ésta. Es una delicia leer posts así.
    Tengo que decir que Amberes no estaba dentro de nuestros futuros planes inmediatos pero me han entrado unas ganas locas de conocerla de la mano de Rubens.
    Un abrazo.

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