Running, un deporte compatible con los viajes

Ser viajera empedernida me exige estar en forma. En mis viajes suelo caminar bastante, y cuando digo eso me refiero a muchos kilómetros, con unos cuantos kilos a cuestas (el equipo fotográfico ya pesa sobre seis o siete kilos).

Copenhague

Además tengo otro vicio, o afición: me gusta correr. Lo hago más que nada porque es un deporte compatible con mi profesión. Es fácil. Sólo hay que meter en la maleta unas zapatillas, un par de calcetines y sea cual sea el lugar del mundo al que me dirija, casi siempre hay un parque, una ruta, un paseo cercano por donde se puede salir a correr. Y depende del tiempo libre que tenga (y del cansancio acumulado), corro más o menos. Y si llueve, o si hace demasiado calor, o si los alrededores de donde me toca dormir no son muy recomendables entonces suelo hacer uso del gimnasio del hotel (si lo tiene) y entonces corro un rato en la cinta.

Correr sola por las ciudades más recónditas me ha aportado muchos buenos momentos. Maravilloso correr sola por Hyde Park, en Londres. O por la orilla del lago Lemán, en Ginebra. O por la orilla del Danubio, en Austria. Y malos.

Aún recuerdo con susto aquella carrera nocturna en Tallin. Eran las once de la noche en la capital de Estonia pero como estábamos en julio aún era de día. La luz era tan bonita y estaba tan cansada tras tantas horas de avión que dejé la maleta en el hotel, y rauda me puse las zapatillas y salí a correr. El problema es que me equivoqué y en vez de seguir la ruta que me recomendaron las recepcionistas me fui en dirección contraria y a los quince minutos me di cuenta de que me había perdido. Y de pronto, se hizo de noche. Y yo que no sabía ni el nombre del hotel. Y no tenía ni un mapa. Ni una idea de la ciudad. Pase diez minutos angustiosos corriendo por callejuelas oscuras sin saber adónde dirigirme. Cuando de pronto, reconocí a lo lejos las luces de colores de un edificio que había al lado de mi hotel. ¡Que alivio!.

¿Y tú, por que ciudades has corrido?

9 pensamientos en “Running, un deporte compatible con los viajes”

  1. Yo soy de esos que siempre llevo las zapatillas de correr en mi equipaje, y como le digo a mi mujer, nunca se sabe.
    Tengo dos recuerdos gratos de correr durante un viaje. El primero fue correr en Roma y pasar por la plaza de San Pedro al anochecer. El segundo disfrutar del sol de medianoche corriendo en Estocolmo.

  2. Hola Nani. por fin puedo comuncarme contigo. Eres una excelente atleta,lastima que yo no puedo correr esos 10n km, en nuestra bella e impnderable ciudad de La Coruna

  3. Eres la bomba, Nani. Y ame gustaría a mi correr más de 15 min. ; por cierto ¿qué tiempo hiciste en los 10 Km.?

  4. Aprovechemos la ciudad que tenemos para seguir con la que probablemente sea una de las mas bellas carreras de 10 kms. de España.
    Mejorar la organización,potenciar la asistencia de publico y desarrollar los mas que apetecibles 1/2 maraton-maraton para el futuro son asignaturas pendientes.
    ah;si hacer una carrera mas larga significa mandarnos a correr a los poligonos poco menos que industriales(o portuarios) como fue lo de la carrera de junio,mas vale seguir solo con esta.

  5. Interesantísima crónica de tu afición que, una vez más, me devuelve a aquellos episodios más envidiosos en el momento de leer tus viajes alrededor del mundo. Sólo una pega, QUIERO FOTOS!!!

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