"Up"

El otro día fui al cine a ver una película infantil titulada Up. A las niñas les encantó la estética de esa casa llena globos de colores volando por el aire y la parte de acción del filme. A mi, sin embargo, la historia me dejó un extraño sabor de boca pues, en el fondo, tras las aventuras de los protagonistas lo que se esconde es la historia de una vida llena de fracasos. La historia de los sueños frustrados de Carl y Ellie, una pareja que se conocen de niños porque comparten el sueño común de convertirse en exploradores y marcharse a vivir a las cataratas Paraíso, perdidas en algún lugar de América del Sur.

Pero la vida avanza, y los sueños de Carl y Ellie nunca se hacen realidad. Y el cuaderno de la niña, en cuyas primeras páginas se lee “las cosas que voy a hacer”, se queda vacío. La monotonía y la dureza de la vida acaban con todas las ilusiones de esos niños que con el paso del tiempo se convierten en adolescentes, adultos grises, y ancianos.

Luego empieza la parte intrepida en la que Carl decide probar suerte antes de morir y se embarca en la aventura de irse con la casa a cuestas en busca de las soñadas cataratas, y la emotiva historia del principio se transforma en una aventura. Por fin, un sueño que se hace realidad.

Pero no quiero hablarles solo de Carl y de Ellie, ni de la trama de esta película. Al ver Up no pude evitar verme representada. Y me sentí igual que aquella niña que creció llena de deseos que se fueron frustrando con el paso del tiempo. ¿Quién no ha deseado alguna vez en la vida con ser astronauta, o explorador, o corresponsal de guerra (eso era lo mío)?. ¿O hacer un gran viaje por el corazón de África, por el Amazonas?. ¿O con irse a vivir a otra ciudad, a otro país?… En fin. ¿Quién no ha soñado alguna vez con una vida distinta a la que el destino nos ha puesto en bandeja

Pero lo bueno de la película no es que la frustración y la tristeza de Carl y Ellie. Lo que hay que sacar como lección es que TODAVÍA es posible. Nunca es tarde para enfrentarse a un sueño y lograr que se haga realidad. Eso sí, para ello hay que dejarse de idealismos, hay que actuar, o sea, lanzarse y ser valiente. Y ya está. Ese viaje, esa nueva ciudad donde instalarse en busca de nuevas oportunidades, esa aventura soñada cuya realización requiere un año sabático, o dos, o toda la vida. ¿Por qué no?

Carl logró materializar su sueño, tarde, si, pero lo consiguió. Y sí, conozco a mucha gente que sigue esperando el detonante que la haga cambiar de vida, pero se de otros muchos que se han lanzado: una expedición por tierras lejanas, una vuelta al mundo en barco, una nueva vida en otro país… A algunos la historia les ha salido bien, a otros mal y hay otros muchos de los cuales aún no se el desenlace. Pero por suerte, tengo muchos amigos los cuales en la libreta de su vida, en la parte dedicada a “las cosas que he hecho” tienen almacenadas muchas vivencias y mucha información. Y cruzo los dedos para que a mi libreta personal le haga falta ampliar páginas por la cantidad de viajes y experiencias acumuladas.

6 pensamientos en “"Up"”

  1. Hola Nani y a todas las que habeis respondido a este email. Como vivo en la provincia de Huesca, Barbastro, las pelis llegan un poco más tarde…la semana pasada vimos UP y además pudimos ir toda la familia incluido papa, toda una fiesta.
    Yo me había leído una crítica y sabía que me gustaría tanto o más que a mis hijos, los cuales no apartaron los ojos de la gran pantalla ni para coger las palomitas.
    Tanto lo que comenta Nani como Sandra me parece digno de elogio porque son mensajes muy parecidos. Durante una larga etapa de mi vida fuí tras aventuras, después se puede decir que las aventuras han venido hasta mí. Pienso que la vida es una gran aventura, te toque lo que te toque o vayas a dónde vayas, te puedes plantear vivirlas de una manera o de otra. A veces tengo la sensación de vivir cada cosa con tanta profundidad que me agota y tengo que hacer algo para desconectar y simplemente ceñirme a la rutina, porque creo que todo importa todo merece mucha atención y un detalle puede dejarte sin un maravilloso instante que tras vivirlo sientes que eres especial, que la vida es maravillosa.
    Me quedé enamorada de Ellie, de sus ojos…pero también de él, porque en la vida nos necesitamos unos a otros y así se hacen realidad más sueños. El se enamoró de Ellie y sus sueños, ella sabía que él no le fallaría…como ocurrió finalmente con su pequeño amigo.
    A veces te empeñas en pensar que las aventuras están ahí fuera y en realidad las llevas dentro.
    Un abrazo de otra viajera empedernida.

  2. Cher Nani,

    Ýo también vi Up hace unas semanas con mis hijas.
    Y también me dejó con una sensación que desde luego no esperas al ver una peli ” infantil “.

    Me recordó muchísimo a la peli que más me ha impactado este año y que también es la historia de un último viaje, que por supuesto se convierte en el más importante de una vida. Es ” Los cerezos en Flor “, el viaje que hace un marido en honor a su esposa recientemente fallecida, para entenderla a ella y entenderse a sí mismo.

    Cuántas veces uno se encuentra cuando se pierde …

  3. A propósito de cambiar de aires, está muy bien una serie que empezé a ver en la 2 y que continué viendo por internet porque no me puede despegar. Se trata de “Men in trees”.
    Si alguien se acuerda de “Dr. en Alaska” puede que le traiga recuerdos ver esta serie.
    Un cambio de ciudad para una mujer neoyorkina acostumbrada a fiestas y a estar con lo más “cool” de la sociedad que llega a Alaska de visita por unos días y decide quedarse a vivir.

  4. …nunca es tarde para irse a…¿Florida,California…Canadá…Australia….?.Ay! viajerina,veo que algo está pasando por esa cabecita….alguien quiere cambiar de aires…..

  5. Hola Nani. Un placer leerte y seguirte, como siempre. En tu blog de hoy animas a la gente a enfrentarse a un sueño y a lograr que se haga realidad. Y afirmas, además, que nunca es tarde para hacerlo. Estoy totalmente de acuerdo, pero creo que no hace falta que esos sueños a los que te refieres sean grandes hazañas. Es muy bonito y muy romántico romper con todo para irte a recorrer el mundo en globo o para navegar por el Amazonas. Pero muchas veces tiene mucho más de hazaña enfrentarte a tu rutina, a un trabajo que no te gusta, a un horario que te absorbe la vida, a un amigo que no es tal o a una relación que no te llena. A veces, perseguir tus sueños es simplemente ser honesto contigo mismo y echarle valor a tu día a día. Es educar a tus hijos como crees que es lo correcto y no como te impone la sociedad, es decir lo que sientes cuando lo sientes y convertir un momento pasajero en uno especial, es cantar a voz en grito cuando vas en coche y es levantarte cada día y sentirte satisfecho. Aunque no tengas velero, ni pareja y ni siquiera coche.Se puede luchar por los sueños. Y cumplirlos. Pero no hay que irse tan lejos. Un beso.

  6. Nani, me ha encantado tu reflexión y sobre todo me uno al comentario de Sandra, al del día a día, al de soñar con pequeñas cosas, más cercanas. La rutina, muchas veces, nos come… y se nos puede pasar la vida, día tras día, año tras años, sin que nos demos cuenta, sin haberla disfrutado. Y por supuesto que no hay que dejar atrás los grandes sueños!! y luchar por ellos y verlos cumplidos. Hay un artículo, hoy mismo, en el suplemento de mujer que dice: “a pesar de las reformas sociales, la infelicidad es mayor ahora que hace 40 años”. Besos para tod@s y FELICES VACACIONES. Todo el año SOÑANDO con ellas, y cuando llegan, algunos, no son capaces de disfrutarlas.

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