Vancouver, la ciudad más hermosa de Canadá

Vancouver es no sólo una de los destinos más hermosos de Canadá. Es una de mis ciudades favoritas del mundo. Uno de esos destinos donde me mudaría a vivir mañana mismo. Y donde me gustaría retirarme cuando llegue el momento. 

Conozco bien Vancouver pues pasé allí varios meses hace ya unos años y puedo asegurar que es una ciudad que roza lo idílico. Y entiendo perfectamente porque sale siempre entre las tres ciudades con mayor calidad de vida del mundo. Bueno, he de reconocer que nunca estuve en Vancouver en estas fechas y eso debe ser más duro, no me imagino vivir todo un largo invierno por debajo de los cero grados y sin luz. Pero en cuanto empieza la primavera y el sol asoma Vancouver se convierte en un pequeño paraíso.

Para empezar su estructura urbana y su skyline son hermosos. Desde el punto de vista arquitectónico es una ciudad moderna pero humana, llena de edificios de cristal,  pero donde prima el buen gusto. Y pasear por el centro , que por cierto es relativamente pequeño y accesible a pie, es muy apetecible.

Está rodeada de mar, e inmersa en un entorno natural único. Salir a correr a primera hora de la mañana por Stanley Park, ese parque con forma de península inmerso en el mar donde los habitantes de Vancouver hacen vida, es una experiencia de lo más agradable. Otra opción es moverse por el parque en bicicleta, o en patines, cosa fácil pues Vancouver es una ciudad completamente llana. O simplemente llevarse un libro y sentarse en la hierba a ver el mar y a disfrutar de una tranquilidad única.

Foto aérea de Stanley Park

Si ponemos rumbo hacia el barrio histórico de la ciudad, el llamado Gastown, la arquitectura y el ambiente cambian. Aquí, de pronto el viajero se sumerje en otro siglo, concretamente en los años de losprimeros colonos quienes llegaron a esta costa allá por 1870 y construyeron sus casas de madera. Ejemplo de aquellos tiempos es el Steam Clock, un reloj de vapor construido en 1877 al estilo victoriano que es una de las curiosidades más fotografiadas  de la ciudad.

Cerca del Gastown está el Waterfront y la waterfront   Station, uno de los puntos más vitales de la ciudad y de donde parten los seabuses (los barcos-autobús que unen el centro con el norte de Vancouver donde vive la mayoría de la población). También de aquí parten los ferries que conectan a la localidad con ciudades como la bella isla de Victoria.

Y como curiosidad. ¿Saben que en Vancouver habita una de las colonias asiáticas más grandes de América? Tiene sentido. Los asiáticos han encajado bien en este país, Canadá, cuyos habitantes son en general gentes que respetan mucho los derechos de las minorías y la naturaleza. Pasear por el barrio chino de Vancouver, equivale a viajar a Oriente. En esta ciudad he visto tiendas y productos más exóticos que en muchas ciudades de Asia. El bullicio de Chinatown contrasta con la relativa tranquilidad del resto de la ciudad pero es también un ejemplo de lo enriquecedor que es saber convivir.

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