Visita al Bioparc, un viaje a la selva sin salir de Valencia

¡Nos vamos a la selva! Parece este un viaje lejano, pero no. En realidad nos escapamos a Valencia. Pero antes de partir, os pido ¡un favor!. Pongamos el botón de la imaginación en modo ON. Si lo tenemos activo, será más fácil disfrutar de la visita al BIOPARC de Valencia donde empieza la aventura de hoy.  Un parque de animales diferente y muy especial el cual ya he visitado en varias ocasiones y me gusta por varias razones. Entiendo que figure entre las atracciones de Valencia más valoradas en Tripadvisor. Ahora me toca repetir la visita, en esta ocasión acompañada de mis hijas.

Puente de acceso al Bioparc de Valencia
Puente de acceso al Bioparc de Valencia

Al entrar en este peculiar zoológico, nada más echar un primer vistazo surge la primera pregunta. ” ¿Mamá, aquí no hay jaulas?”.

Efectivamente. Es ese uno de los detalles que más sorprende a los visitantes. Y quizá uno de los mayores encantos de este peculiar espacio donde es muy importante dejar claro que las barreras existen, pero no se aprecian. La sensación es que todos los animales están a sus anchas y viven en absoluta libertad. Eso, al principio asusta. Pero es clave pues debo insistir, el BIOPARC (tanto el de Valencia, en el que centro este post, como el BIOPARC de Fuengirola, los dos parques de la cadena en España) no son sólo centros expositivos donde disfrutar de la mejor cara de los animales más exóticos y más raros. 

Conservación y divulgación

El BIOPARC es además proyecto de conservación y divulgación. Su  fin es  promover la preservación de bosques de todo el mundo, de sus  animales y vegetales. De las culturas, pueblos y gentes que los habitan gracias a proyectos de investigación, conservación, educación, divulgación, cooperación… También desarrollan productos sostenibles que contribuyen a divulgar todos estos fines. Todas estas tareas se organizan a través de la Fundación BIOPARC y son, desde mi punto de vista ejemplares.

Una niña observa un rinoceronte en el BIOPARC
Una niña observa un rinoceronte en el BIOPARC

Una vez entendido que este NO es un zoo al uso, toca disfrutar de las maravillas del parque. “No, yo me quiero ir de aquí, ¡que miedo!” grita Columbia al verse cara a cara frente a un colosal gorila que, lejos de resultar amenazante, observa atento y curioso a los visitantes. “Tranquila”, apunta Kielo, nuestro anfitrión en esta visita y uno de los guías del parque. “¿Mira, hay un cristal que te protege?” explica dando golpes al vidrio de más de ocho centímetros de grosor que separa al fiero animal de los visitantes. ¡Imposible romperlo!

Efectivamente. Sólo el reflejo de la luz advierte de la existencia de esta infranqueable frontera. “Lo más probable es que te mire pues le resultes tan curiosa tu al gorila como él a ti. ¡Es súper cotilla!” matiza Kielo entre risas.

En el Bioparc, las barreras existen pero no molestan
En el Bioparc, las barreras existen pero no molestan

La ” zooinmersión”

“Muchos niños se asustan pues realmente parece que no hay barreras, pero no es así. Están disimuladas. Aparentemente no se perciben pero todo lo que nos rodea es completamente seguro” insiste Kielo. Es la llamada “zooinmersión”. Un cambio de concepto que, espero, sea contagioso.

Los Lémures son los animales que más sorprenden el Bioparc de Valencia
Los lémures son los animales que más sorprenden

Seguimos el paseo rumbo a una de las zonas que más gusta a los visitantes.  Nos vamos a la Sabana, en concreto a Madagascar, para contemplar la vida en un bosque ecuatorial. Eso sí, mejor tomárselo con calma.

El parque es muy extenso (más de 100.000 m2). Y la contemplación de los animales requiere su tiempo. Los comportamientos de los inquilinos del BIOPARC cambian según hora del día, detalle importante a tener en cuenta a la hora de organizar la visita

Por ejemplo, durante las horas más potentes de sol casi todos los animales duermen. Y la primera hora de la mañana y el atardecer son los momentos de mayor actividad, cuando los habitantes del parque más interactúan con la gente.  Un consejo: no vayas con prisa, te quedarás con ganas de más.

Baobabs en el Bioparc
Baobabs en el Bioparc

Durante la visita, seguro que hay otro detalle que te llama la atención:  sientes que efectivamente, estás en la selva pero no sólo por la visión de los elefantes, jirafas, hipopótamos, gorilas, leones o cocodrilos. Otro de los encantos de este parque es su cuidada escenografía.

Mires donde mires, se ha recreado un espacio igualito al que podríamos estar contemplando en la auténtica selva africana. Hay hasta baobabs. Sí. Kielo nos confiesa que estos árboles típicos africanos no son auténticos, son reproducciones, pero están tan bien hechos y tan bien mimetizadas con el entorno que su credibilidad está garantizada. Efecto conseguido. La recreación del hábitat es sobresaliente.

Jirafas bioparc
Jirafas en el Bioparc

Celebrado nacimiento de las gacelas Mohrr

Cuanto más avanzo en el recorrido y más hablo con Kielo, más gratas sorpresas. Me fascina escuchar más detalles sobre las inversiones de la organización en proyectos de investigación y conservación en origen. Aplaudo al descubrir que hay especies en peligro de extinción que se están recuperando gracias a sus trabajos, por ejemplo las gacelas Mohrr.

Una especie lamentablemente extinguida en su habitat natural y que gracias al trabajo de los biólogos del BIOPARC ¡se está recuperando.! La prueba:  en 2014 llegaron al parque valenciano tres hembras y un macho joven con el objetivo de crear un grupo reproductor. Y hace sólo unos días ¡han nacido dos crías más!, lo que supone un gran éxito de conservación para la especie!. Os las presento. 

Las gacelas son sólo un ejemplo más de los muchos nacimientos que se celebran en el BIOPARC, especialmente en primavera.  También tenemos que reseñar la reciente llegada al mundo de un lémur frentirrojo, especie endémica de Madagascar y también en peligro de extinción. ¡Felicidades!

Cría de lémur frentirrojo nacida en marzo de 2017
Cría de lémur frentirrojo nacida en marzo de 2017

Cada vez que llega una nueva cría al mundo, se confirma otro éxito del EP (Programa europeo de reproducción en cautividad de especies amenazadas) al que pertenece el BIOPARC. Y cuyo objetivo es garantizar la pervivencia de especies amenazadas y conservar la biodiversidad de la naturaleza, con especial atención a los animales nacidos ya en cautividad, los cuales no podrían sobrevivir en la selva de donde son originarios.

Los lémures son los animales preferidos de muchos niños
Una niña observa atenta a un lémur

Sin duda, esa es otra de las razones por las cuales esta visita es tan recomendable. A parte de divertida e intrépida, además de trasladarte a un mundo exótico y lejano, el BIOPARC es un lugar didáctico. Una experiencia que despierta la curiosidad de pequeños y mayores, un descubrimiento que te invita a respetar, a amar y a entender la naturaleza. ¡Qué importante es ese detalle!

Un gorila en el Bioparc
Un gorila en el Bioparc

Cómo llegar al Bioparc de Valencia

Antes de terminar, un poco de información práctica. Llegar al BIOPARC es fácil. Si te has comprado la Valencia Tourist Card, (recomendable para familias pues es cómoda y permite viajar sin límite en el transporte público) tienes dos opciones. El metro (las líneas 3 y 5 con parada en Nou d´Octubre) o cualquiera de estas líneas de autobús: 3, 29, 61, 67, 81, 95. Sirva como información que los niños de 0 a 5 viajan gratis en transporte público. Para niños entre 6-12 años existe la Valencia Tourist Card Family, que ofrece descuentos interesantes.

Con respecto a las entradas al BIOPARC, el coste por un día entero en el parque es de 23,80 euros (adultos) y 18 euros para niños entre 4 y 12 años. Los menores de 4 años, tienen entrada gratuita. Puedes comprar las entradas por internet en la web del BIOPARC de Valencia  donde también contrarás ofertas especiales para grupos, familias numerosas, paquetes con alojamiento

Esta es nuestra visión del parque. ¿Has estado? ¿Compartes con nosotros tus impresiones? ¡Tu opinión es muy importante para otros viajeros!

2 pensamientos en “Visita al Bioparc, un viaje a la selva sin salir de Valencia”

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *