Viaje a la selva sin salir de Valencia ¡ Bienvenidos al Bioparc !

¡Nos vamos a la selva!

Parece este un viaje lejano, pero no. En realidad nos vamos a Valencia. Por eso antes de partir, os pido un favor. Es importante poner el botón de la imaginación en modo ON. Si lo tenemos funcionando, será más fácil disfrutar de la visita al Bioparc de Valencia donde empieza la aventura de hoy.  Un parque que me gusta mucho, que ya he visitado en varias ocasiones, del que ya he hablado en post anteriores en este blog. Y que por cierto, figura entre las atracciones de Valencia más valoradas en Tripadvisor. Ahora toca repetir, en esta ocasión acompañada de una de mis hijas.

Puente de acceso al Bioparc de Valencia
Puente de acceso al Bioparc de Valencia

Al entrar en este peculiar zoológico, nada más echar un primer vistazo surge la primera pregunta.  ¿Mamá, aquí no hay jaulas?

Efectivamente. Es ese uno de los detalles que más sorprende a los visitantes, y quizás uno de los mayores encantos de este peculiar espacio zoológico donde es importante dejar claro que las barreras existen pero no se aprecian. La sensación es que todos los animales están a sus anchas y viven en absoluta libertad. Y eso, al principio asusta.

“No, yo me quiero ir de aquí, que miedo” grita Columbia al verse cara a cara frente a un gorila que lejos de resultar amenazante observa atento y curioso a los visitantes. “Tranquila”, apunta Kielo, nuestro anfitrión en esta visita y uno de los guías del parque. “¿Mira, hay un cristal que te protege?” explica dando golpes al vidrio de más de ocho centímetros de grosor que separa al fiero animal de los visitantes. ¡Imposible romperlo! Efectivamente. Sólo el reflejo de la luz advierte de la existencia de esta infranqueable frontera. “Lo más probable es que te mire pues le resultes tan curiosa al gorila como él a ti. ¡Es súper cotilla!” matiza entre risas.

En el Bioparc, las barreras existen pero no molestan
En el Bioparc, las barreras existen pero no molestan

“Muchos niños se asustan pues realmente parece que no hay barreras pero no es así. Están disimuladas. Aparentemente no se perciben pero todo es completamente seguro” insiste Kielo. Es la llamada zooinmersión.

Quiero aprovechar este soporte para darles mi enhorabuena por ese logro a todos los responsables del Bioparc, tanto al de Valencia como al de Fuengirola, los dos que actualmente están abiertos en España. Un cambio de concepto que, espero, sea contagioso.

Los Lémures son los animales que más sorprenden el Bioparc de Valencia
Los lémures son los animales que más sorprenden

Una vez asumido que no hay peligro alguno, toca disfrutar de este viaje a la Sabana, a Madagascar, al Bosque ecuatorial. Eso sí, mejor tomárselo con calma.

El parque es muy extenso (más de 100.000 m2) y la contemplación de los animales requiere su tiempo. Los comportamientos de los inquilinos del Bioparc cambian según hora del día, detalle importante a tener en cuenta a la hora de organizar la visitaPor ejemplo, durante las horas más potentes de sol casi todos duermen. La primera hora de la mañana y el atardecer son los momentos de mayor actividad, cuando los animales más interactúan con la gente.  Un consejo: no vayas con prisa, te quedarás con ganas de más.

Baobabs en el Bioparc
Baobabs en el Bioparc

Durante la visita, seguro que hay otro detalle que te llama la atención:  sientes que efectivamente, estás en la selva pero no sólo por la visión de los elefantes, jirafas, hipopótamos, gorilas, leones o cocodrilos. Otro de los encantos de este parque es su escenografía.

Mires donde mires, se ha recreado un espacio igualito al que podríamos estar contemplando en la selva africana. Hay hasta baobabs. Sí. Bueno, vale. Kielo nos confiesa que estos árboles típicos africanos no son auténticos, que son reproducciones, pero están tan bien hechos y tan bien mimetizados con el entorno que su credibilidad está garantizada. Efecto conseguido. La recreación del hábitat es sobresaliente.

Jirafas bioparc
Jirafas en el Bioparc

Cuanto más avanzo en la visita y más hablo con Kielo, más gratas sorpresas. Me maravilla saber que el Bioparc es algo más que lo que vemos durante este agradable paseo. Me fascina escuchar que la organización invierte gran parte de su presupuesto en proyectos de investigación y conservación en origen. Me encanta descubrir que hay especies en peligro de extinción que se están recuperando gracias a sus trabajos.

La prueba es que se celebran nacimientos con cierta frecuencia. Entre los últimos, un dril, nacido hace un par de semanas aquí, en Valencia. Un primate que se encuentra en situación “crítica”, por lo que la llegada de una nueva cría al mundo confirma otro éxito del EP (Programa europeo de reproducción en cautividad de especies amenazadas) al que pertenece el Bioparc. Y cuyo objetivo es garantizar la pervivencia de especies amenazadas y conservar la biodiversidad de la naturaleza. 

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Los driles son primates africanos muy amenazados. Solo quedan unos 3.000 ejemplares en estado silvestre según la asociación “Save the Drill”.

Sin duda, esa es otra de las razones por las cuales esta visita es tan recomendable. A parte de divertida e intrépida, además de trasladarte a un mundo exótico y lejano, el Bioparc es un lugar didáctico. Una visita que despierta la curiosidad de pequeños y mayores, donde te aninan a respetar la naturaleza. ¡Qué importante es ese detalle!

Un gorila en el Bioparc
Un gorila en el Bioparc

Antes de terminar, un poco de información práctica. Llegar al Bioparc es fácil. Si te has comprado la Valencia Tourist Card, (muy recomendable para familias pues es cómoda y permite viajar son límite en el transporte público) tienes dos opciones. El metro (las líneas 3 y 5 con parada en Nou d´Octubre) o cualquiera de estas líneas de autobús: 3, 29, 61, 67, 81, 95. Sirva como información que los niños de 0 a 5 viajan gratis en transporte público. Para niños entre 6-12 años existe la Valencia Tourist Card Family, que ofrece descuentos interesantes.

Con respecto a las entradas al Bioparc, el coste por un día entero en el parque es de 23,80 euros (adultos) y 18 euros para niños entre 6 y 12 años. Menores de 6, gratuito.

Esta es nuestra visión del parque. ¿Has estado? ¿compartes con nosotros tus impresiones? ¡Tu opinión es muy importante para otros viajeros!

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