Viaje a través del desierto de Wadi Rum, en Jordania

Estas planeando un viaje a Jordania. Y mi consejo es que no no centres la visita en Petra, como hacen la mayoría de los viajeros. 

Cerca de las ruinas nabateas, al sur del país, se esconde el desierto de Wadi Rum, donde asoma uno de los paisajes más espectaculares de Oriente Próximo. ¡No te lo pierdas! Para llegar es necesario coger la llamada autovía del desierto, una carretera que atraviesa un oceános de arena de color rojo intenso.

jordania wadi rum aldea

Llegamos a Wadi Rum y sale al paso una de las formaciones montañosas que más llaman la atención durante el viaje. Es la llamada “Los siete pilares de la sabiduría”. Una aparición espectacular que advierte que, a partir de este momento, todo lo que nos rodea es sólo un desierto de arena rojiza, y muy extenso: aproximadamente unos 120 km x 80 km.

Los siete pilares de la sabiduría, en Wadi Rum, Jordania
Los siete pilares de la sabiduría, en Wadi Rum, Jordania

Esta curiosa montaña da nombre al famoso libro de Lawrence de Arabia. Un héroe para los británicos. Un coronel del ejército inglés y experto militar que destacó por su valor durante la I Guerra Mundial. Y cuyo nombre está muy unido al desierto de Wadi Rum, donde el aventurero acampó durante los años de la revuelta árabe contra los turcos allá por el año 1916. Adorado por los ingleses pero siempre muy querido por los árabes. El cine hizo más popular aún a este personaje, inmortalizado por el recientemente fallecido actor Omar Sharif.

A lo largo del recorrido por el desierto son muchas las referencias que se encuentran dedicadas a este personaje, pero antes de profundizar en ellas, un consejo. Antes de lanzarte a deambular por el desierto conviene hacer una parada técnica en Rum. La aldea donde muere la autovía del desierto, donde se puede comer algo y donde se debe cambiar el medio de transporte.

Jordania wadi rum camello

Hay dos opciones para recorrer el desierto. El camello, el velocípedo por excelencia de los beduinos. O un vehículo cuatro por cuatro conducido por un beduino local. Para los visitantes, la segunda opción es, quizás, la más recomendable, sobre todo teniendo en cuenta que la compañía de alguien que conozca la zona es fundamental. Ante los ojos de los visitantes, las montañas, las dunas y los valles de Run se hacen idénticos y la desorientación es casi segura. 

La Viajera Empedernida en  Wadi Rum
La Viajera Empedernida en Wadi Rum

Nosotros elegimos la opción del cuatro por cuatro. Efectivamente, pronto el asfalto se transforma en polvillo rojo y a lo lejos se ven a la perfección las gigantes montañas de granito basalto y arenisca y color ocre que dan forma y personalidad a este desierto.

Primera parada, ante la fuente de Lawrence de Arabia. Buen sitio para obtener más información acerca de la vida y obra de este personaje cuyo cuartel general estaba justo aquí, al lado de esta fuente de la que se abastecían.

El agua es muy valiosa para los beduinos nómadas que viven en Wadi Rum. Por eso frente a la fuente es fácil ver jaimas instaladas de modo casi permanente. Sobre todo desde hace ya unos años en los que la sequía ha hecho mella en este desierto y la vida para los nómadas, ya de por si extrema, se ha vuelto más difícil que nunca. Aunque cada vez son más los beduinos que cambian la arena por el asfalto de una aldea con más comodidades, durante el recorrido por Wadi Rum aún es fácil encontrarse con alguna que otra tienda habitada por familias completas.

jordania wadi rum beduino baja

Están hechas de lana trabajada a mano. En el verano, cuando la temperatura ronda los 40 grados, en la jaima están a 18, aproximadamente. En invierno cuando llueve se hincha la lana y el agua no atraviesa la tela. Si sopla el viento cambian la posición de la tienda según la orientación del mismo.

Los beduinos viven en el desierto desde hace miles de años, pero en las rocas de Wadi Rum hay muchas inscripciones que nos hablan de otros habitantes mucho más antiguos. Por ejemplo, los dibujos de origen thamud tallados en la montaña de Jazali. Personas, caballos, huellas … curiosas siluetas escondidas en un cañón al que se entra por un saliente situado a la derecha de la montaña y por donde los primeros pobladores del desierto se abastecían de agua. Eran los tabaleos, un pueblo que según dicen, tenía el porcentaje más alto de personas que saben leer y escribir. Estamos hablando del siglo VIII al siglo VI adC. Hablaban arameo y escribían en safauita, que es el origen del alfabeto árabe. Han dejado muchas inscripciones.

Pero esto es enorme y aún quedan muchos rincones por descubrir en Wadi Run. Por ejemplo, alguno de los muchos puentes naturales que se han formado por la erosión de la arenisca. Y como en todo desierto que se precie, también aquí pueden contemplarse espejismos. ¿Mira mira, parece que al fondo hay agua? Pues no, sólo es una ilusión óptica. Sólo hay arena.

Jordania wadi rum descanso baja A veces, la luz del sol crea estos efectos engañosos. Y también el astro rey es el culpable del increíble el juego de colores que han dado fama a este paraje. Pero no sólo el sol tiene dominada la zona. También la luna hace de las suyas y bajo su luz azulada el desierto de transforma. Se vuelve mas misterioso y muestra su cara más desconocida, la que no sale en las fotos.

jordania Wadi Rum Campamento bajaSi puedes, no dejes de disfrutar de la noche en Wadi Rum. Y para eso, nada mejor que alojarse en uno de los hoteles-campamentos que se han habilitado en algunas zonas de fácil acceso. Es lo que corresponde. Cuando uno piensa en el desierto, parece que plantearse dormir bajo cemento y ladrillos es incompatible con estos espacios abiertos. Quienes viajen aquí deben venir mentalizados a pasar la noche en jaimas como los auténticos beduinos, dispuestos a vivir una experiencia única. Para dormir en un hotel tradicional lo mejor es quedarse en su país o en una gran ciudad. El desierto es otra cosa.

 Además, en estos campamentos siempre suele haber música en vivo, se cena al aire libre. Y se baila en grupo la “dabca”, el baile típico jordano, muy muy divertido.

Pasar la noche en el desierto es una experiencia muy recomendable. Y despertarse en este paraje, un lujo. Con el regreso de la luz del sol el paisaje se vuelve de nuevo imponente y el desierto recupera poco a poco esos tonos rojizos. No cabe duda, el desierto es distinto a cada hora y merece la pena contemplarlo desde todos los aspectos posibles. De día y de noche, al amanecer y al atardecer, para que el viaje a Wadi Rum sea completo y perfecto.

¿Cuál es tu desierto favorito?

2 pensamientos en “Viaje a través del desierto de Wadi Rum, en Jordania”

  1. Vaya que lugar más hermoso, un lugar en donde en todos sus aspectos se ve latente su cultura, magnifico.

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