Viaje gastronómico por Santander; qué comer y dónde

Santander sabe a rabas. A navajas. A marisco del cantábrico. A anchoas de Santoña. A quesadas, a quesucos y a sobaos pasiegos. Santander es un destino donde el viajero disfruta de la comida y donde el producto de calidad es el gran protagonista de la mesa. Basta dar un paseo por la capital de Cantabria para percibir que esta es una ciudad a la que hay que venir con ganas de descubrir sabores y dispuestos a dejarnos seducir por el paladar. He aquí algunas propuestas gastronómicas para que te vayas de Santander con un buen sabor de boca.

En Santander a los calamares los lllaman "rabas"
En Santander a los calamares los lllaman “rabas”

Para entender la gastronomía de Santander, lo primero que recomiendo es hacer una visita al fotogénico mercado de la Esperanza. Pasear entre esos puestos rebosantes de pescado fresco, de piezas de marisco digno de un museo donde el olor a salitre invade las entrañas.

Cantabria es famosa por la calidad de sus pescados
Cantabria es famosa por la calidad de sus pescados

Contemplar esas carnes rojas, intensas. Parar a comprar en los puestos de productos locales donde adquirir anchoas de Santoña famosas por su calidad y por su elaboración tradicional. Esas quesadas, dulce típico originario de los Valles Pasiegos cuyas recetas ya forman parte de la cultura cántabra. Y hay más: sobaos, quesucos ¡deliciosos! Lo cierto es que en este mercado, que casi podríamos decir es un templo gastronómico, se engorda sólo con la mirada.

Puesto de productos de Cantabria en el mercado de la Esperanza
Puesto de productos de Cantabria en el mercado de la Esperanza

Sabedores del atractivo de este lugar, desde hace semanas es posible participar en tour guiado por afamados cocineros de la capital cántabra. Abierto a todos los interesados en profundizar en la gastronomía y productos locales, aprender de cocina y por supuesto, cocinar y degustar platos diferentes. Una experiencia gastronómica muy recomendable. 

Tour por el mercado con el cocinero Fernando Pérez, de El Machinero
Tour por el mercado con el cocinero Fernando Pérez, de El Machinero

Durante el recorrido se aprenden curiosidades útiles como por ejemplo: identificar los distintos tipos de pescado, trucos para valorar la calidad de ciertos productos… Pero lo mejor es que tras hacer la “compra”, los participantes pueden cocinar con algunos de los ingredientes adquiridos y probarlos con un vinito, claro.

Tras el tour se hace una clase de cocina
Tras el tour se hace una master-class de cocina

El día que hice yo la visita nos tocó preparar callos de bacalao con almejas y de postre un flan de queso con frutos del bosque “deconstruído” que me supo a gloria.  Si te interesa esta actividad, puedes hacerla todos los sábados por la mañana en este mercado, aunque debes apuntarte antes en la Oficina de Turismo pues hay aforo limitado a 16 personas. Dura unas tres horas, cuesta 10 euros y su fin es no sólo dar a conocer los productos locales y ofrecer experiencias divertidas a visitantes y locales. Es ante todo una buena oportunidad para aprender de grandes cocineros y conocer gente con un interés común: la buena cocina. 

Fachada del mercado de la Esperanza
Fachada del mercado de la Esperanza

Una vez detectado el producto, toca dejarse agasajar por los mejores chefs de la ciudad y ¡ojo! Son muchos los restaurantes de primera calidad que hay en Santander, pero yo voy a hacer una pequeña lista hablando de aquellos donde he tenido la suerte de probar el buen hacer de sus fogones. Como se bien que es una lista incompleta – pues haría falta una vida para probar todos los restaurantes bueno-, os agradezco que me ayudéis a enriquecerla con vuestras sugerencias.

Empiezo la ruta por los restaurantes de Santander con parada en uno de los míticos. El Chiqui, el Sardinero. Es casi uno de los que primero te recomiendan cuando avisas que va a estar unos días en Santander. Con razón. Cabe destacar no sólo la historia del restaurante (y hotel desde 1991), la excelencia del producto y la creatividad de las recetas. En este lugar tengo que destacar la excelencia de la atención recibida de Helder da Silva, camarero premiado como subcampeón nacional en la última edición de Alimentaria. ¡Enhorabuena Helder y gracias por atendernos tan bien!

Helder Da Silva, del Chiqui, presenta Emparedado de bonito y foie.
Helder Da Silva, del Chiqui, presenta emparedado de bonito y foie.

También en la zona de El Sardinero encontramos otro restaurante cuya visita es, creo, casi casi una obligación: el Deluz. Ubicado en una de esas casas señoriales tan típicas en esta parte de la ciudad, con una decoración donde todos los detalles están cuidados para garantizar una velada agradable.

Interior del restaurante De Luz
Interior del restaurante Deluz

Colores claros, ambiente limpio, rincones con personalidad en todos y lo mejor, un jardín donde comer o cenar si el buen tiempo te acompaña y donde te sentirás como en el paraíso. No te dejes engañar por tanto diseño, no vayas a pensar que la carta es inalcanzable. En absoluto. Además de platos elaborados en consonancia con la apariencia selecta del lugar, hay también menús diarios y la relación calidad precio es, de verdad, muy recomendable.

El jardín del De Luz es muy agradable
El jardín del Deluz es muy agradable

Cierro las recomendaciones en la zona de Sardinero con otro mítico. Si quieres comer o cenar con vistas a la primera playa, reserva en el Maremondo. Yo tuve la suerte de cenar en una mesa con el atardecer como compañero y os puedo asegurar que ese sol rojo escondiéndose en el mar con una copa de vino en la mano y un plato de pescado fresco en el plato es casi un sueño.

El maremondo es buen sitio para ver la puesta de sol
El Maremondo es buen sitio para ver la puesta de sol

Cambiamos de rumbo y nos vamos a saborear el centro de Santander. Si quieres desayunar un café rico prueba en alguna de las preciosistas panaderías Gallofa & CO.

Hay varias panaderías Gallofa en Santander
Hay varias panaderías Gallofa en Santander

Para tomar un vino tienes muchas opciones. Puedes ir a la calle del medio. Tomar unos langostinos al ajillo en la Cátedra. O un aperitivo en alguno de los bares del rehabilitado Mercado del Este .

En el Mercado del Este hay restaurantes, tiendas y una oficina de turismo de Cantabria
En el Mercado del Este hay restaurantes, tiendas y una oficina de turismo de Cantabria

Y luego, para comer puedes dirigirte a la calle, donde verás la terraza de la Taberna del Herrero, muy recomendable para comer o cenar.

Carta en la pizarra de la Tabera del Herrero
Carta en la pizarra de la Tabera del Herrero

Si te gustan las recetas clásicas, se me ocurren unos cuantos sitios. Entre los restaurantes de siempre dos apuestas seguras: La Mulata y La Bombi, en el barrio de Puertochico, dos establecimientos con solera donde saborear esos platos de siempre con la frescura de todos los productos garantizada.

Deliciosas las navajas de La Mulata
Deliciosas las navajas de La Mulata

Hay más. El Riojano y el Cantabria, en la zona del Río la Pila, barrio que ha lavado la cara tras un pasado turbio y que revive como uno de los más alternativos de la ciudad. El Machi, taberna imprescindible para tomar buenos pinchos, o Casa Lita, en el comienzo de paseo de Pereda, recomendado si quieres tomar anchoas de las buenas de la de verdad…

Y tantos más que se me habrán colado pues aunque reconozco que viajo con cierta frecuencia a Santander pues es una ciudad que me pilla a mano, la oferta culinaria es tan tan rica que haría falta una vida para saborear todas las posibilidades.

Por eso lo mejor es dejar abierto el post para que los santanderinos. O a aquellos que conozcáis bien los sabores de la zona nos recomendéis a los viajeros otros lugares imprescindibles para añadir a la lista. ¿Quién empieza?

 

 

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