Mi experiencia con la crioterapia: 160 grados bajo cero en Druskininkai, Lituania

Estos días se habla mucho del frío. Al ver todo lo que se publica no puedo evitar recordar mi récord en temperaturas extremas. Fue una vez que estuve a ¡163 grados bajo cero! Viví esa gélida experiencia en Lituania en un spá cercano a la frontera con Bielorrusia donde ofertaban tratamientos de crioterapia. ¿Sabes en qué consisten?

Estos días invernales se habla mucho del frío y de las bajas temperaturas y no he pododo evitar recordar mi record: ¡160 grados bajo cero!

No, no es una broma. Viví esa experiencia en Druskininkai, una pequeña localidad de Lituania situada a escasos kilómetros de la frontera con Bielorrusia.

Druskininkai, un resort de aguas medicinales

Más que un pueblo, Druskininkai es un resort famoso en los países bálticos por sus aguas minero-medicinales.

A su alrededor han florecido varios balnearios y unos veinte hoteles donde ofrecen a los visitantes tratamientos terapéuticos y de belleza muy novedosos. Como por ejemplo, las llamadas cámaras de frío o crioterapia, tratamiento que consiste en someter a la gente a temperaturas extremadamente bajas que llegan hasta los ¡160 grados bajo cero! Yo tube la suerte de experimentar ese tratamiento y para ser más exactos aguanté hasta los 163 grados bajo cero, aunque me confirman que se puede llegar hasta los ¡-200! La prueba en la foto que veis bajo estas líneas.

165grados1

¿En qué consiste la crioterapia?

Es un tratamiento bastante sencillo. Hay que meterse, completamente desnudo, en una cabina muy parecida a una nevera. Es una especie de cilindro donde solo asoma la cabeza. Luego cierran la puerta y la temperatura empieza a bajar… y a bajar, Y A BAJAR. La sensación es alucinante.

La experiencia sólo dura un minuto y medio, suficiente para que casi se congelen las rodillas y los tobillos pues es justo en esa parte del cuerpo donde más se siente el frío gélido, en las piernas… . Recuerdo que diez horas después de pasar por la cámara de frío y aún notaba los dedos de los pies helados.

Al parecer, este frío extremo o crioterapia estimula rápidamente las defensas del organismo, ayuda a mejorar la inmunidad y es un buen tratamiento contra los dolores crónicos y los estados postoperatorios.

Booking.com

Inviernos extremos en la frontera con Bielorrusia

La temperatura exterior tampoco me ayudó a entrar en calor. Aquel día en Druskininkai nevó durante toda la mañana. En esta zona de Europa el invierno es especialmente duro. Los lagos también se hielan como ocurre en otros países nórdicos. Pero apenas se hacen tantas actividades en la nieve. En Druskininkai todo está pensado para que los visitantes disfruten en el interior de los hoteles. Y de los tratamientos en los balnearios. Y lo que es mejor, a muy buen precio. Lituania es un destino barato para los españoles.

Por ejemplo, un minuto en la cabinas de crioterapia en el Health Hotel Resort de Druskininkai cuesta aproximadamente unas 50 litas (es decir, unos 15 euros). Una mini suite en el hotel Gran Spa Lietuva (de cuatro estrellas) cuesta alrededor de 95 euros. Y es un hotel balneario ideal para ir en familia).

lenin
El parque Grutas es un museo lleno de monumentos de la época comunista

 

Qué ver en Druskininkai: el parque Grutas

Cerca de Druskininkai hay otro lugar interesante. Es el parque de Grutas. Un museo al aire libre donde se concentran muchos monumentos de la época soviética.

Son propiedad de privada familia que se dedicó a coleccionarlos tras la caída del muro de Berlín. Durante la visita se ven desde varias esculturas de Lenin y Stalin hasta objetos curiosos como los vagones de uno de los trenes donde viajaron algunos de los lituanios que fueron deportados a Siberia durante los años posteriores a la II Guerra Mundial.

La visita equivale a una lección de historia sobre la trágica historia de Lituania. Y sobre el monumental sistema de la ya vieja CCCP (URSS). En la foto de arriba yo misma bajo el nombre de Lenin escrito en cirílico.

Despacho de la época comunista en el parque Grutas, en Lituania
Despacho de la época comunista en el parque Grutas, en Lituania

Es lo bueno que tiene viajar a los viejos países de Europa del este. La visita está llena de referencias a un pasado relativamente reciente. Y esos hechos ya forman parte de nuestra historia.

En Druskininkai puedes combinar relax en un spá y viaje por la historia de Europa, buena mezcla.

 

10 comentarios sobre “Mi experiencia con la crioterapia: 160 grados bajo cero en Druskininkai, Lituania”

  1. ¡Me encantaría experimentar esa sensación! Los Países del Este, me atraen pero no como para pensar en un viaje a corto plazo…¡Saludos!

  2. Baratita la sesión de crioterapia, pero creo que ni gratis me metía yo ahí, que valiente….
    ni capaz soy de hacerlo en las cubetas de agua fría de los balnearios convencionales….
    no obstante me parece una experiencia alucinante

  3. Nani, gracias por ayudarnos a conocer un país tan ignorado. Nunca me hubiera plantado Lituania como destino turístico, pero después de leer tu blog he cambiado de opinión!

  4. Hola Nani,estoy alucinada y un poco «envidiosa» de tus experiencias, ya me gustaria a mi. Menos mal que tus manos, u otras cosas, no quedaron congeladas para seguir contándonos tu viaje, al que sigo con mucho interés.
    Besos.

  5. Hola Nani, lo realmente increible es que estas sonriendo!!!, pq yo sencillamente lloraría. Aunque he leído esa parte del postoperatorio y estoy por ir a hacerte compañia. Jeje. Saludos desde mi calentito sofá

  6. Creo que hay experiencias que no las pueden vivir todos, porque te aseguro, que tengo que estar muy enferma para someterme a la crioterapia. De verdad, que te admiro por tu valentía.
    Mas interesante me parece el viaje a la historia que aunque parezca lejana, 20 años no es nada, ¡ohhh!!!!, me ha venido a la mente la canción de Carlos Gardel.
    «que veinte años no es nada que febril la mirada, errante en las sombras…»
    Si pudíesemos volver 20 años atrás, seguro que mas de uno se apuntaba, o ¿igual no?.Repasaremos nuestra propia historia, para poder decidir.

  7. A -160ºC ni se siente ni se padece. Me acuerdo yo que en una sola ocasión estuve a -3ºC y quise y sentí morirme… así que intuyo y quiero pensar que a -160ºC ya puedes ser una presa adecuada para Iker Giménez y, si me apuras, ya habrás podido ver cómo se llevan Lola Flores «la faraona» y Rocío Jurado «la más grande». Cuéntanos Nani, si pudiste verlas, si tuviste un flash visual con el más allá…se pelean o se pasan los días componiendo nuevos temas con el Pescaílla?? Lo siento, no salgo de mi asombro!!! Qué frío me está entrando!!!

  8. 160 bajo cero.. y no morir en el intento….

    una vez más la realidad supera a la ficción….

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.