Ideas para hacer una ruta en coche por Castilla – La Mancha

Si Don Quijote hubiese vivido en el siglo XXI en vez de recorrer Castilla – La Mancha a lomos de Rocinante quizá lo hubiese hecho en coche. Habría visitado ciudades monumentales. Se habría perdido por carreteras secundarias en busca de pueblos recónditos donde hacer parada y fonda en un ambiente relajado. ¿Te parece una idea tentadora? A continuación algunas pautas para hacer una ruta por esta tierra rebosante de referencias literarias e históricas. Llena de curiosidades que conquistarán a caballeros andantes modernos. Prepara la cámara para inmortalizar molinos legendarios y horizontes inmensos. Este viaje te va a enamorar.

Conjunto molinero de Consuegra en el Cerro Calderico
Conjunto molinero de Consuegra, una de las señas de identidad de Castilla – La Mancha

Castilla – La Mancha es un destino superlativo. Más de 80.000 kilómetros cuadrados repartidos en cinco provincias: Toledo, Ciudad Real, Albacete, Cuenca y Guadalajara.

Zona histórica de paso de viajeros por su estratégica ubicación geográfica en el centro de la península. Por sus caminos han circulado reyes, artistas, escritores, personajes literarios y gentes anónimas que han dejado su huella. En sus tierras se han escrito muchas líneas de la historia de España y el pasado aún late con fuerza.

Las sorpresas se suceden a lo largo de este recorrido en el que los más bellos paisajes conviven con monumentos legendarios y tradiciones centenarias. Hay una ruta para cada viajero. ¿Cultural, histórica, gastronómica, literaria? Da igual, elijas la que elijas la sorpresa está asegurada. He aquí algunas pistas para Quijotes modernos.

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Argamasilla de Alba (Ciudad Real) puede ser el «lugar de La Mancha» de donde partió don Quijote
CASTILLA- LA MANCHA A TU AIRE CON LOGITRAVEL
Si te animas a recorrer Castilla - La Mancha a tu aire, atento a las facilidades que da Logitravel, portal especializado en viajes donde han diseñado una ruta con todo organizado para que tu tarea sea sólo disfrutar de la experiencia. 

Échale un ojo a esta propuesta centrada en la ruta de Don Quijote y déjate llevar por el espíritu de este "Lugar de La Mancha" inmortalizado por la pluma del gran Cervantes.

Toledo, punto de partida

Afirman muchos estudiosos que Don Quijote inició su ruta en Argamasilla de Alba, en Ciudad Real, localidad que se atribuye ser ese «lugar de La Mancha» donde arranca la novela de Cervantes.

Si el ingenioso hidalgo hubiese nacido en el siglo XXI, quizá, hubiese elegido Toledo como punto de partida para su recorrido por Castilla – La Mancha. Por mil razones. Para empezar está catalogada por muchas guías y reportajes como una de las ciudades “más bellas del mundo”. Hasta el propio caballero quizá reconocería detalles del casco histórico de la capital castellanomanchega, cuyas piedras atesoran más de 2.000 años de historia y una riqueza artística sin parangón.

Panorámica de Toledo desde el Parador
Panorámica de Toledo desde el Parador

Uno de los lugares desde donde más me gusta contemplar Toledo es desde su parador, situado a otro lado del río Tajo. Sin duda las mejores panorámicas de la ciudad.

Una vez ubicados toca perderse por esas callejuelas medievales sinuosas y retorcidas. Laberinto donde aún late la esencia de las tres religiones monoteístas que allí dejaron su huella, visibles en los tres tipos de templos: iglesias católicas, sinagogas judías y mezquitas musulmanas.

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Detalle de una callejuela del casco histórico de Toledo

Todas estas callejuelas llevan tarde o temprano al corazón de la ciudad: la plaza de Zocodover, antaño mercado de animales, a la que accederás por el arco de la Sangre. Una de las muchas viejas vías de acceso que se conservan y que nos recuerdan que Toledo fue una gran urbe imperial, amurallada y protegida por romanos, visigodos, musulmanes. Llena de puertas, algunas por donde pasaba el pueblo llano y otras más monumentales destinadas a los cardenales, reyes y emperadores que allí habitaron.

Si sigues todo recto desde Zocodover por la calle del Comercio te chocarás de frente con la majestuosa catedral primada, una joya gótica que es a la vez el símbolo del poder de que tuvo la iglesia española.

Vista panorámica de la Catedral y el Alcázar

Muy cerca está el Alcázar, situado sobre la cota más alta de la ciudad. Un ejemplo de la arquitectura civil de la Edad Media y que representa el poder de los reyes y nobles. Construido sobre una vieja fortaleza romana y rehabilitado por orden del que fue emperador Carlos I de España y V de Alemania, nieto de los Reyes Católicos.

Estos son quizá los dos monumentos indispensables que debes ver sí o sí. Ah, una tercera recomendación. No dejes de acercarte también a ver el cuadro del Entierro del Señor del Conde Orgaz, obra de El Greco que se exhibe en la iglesia de Santo ToméY pásate también, si puedes, por su museo, situado en el corazón de la judería. La obra de este polémico artista te ayudará a entender mejor la esencia de esta gran ciudad. 

Acceso a la exposición del cuadro del Entierro del Conde Orgaz de El Greco

Un paraíso para el turismo tranquilo

Dejamos atrás el arte y las piedras centenarias para perdernos ahora en busca de esos pueblos típicos de Castilla – La Mancha, de los que tanto habló Cervantes en su novela. Al igual que antaño esta tierra conserva muchas localidades perfectas para estancias tranquilas. Su oferta es tan amplia que presume por figurar entre los más apreciados de turismo rural en España.

Desde las planicies de la provincia de Toledo donde encontrarás pueblos con una historia milenaria. Por ejemplo La Puebla de Montalbán donde nació el autor de La Celestina, Fernando de Rojas. O Esquivias, donde un enamorado Miguel de Cervantes contrajo matrimonio… Encontramos una anécdota en cada esquina.

Casa de Miguel de Cervantes en Esquivias

No sólo en Toledo. Lo mismo ocurre en las comarcas del sur de Albacete y el Valle de Alcudia en Ciudad Real famosas también por su belleza paisajística. Por cierto, hablando de pueblos. Justo en Ciudad Real se ubica Almagro, un de mis localidades favoritas y, sin duda, parada obligada para los amantes de la literatura por su Festival de Teatro. Y por su maravillosamente conservado «corral de comedias«, sito en uno de los soportales de la maravillosa Plaza Mayor.

Detalle de la Plaza Mayor de Almagro

No puedes perderte tampoco los pueblos de la sierra del norte de Guadalajara o de la Serranía de Cuenca, ciudad donde, por cierto terminaremos esta ruta.

Bosques y montañas

Poca gente sabe que la mitad del territorio de Castilla-La Mancha está cubierto de bosques y montañas. Es quizá uno de los detalles que más sorprenden al recorrer esta región, la cantidad de enclaves naturales únicos que asoman al paso. Algunos incluso famosos por su atractivo para directores de cine, como las barrancas de Burujón (Ciudad Real) a pocos kilómetros de Talavera de la Reina, escenario de anuncios y filmes varios.

Panorámica de las Barrancas del Burujón

No exagero. Hay registrados en Castilla- La Mancha más de un centenar de espacios naturales protegidos, entre ellos dos parques nacionales, Cabañeros y las Tablas de Daimiel. Y siete parques naturales.

No se me ocurre mejor lugar donde empaparse de naturaleza en este extraño verano. O dónde desconectar unos días en el ya próximo otoño. Parajes saludables y solitarios, entornos limpios y puros en los que perderse y contactar con todo lo natural: valles, sierras, ríos, cañones, simas, barrancos y lagunas que configuran un fantástico escenario, ideal para la práctica del turismo activo.

Por ejemplo, si te gusta observar aves o animales o hacer rutas de senderismo no dejes de visitar Cabañeros. En sus escarpadas sierras habitan águilas imperiales, cigüeñas negras, buitres, ciervos, corzos y jabalíes. Y su riqueza botánica es abrumadora.

Si te gusta el agua entonces pon rumbo a las Tablas de Daimiel. Uno de los ecosistemas húmedos más valiosos del planeta, protegido como Reserva de la Bioesfera por la UNESCO. Aprovecha su cuidada red de pasarelas para perderte y disfrutar.

La cascada del «hundimiento» en Ruidera, una caída de agua de 15 metros.

No dejes de visitar también las lagunas de Ruidera. Otro parque natural formado por  quince lagos unidos entre sí por bellas cascadas y saltos de agua.

Un lugar donde por cierto, también anduvo Don quijote, quien vivió una experiencia singular en la llamada cueva de Montesinos (provincia de Albacete) donde se quedó dormido y tuvo sueños de lo más extraños. Una de las cavernas que hay ocultas en este paraje con ecos literarios.

Los molinos son la seña de identidad de Castilla – La Mancha

El mayor viñedo del mundo

Otra curiosidad. ¿Sabías que se dice que Castilla – La Mancha es el mayor viñedo del mundo? Sí, no exagero. Los datos lo confirman. Aproximadamente el 8 %  de la superficie vinícola mundial se concentra en las llanuras de estas cinco provincias donde se elabora aproximadamente ¡el 50% en volumen de la producción total española!. ¿Sorprendido? Seguro que sí.

La tradición vitivinícola castellano manchega no sólo se aprecia en la mesa. El vino es un patrimonio que juega un papel clave, presente en muchas costumbres y fiestas populares, por no hablar de su relevancia en el conjunto del tejido económico de la región.

La evolución y modernización en el cultivo y en los sistemas de producción afrontado en las últimas décadas ha provocado que los caldos castellanomanchegos convivan ya con los mejores vinos del planeta. No te vayas sin probarlos.

Viñedos de la DO «La Manchuela»,

Nueve denominaciones de origen manchegas

Antes de elegir, ten en cuenta que son nueve las denominaciones de origen: Manchuela, Valdepeñas, La Mancha, Almansa, Uclés, Méntrida, Jumilla, Mondéjar y Ribera del Júcar. ¿Te atreves a catarlas todas?.

También encontramos otros vinos de calidad calificados como «vinos de pago». Este sello garantiza la procedencia de las uvas de una zona geográfica con unas características específicas. También existe la denominación «Vinos de la Tierra de Castilla» bajo la que se agrupan gran variedad de vinos de la región.

Si Don Quijote iniciara hoy sus aventuras seguro pararía en muchas bodegas para saciar su sed. Y el hambre, pues los buenos vinos siempre van acompañados de buenos platos. Eso sí, el hidalgo lo tendría fácil pues actualmente son ya varias las rutas del vino señaladas que funcionan como un producto turístico pensado para los amantes de las experiencias únicas.

¿Quieres recorrer inmensos viñedos? ¿”Escuchar” el silencio de las salas en la que se produce la crianza? ¿Disfrutar de sus propiedades terapéuticas, participar en la recolección de racimos, iniciarte en los secretos de la cata.. ? Estás de suerte, aquí en Castilla – La Mancha puedes hacer realidad todas estas experiencias, ideas que recomiendo tener en cuenta para este otoño aprovechando la temporada de vendimia.

Aquí algunas sugerencias: la ruta del vino de La Mancha que pasa por  Alcázar de San Juan, Tomelloso, Campo de Criptana, Socuéllamos, El Toboso y Villarrobledo… La ruta de la Manchuela, que pasa por 23 municipios situados en las provincias de Albacete y Cuenca. La Ruta del Vino de Valdepeñas, la cual gira alrededor de esta localidad ciudadrealeña tan ligada históricamente al vino… ¿Cuál encaja mejor en tu recorrido?

Imagen nocturna de las casas colgadas de Cuenca

Visitas imprescindibles en Guadalajara

Tras recorrer ciudades, pueblos, paisajes, parques naturales emulando como modernos hidalgos cerramos la ruta en Guadalalara, otra provincia literaria donde encontramos tierras que nos trasladan a novelas como por ejemplo La Alcarria inmortalizada por Camilo José Cela.

Apunta pueblos donde hacer una parada en este recorrido como Masegoso de Tajuña, Cifuentes, Trillo, Pastrana, Córcoles,… y Brihuega, localidad conocida como el jardín de la Alcarria que se ha hecho famosa por sus espectaculares campos de lavanda, hermosos cuando llega la época de la floración que se produce todos lo años en el mes de julio.

El punto álgido de la floración de los campos de lavanda de Brihuega suele ser la segunda o tercera semana de julio

Cuenca y sus casas colgadas

Y paso a paso llegamos a Cuenca, última parada en este viaje por Castilla – La Mancha. Provincia cuya capital es famosa por sus casas colgadas. Curiosas construcciones esculpidas sobre las rocas que dan forma a la hoz del río Huécar. Y que constituyen otro de los emblemas de esta tierra.

Más curiosidades. ¿Sabías que el casco histórico de Cuenca está situado a casi mil metros sobre el nivel del mar, elevado sobre las hoces de los ríos Huécar y Júcar? ¿O qué su catedral, la primera de estilo gótico de Castilla, nunca se terminó? ¿O que su plaza Mayor está en la lista de las más bonitas de España?

Vistas de la fachada de la catedral de Cuenca

No te vayas de Cuenca sin contemplar las panorámicas de la ciudad desde el barrio del Castillo. Y un reto ¿Te atreves a cruzar el puente colgante de San Pablo, el cual une las dos orillas del Huécar? Si logras superar la sensación de vértigo podrás hacer la foto más típica de las mencionadas casas colgadas

Puedes rematar la visita dando un paseo (y tomando unos vinos) por las calles del Tinte o por la colorista Alfonso VIII, ya cercana a la Plaza Mayor.

En este escenario cierro este viaje por Castilla – La Mancha. Y lo hago con un video que creo resume bien este viaje.

https://www.youtube.com/watch?v=75nfHdeTEb0&feature=youtu.be

Y para terminar una pregunta ¿Qué más nos recomiendas visitar?. La riqueza y las posibilidades de este rincón son tan grandes que todo consejo será bien recibido. No olvides que tus experiencias pueden ser de gran utilidad a otros viajeros.

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