Imágenes desoladoras de aeropuertos vacíos

La crisis del covid-19 nos está dejando imágenes insólitas. Hace unas semanas compartía un post con estampas de las ciudades más famosas y visitadas del mundo vacías. Hoy hago lo mismo con fotos de aeropuertos desiertos. Una crónica que demuestra que viajar en tiempos de pandemia ha dejado de ser un placer para convertirse en una pequeña pesadilla.

Lo primero, advertir que las fotos que comparto no son mías. Son imágenes que me ha enviado gente distinta. Amigos que han tenido que viajar estos días por causas de fuerza mayor y que he querido mostraros pues me parecen inauditas. Yo por ahora sigo viajando desde mi casa.

Estoy segura de que dentro de poco serán tan insólitas como las escenas de las ciudades vacías que nos han acompañado durante los primeros días del confinamiento.

Viajes por causa de fuerza mayor

Pero mientras las ciudades se recuperan y poco a poco la vida late de nuevo, en los aeropuertos la cosa no va tan rápido. La movilidad permitida aún es muy reducida, en teoría sólo se puede volar por causas de fuerza mayor. Y sólo pueden entrar en España ciudadanos de nacionalidad española, trabajadores transfronterizos, personal sanitario…

Por tanto, tráfico aéreo hay aunque muy muy reducido. Conozco gente que entra en este perfil y que ha tenido que volar estos días. Algunos por motivos laborales. Otros para volver a casa pues el confinamiento les ha pillado fuera de España. El caso es que la experiencia ha sido una odisea. Escalas de muchas horas en distintos aeropuertos. Problemas para comer pues todo estaba cerrado. Y sensación de desolación ante terminales desérticas.

La solitaria T4 de Madrid

Quizá una de las imágenes que más me impacta es ver el triste panel de salidas en aeropuertos como el Adolfo Suárez Madrid Barajas. Sirva como dato que en 2019 fue el líder español en operaciones con un total de 426.376 aterrizajes y despegues. Y el año pasado ha movido un total de 61.734.037 pasajeros. Este sin embargo ha sido su panel de salidas de esta semana.

Asientos precintados. Tiendas cerradas. Pasillos vacíos. Para comer hay que recurrir a las maquinitas de sandwiches y patatas fritas dónde se puede conseguir al menos algo para picar y alguna que otra bebida.

Por supuesto, todas las personas con las que te cruzas llevan mascarilla. Mantener la distancia de seguridad parece tarea fácil pues lo difícil es chocar con alguien. Eso sí, las escalas son laaaargas, las horas de espera interminables. Solo alguna televisión encendida ayuda a entretenerse.

El deprimente aeropuerto de Heathrow en Londres

Otro de los problemas a los que se enfrentan los viajeros estos días es la ausencia de vuelos directos a muchos destinos, lo que obliga a dar rodeos eternos y a enfrentarse a viajes interminables. Es el caso de un amigo, Pablo, quien para volar desde Boston a Coruña tuvo que coger la única opción posible disponible estos días.

Una aventura desesperante de más de 40 horas de duración que le llevó al aeropuerto de Heathrow en Londres donde pasó una escala de doce horas. Y le obligó a hacer noche en La T4  de Madrid. 

Durante su escala en Londres mi amigo tuvo tiempo suficiente para hacerme una crónica del triste escenario que tenía ante sus ojos. 

El panel de salidas de Londres Heathrow no era muy diferente del que se ve en Barajas. Pero en la capital británica quizá es un poco más desalentador pues no podemos olvidar que el pasado 2019 por este aeropuerto pasaron ¡80,9 millones de pasajeros!.

Panel de salidas del aeropuerto de Londres Heathrow

Distancia de seguridad en aeropuertos

Curiosamente me comentan los amigos que han viajado estos días, lo que no ha cambiado son los controles de seguridad. Y de embarque.

Sólo las exigencias conocidas: todo el mundo con mascarilla. Lavarse las manos. Y respetar las distancias de seguridad, advertencia que se anuncia en los paneles informativos y que se ve a la hora de embarcar, para lo cual convocan 45 minutos antes del vuelo con el fin de poder hacer los trámites despacio y respetando los espacios entre pasajeros.

También en los vuelos con asientos libres entre las personas. 

Pasajeros en la cola para embarcar en Londres

Limpieza y desinfección

Otra imagen que se repite es la de personal de limpieza desinfectando continuamente los espacios por donde se puede transitar y por donde hay pasajeros o personal trabajando. 

Personal de limpieza trabajando en los mostradores de facturación del aeropuerto de Boston
Personal de limpieza trabajando en los mostradores de facturación del aeropuerto de Boston

Medidas de seguridad que también afectan a los pasajeros en los vuelos donde se han suspendido los servicios de catering y de comida a bordo. Lo que obliga a los viajeros a llevar el «bocata» de casa para poder alimentarse durante el vuelo, lo cual es chocante en rutas de largo radio. Pablo por ejemplo apenas comió nada en las seis horas de vuelo desde Boston hasta Londres.

Una vez en Heathrow tampoco pudo desquitarse con un buen sandwich o una ración de fish and chips . «Solo había abierta una pharmacy y un quiosco con bocadillos envasados, pero se les habían agotado». 

Panel informativo advirtiendo de la necesidad de guardar distacnia de segurirdad

Soledad en el aeropuerto de Boston Logan

Esta sensación es internacional  y en los aeropuertos de EE UU encontramos las mismas escenas. Este era el aspecto de la Terminal Internacional del aeropuerto Logan de Boston donde la ausencia de vida también es evidente. Y su panel de salidas también digno de llanto. 

Panel de salidas en el aeropuerto de Logan en Boston

La estación de Madrid Chamartín sin viajeros

Esta situación también se repite en las estaciones de tren. Una amiga ha viajado desde Madrid a Galicia la semana pasada en un Alvia y me manda estas fotos de la estación de Chamartín también vacía. La sensación es muy similar a la que se tiene en los aeropuertos. 

También en los trenes se respeta la distancia de seguridad para acceder al tren, en los asientos. Y la obligatoriedad de llevar la mascarilla puesta durante todo el trayecto.

Lo bueno es que nadie protesta. Nadie se queja. Los pasajeros asumen con normalidad que ahora viajar en tiempos de pandemia ya no es un placer si no una necesidad y que exige un sacrificio.

Vueling recupera rutas en julio y agosto

Todo parece indicar que estas medidas de seguridad van para largo, aunque parece también que la vida volverá muy pronto a los aeropuertos y estaciones.

Las previsiones de las aerolíneas es poder operar ya dentro de muy poco con normalidad. Por ejemplo Vueling ya ha anunciado su intención de retomar, a finales de junio y durante julio, hasta 88 rutas nacionales desde sus principales bases operativas, empezando por su sede principal en Barcelona y también en Sevilla, Málaga, Alicante, Bilbao, Mallorca, Ibiza, Gran Canaria y Tenerife

Asimismo el aeropuerto Josep Tarradellas Barcelona-El Prat recuperará hasta 72 rutas directas con Francia, Italia, Reino Unido, Portugal, Alemania, Holanda, Bélgica, Suiza y Países Nórdicos

La compañía también reinicia en julio su operativa en Santiago de Compostela, A Coruña, Vigo, Asturias, San Sebastián, Madrid, Zaragoza, Valladolid, Menorca, Valencia, Granada, Almería, Jerez, Fuerteventura, Lanzarote y La Palma. 

Aeropuerto de boston

¿Cómo lo ves? ¿Te animas a coger un vuelo en cuento nos dejen movernos de casa, o prefieres hacer escapadas cernanas o desplazarte en coche para evitar vivir situaciones como estas?

Aprovecho para agradecer a mi equipo de viajeros empedernidos la información enviada y las fotos cedidas para hacer este post. Tristana, Jose María, Pablo, Javier, Marta... Por suerte ya me leeis casi todos desde casa. Y seguro no os apetezca volver a coger un avión un unos cuantos meses.

¡Gracias por toda la información enviada y bienvenidos.

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