Qué ver en Blanes y Lloret Mar: jardines, playas, indianos y modernismo en la Costa Brava

Al pensar en un viaje por la Costa Brava se nos vienen a la cabeza calas con rocas caprichosas sobre las que crecen pinos retorcidos, aguas transparentes de color turquesa, playas inaccesibles por tierra ocultas bajo acantilados de vértigo… ¿Y si te digo que esta es una costa también famosa por sus jardines? ¿Y por sus casas de indianos de estilo modernista? La riqueza de algunos empresarios y la fertilidad de una tierra rica fueron ingredientes claves para la aparición de vergeles que en estas fechas, cuando el sol brilla con intensidad, son oasis de belleza y frescor. Nos vamos a Blanes y a Lloret de Mar en busca de sus secretos.

Mirador de los jardines de Marimurtra
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Mirador de los jardines de Marimurtra

Visitar jardines es una afición que despierta mucho interés especialmente entre los turistas británicos y franceses. Quizá debido a que en sus países de origen son muchos los ejemplos que existen de espacios ornamentales naturales donde disfrutar con la belleza del entorno. Una moda que allá por finales de siglo XIX se extendió por la costa de Cataluña donde fueron varios los empresarios que decidieron invertir en espacios con las plantas más hermosas como protagonistas.

En la Costa Brava encontramos varios ejemplos pero voy a detenerme en dos que se ubican en uno de los puntos más turísticos de la costa de Girona; los jardines de Marimurtra en Blanes y los de Santa Clotilde en Lloret de Mar. Buena excusa para descubrir una cara diferente de dos de las localidades más turísticas del Mediterráneo.

Panorámica de Blanes desde el castillo
Panorámica de Blanes desde el castillo

Jardín botánico de Marimurtra, en Blanes

Empiezo este recorrido en Blanes donde se ubica el jardín botánico de Marimurtra. Un vergel lleno de curiosidades que ostenta el título de «jardín botánico» pues no sólo por la colección de plantas varías que acoge¡más de cuatro mil especies!. Aquí también se investiga. Y se trabaja para evitar la extinción de algunas variedades protegidas.

Camino flanqueado por cipreses en el jardín de Marimurtra
Camino flanqueado por cipreses en el jardín de Marimurtra

Nació allá como el sueño de un empresario de origen alemán, Karl Faust, quien al cumplir los 50, allá por 1924, dejó su actividad al frente de sus negocios para dedicarse a su ambicionado jardín. Adquirió para ello, en 1918, un conjunto de viejos viñedos abandonados debido a la peste de la filoxera que acabó con las cosechas pocos años antes. Unas 14 hectáreas. Y se puso a trabajar codo con codo en el proyecto junto a los mejores expertos en botánica y jardinería de la época.

Bosque de bambú
Bosque de bambú

Era Faust un romántico y un filántropo. Con esa esencia nació este lugar concebido desde sus orígenes como algo más que un simple jardín. Lo diseñó más bien como un punto de encuentro de naturalistas pensado para que sabios y científicos pudiesen investigar y aportar algo bueno al mundo. Una especie de laboratorio de ideas y de belleza amparado bajo los brazos de una Fundación creada también por Faust con con el fin de que su sueño tuviese continuidad en el tiempo. Al pasear todo confirma que las aspiraciones del creador se han hecho realidad.

Estanque en Marimurtra
Estanque en Marimurtra

Nada más entrar queda claro que estamos en un museo vivo donde cada especie tiene su propio espacio. Hay plantas tropicales, especies traídas de México, de África. Por supuesto plantas mediterráneas. De todas las edades; árboles centenarios (el primer inventario del jardín es del año 1950). Y especies en peligro de extinción. Creo que el rincón que más me sorprendió fue el dedicado a los cactus. O el bosque de bambú…

 

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En marimurtra hay árboles centenariosEn Marimurtra hay árboles centenarios

El aroma de las flores y plantas se mezcla con el olor a salitre. Pues lo mejor de Marimurtra es que el jardín entero está a orillas del mar. Reina en lo alto de un acantilado desde donde se contemplan vistas maravillosas de la Costa Brava. Seguro que no puedes evitar hacerte mil selfies en los miradores, rincones de estilo clásico donde se aprecia el gusto de Faust por la arquitectura griega y por el idílico refinamiento helénico.

No te extrañe si te cruzas con parejas de novios, recién casados o modelos emperifolladas con tacones imposibles. Este escenario es habitual para fotos nupciales o fotos promocionales de marcas de moda…

Rincones fotogénicos con vistas al mediterráneo
Rincones fotogénicos con vistas al mediterráneo

Todos los rincones rebosan detalles curiosos. Hay plantas extrañas como por ejemplo el clavel del aire. Otras más tradicionales. También hay un huerto. O un curioso hotel para insectos y habitantes del parque… No sorprende saber que ha sido galardonado como el «mejor jardín botánico de Europa».

Curioso hotel para insectos
Curioso hotel para insectos

El castillo y la ermita de San Juan en Blanes

La visita a los jardines de Marimurtra puede ser una excusa para recorrer Blanes, el primer pueblo de la Costa Brava. Aunque es un destino muy turístico famoso por sus playas de agua cristalina conserva la esencia de pueblo pesquero de sus orígenes.

Es quizá desde lo alto del castillo de San Juan desde donde mejor se contempla la belleza de este entorno.  Una vieja atalaya defensiva situada a más de 150 metros sobre el nivel del mar. No dejes de acercarte a la ermita del mismo nombre que luce al pie de la mítica fortaleza. Su silueta blanca encaja perfectamente en la estampa mediterránea.

CENA MEDIEVAL EN EL CASTILLO DE VALLTORDERA 
A sólo 15 minutos de Blanes puedes vivir una experiencia divertida participando en una cena medieval con un espectáculo variado: lucha con armas entre caballeros medievales, exhibiciones de caballos... Reserva aquí mismo y vive una noche diferente.
Ermita de San Juan en Blanes
Ermita de San Juan en Blanes

Camino de Ronda y Vías Bravas

Dejamos Blanes para dirigirnos a su vecina Lloret de Mar, a solo seis kilómetros de distancia. Puedes hacer el trayecto en coche o también caminando por el camino de ronda que une ambas localidades por la costa. Una senda que corre paralela al mar y que permite a los amantes del senderismo disfrutar de un experiencia realmente hermosa paseando entre calas salvajes, acantilados y rincones singulares.

La costa Brava es perfecta para la práctica del paddle surf
La costa Brava es perfecta para la práctica del paddle surf

También hay barcos que unen ambas localidades con otros pueblos de la Costa Brava y que hacen paradas en las distintas playas, operados por la empresa Dofi Jet Boats.  O catamaranes que surcan el Mediterráneo y ofrecen experiencias a bordo como almuerzos frente a una cala o buceo o snorkle en aguas transparentes.

Si te gustan los deportes naúticos debes saber que últimamente se ha puesto de moda la posibilidad de hacer el recorrido por mar. Bien subidos en una tabla de paddle surf. O también nadando, siguiendo la ruta de las «vías bravas«. Una red de itinerarios marinos que corre paralela a la costa en toda Cataluña especialmente diseñada para los amigos de nadar en el mar y de las largas travesías.

Hay barcos turísticos que recorren toda la costa brava
Hay barcos turísticos que recorren toda la costa brava

Jardines de Santa Clotilde en Lloret de Mar

Ya en Lloret de Mar encontramos otro jardín que también merece una visita: Santa Clotilde.

Otro vergel a orillas del mar aunque este es más paisajístico que el de Marimurtra. Más pensado para el disfrute tranquilo y el deleite de los visitantes. También más romántico. La prueba es que su primer dueño, el marqués de Roviralta, lo concibió como un regalo para su amada joven esposa, doña Clotilde, de ahí el nombre. Pero quiso el destino que la susodicha falleciese antes de que la obra acabase, con lo que resulta triste saber que la homenajeada nunca disfrutó de este bello entorno.

Las sirenas con dos colas, icono de Santa Clotilde
Las sirenas con dos colas, icono de Santa Clotilde

Inspirado en los jardines italianos del siglo XIX, cuya esencia se aprecia en múltiples rincones. Este espacio bien podrá estar en Florencia o en cualquier punto de la Toscana. Esculturas curiosas, escaleras tapizadas ocultas entre la vegetación, espacios estratégicamente situados para disfrutar con la contemplación el mar, caminos de tierra flanqueados por árboles que dan sombra, trinos de pájaros que acompañan a los caminantes…

Selfie con vistas a la playa de Sa Boadella
Selfie con vistas a la playa de Sa Boadella

Sa Boadella, la playa más salvaje de Lloret

Desde Santa Clotilde se observan unas vistas hermosas de la playa de Sa Boadella, una de las más salvajes de Lloret de Mar. Escenario habitual de rodajes de películas y anuncios pues a su alrededor no hay edificios ni referencias que ayuden a ubicar este arenal ni en el espacio ni en el tiempo.

Escena de Sáhara rodada en Sa Boadella
Escena de Sáhara rodada en Sa Boadella

Por ejemplo, la película Sahara, en concreto la famosa escena en la que Penélope Cruz y Matthew McConaughey se besan en el mar. Tumbarse a descansar en la arena es un opción fantástica para complementar la visita al jardín de Santa Clotilde .

La playa de Sa Boadellla tiene un chiringuito donde tomar algo o sentarse a disfrutar de las vistas
La playa de Sa Boadellla tiene chiringuito donde tomar algo o sentarse a disfrutar de las vistas

Este jardín es solo uno de los muchos secretos de Lloret de Mar, una de las localidades más turísticas de la Costa Brava pero también una de las más interesantes.

Huella de los indianos de Lloret de Mar

Además de los jardines mencionados, hay en Lloret más curiosidades. Por ejemplo la huella de los indianos, cuya peculiar arquitectura llama la atención al pasear por el centro de esta localidad.

La primera sorpresa asoma al contemplar la iglesia de Sant Román, de origen gótico pero con una reforma modernista y colorista que conquista a quien la contempla . A su lado, las escuelas parroquiales con el mismo estilo. Ambas construcciones se financiaron gracias a la donación de indianos adinerados que quiso que su fortuna ayudase al desarrollo de la cultura local.

La reforma modernista de la iglesia de Lloret es de 1919
La reforma modernista de la iglesia de Lloret es de 1919

Si te interesa este aspecto y como la historia de la emigración ha hecho mella en Lloret, otras tres visitas recomendadas. La primera al museo del mar, en la parte de atrás de la oficina de Turismo y en una casa de indianos.

La segunda a la casa Font. Vivienda original del año 1877 por deseo de Nicolau Font, otro empresario local que hizo fortuna en América. Tras pasar por diversos propietarios ha recaído recientemente en manos del Ayuntamiento que la gestiona como casa – museo abierta al público. Al visitarla se aprecian los detalles típicos de la arquitectura y decoración modernista pero también la inspiración neoclásica. Y la forma de vida de las familias acomodadas de la época. Sin duda una visita interesante desde el punto de vista artístico y sociológico.

Detalle modernista de los baños de la casa Font
Detalle modernista de los baños de la casa Font

La tercera recomendación es quizá la más extraña para muchos pero para mi la más curiosa. No dejes de visitar el cementerio, donde puedes admirar como el modernismo también influyó en el arte funerario.

Los indianos no sólo querían mansiones ostentosas donde vivir. También demandaban tumbas llamativas, diferentes. Querían que su última morada también fuese especial. Por eso encargaron sus lápidas y mausoleos a grandes artistas y arquitectos. El resultado es impactante. Pasear por el camposanto de Lloret es como hacerlo por un museo donde las esculturas son a cual más hermosa… Obras de arte con esencia sobrenatural.

Las esculturas del cementerio de Lloret datan del año 1900
Las esculturas del cementerio de Lloret datan del año 1900

Parasiling y una copa al atardecer

Jardines, arte, paseos, playas y rematamos la visita con una propuesta para amantes del turismo activo. ¿Te atreves con el parasailing? Es otra de las experiencias originales para viajeros intrépidos que están de moda.  Deja que una lancha a motor te arrastre mientras tú vuelas en paracaídas. Es una actividad con poco riesgo, más bien un paseo, pues el «viajero» lo único que tiene que hacer es dejarse llevar y disfrutar de la panorámicas desde el aire.

El parasailing está de moda en LLoret
El parasailing está de moda en Lloret

Yo confieso que no lo probé, aunque me quedé con las ganas pues mientras me tomaba una caña en el chiringuito de Cala Banys, el cual os recomiendo para tomar algo al atardecer, no paraban de pasar paracaídas, uno tras otro. La verdad es que me he quedado con las ganas. Si vuelvo a Lloret me animo seguro.

Atardecer desde Cala Banys
Atardecer desde Cala Banys

Dónde dormir en Lloret de Mar

Cierro este paseo con una recomendación para dormir en LLoret de Mar, localidad con una oferta hotelera que abruma y donde no siempre es fácil elegir. Yo me alojé en el hotel Delamar, un establecimiento tranquilo, solo para adultos (de cuatro estrellas superior) y completamente reformado. Un ejemplo de como destinos maduros como Lloret están haciendo un esfuerzo por reinventarse y modernizarse.

Salón del hotel Delamar en Lloret
Salón del hotel Delamar en Lloret

¿Alguna otra experiencia, hotel y actividad que recomendar en estas dos localidades? No olvides que tu experiencia puede resultar de utilidad para otros viajeros.

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