Running, un deporte compatible con los viajes

Ser viajera empedernida me exige estar en forma. En mis viajes suelo caminar bastante, y cuando digo eso me refiero a muchos kilómetros, con unos cuantos kilos a cuestas (el equipo fotográfico ya pesa sobre seis o siete kilos). Si puedo también me gusta correr, una forma diferente de conocer muchas de las ciudades que visito. Dos aficiones compatibles con los viajes.

Pareja de runners el Copenhague
Pareja de runners el Copenhague

La mejor forma de conocer una ciudad es patearla de arriba a abajo. Y más si haces fotos como es mi caso. Tengo claro que cuando trabajo mis piernas son el mejor medio de transporte, y además me encanta.

Caminar, una afición y una recomendación

Mientras recorres una ciudad a pie es como mejor la descubres. Es cuando te encuentras calles que te sorprenden fuera de las rutas turísticas habituales, rincones inesperados, restaurantes o cafés con encanto donde sentarte un ratito a descansar. Sus gentes, sus tiendas. Esos barrios sin monumentos y que no aparecen en las guías de viaje y donde late la verdadera vida de los destinos.

En mis viajes puedo llegar a caminar hasta 20 kilómetros diarios y no exagero. Lo cual es fantástico pues es una forma muy buena de hacer deporte. Lo cual compensa con las largas jornadas ante un ordenador que paso a la vuelta de mis viajes escribiendo y editando fotos. Moverme a pie por todas partes en mi caso es una forma de mantenerme en forma. 

Cuadro de kilómetros recorridos en un día de viaje
Cuadro de kilómetros recorridos en un día de viaje

Correr, deporte cómodo para viajeros

Además de caminar también me gusta correr. Lo hago más que nada porque es un deporte compatible con mi profesión. Es fácil. Sólo hay que meter en la maleta unas zapatillas de running, un par de calcetines, una camiseta y unas mallas, que no ocupan nada de espacio. Y sea cual sea el lugar del mundo al que me dirija, casi siempre hay un parque, una ruta, un paseo cercano por donde se puede salir a correr.

Dependiendo del tiempo libre que tenga (y del cansancio acumulado), corro más o menos tiempo. Si llueve, si hace demasiado calor o si los alrededores del lugar donde me toca dormir no son muy recomendables entonces suelo hacer uso del gimnasio del hotel (si lo tiene) y aprovecho para correr un rato en la cinta.

En todas las ciudades hay parques y zonas verdes para correr
En todas las ciudades hay parques y zonas verdes para correr

Correr sola por distintas ciudades del mundo

Correr sola por las ciudades más recónditas del mundo me ha aportado muchos buenos momentos. Ha sido maravilloso, por ejemplo, correr a mi ritmo por Hyde Park, en Londres. O por Central Park en Nueva York. O por la orilla del lago Lemán, en Ginebra. O por la orilla del Danubio, en Viena  Austria

Pasear por Central Park es un placer
Pasear o correr por Central Park en Nueva York, es un placer

Viajar para correr maratones

También he llegado a correr un maratón, el de Nueva York, una de las experiencias más duras de mi vida pero también uno de los retos de los que más orgullosa me siento.

Viajar por todo el mundo participando en este tipo de pruebas es una afición que cada vez mueve a más viajeros. Comprendo que correr maratones esté de moda. Es una forma de combinar el  placer de hacer deporte con el de viajar. Y las posibilidades son muchísimas. La oferta de maratones que se celebran por todo el mudo es muy amplia. Cada vez más destinos se suman a esta moda y ponen una carrera en su calendario. Y hay turoperadores profesionales que organizan todo, tarea incluso obligatoria para participar en los más grandes con aforos cerrados. Es el llamado  “turismo-maratón”. Las pruebas casi siempre caen en sábado o en domingo o en puentes señalados, con lo que los participantes pueden aprovechar para para pasar el fin de semana en la ciudad donde va a correr.

Lamentablemente, esta es otra de las actividades que hora se verá temporalmente interrumpida por culpa del coronavirus pues estas pruebas suelen ser masivas. Sirva como referencia que en el último maratón de Nueva York participaron más de 50.000 personas. 

Detalle maratón de Nueva York
Maratón de Nueva York

Un susto en Copenhague

Aún recuerdo con susto aquella carrera nocturna en  Copenhague. Eran las nueve de la noche en la capital de Dinamarca pero como estábamos en julio aún era de día. La luz era tan bonita y estaba tan cansada tras un largo viaje en avión con varias conexiones que dejé la maleta en el hotel. Rauda me puse las zapatillas y salí a correr.

El problema es que me equivoqué. En vez de seguir la ruta que me recomendaron las recepcionistas del hotel me fui justo en la dirección contraria. Y a los quince minutos me di cuenta de que me había perdido. Y no llevaba móvil y ni la llave del hotel, donde aveces viene impresa la dirección. Salí tan rápido de la habitación que me lo olvidé todo.

Cada vez hay más runners viajeros
Cada vez hay más runners viajeros

De pronto, se hizo de noche. Entonces me di cuenta de que había salido tan rápido del hotel que ni me había fijado en en nombre, ni sabía la calle en donde estaba. Era mi primera vez en Copenhague y no tenía ni idea de la ciudad.  Apenas había gente por la calle y además, no sabía ni cómo explicar a nadie lo que me había pasado.

Pase diez minutos angustiosos corriendo desesperada por callejuelas a oscuras completamente desorientada, sin saber adónde dirigirme. Ni qué hacer. Cuando de pronto, reconocí a lo lejos las luces de colores de un edificio que había al lado de mi hotel. ¡Qué alivio!. ¡Bendito el momento en el que me fijé en ese detalle al salir.

Aprendí la lección. Ahora reviso todo bien antes de salir y por si acaso, guardo en las zapatillas de correr un papel con la dirección del hotel, por si me vuelve a pasar lo mismo. Soy tan despistada que todo es posible.

¿Y tú, por qué ciudades has corrido? ¿Has participado en algun maratón? ¿Alguna anécdota que reseñar?

Podcast de Nani Arenas en LA SER

Nani Arenas habla sobre running en su colaboración semanal el Radio Coruña Cadena Ser

9 comentarios sobre “Running, un deporte compatible con los viajes”

  1. Yo soy de esos que siempre llevo las zapatillas de correr en mi equipaje, y como le digo a mi mujer, nunca se sabe.
    Tengo dos recuerdos gratos de correr durante un viaje. El primero fue correr en Roma y pasar por la plaza de San Pedro al anochecer. El segundo disfrutar del sol de medianoche corriendo en Estocolmo.

  2. Hola Nani. por fin puedo comuncarme contigo. Eres una excelente atleta,lastima que yo no puedo correr esos 10n km, en nuestra bella e impnderable ciudad de La Coruna

  3. Eres la bomba, Nani. Y ame gustaría a mi correr más de 15 min. ; por cierto ¿qué tiempo hiciste en los 10 Km.?

  4. Aprovechemos la ciudad que tenemos para seguir con la que probablemente sea una de las mas bellas carreras de 10 kms. de España.
    Mejorar la organización,potenciar la asistencia de publico y desarrollar los mas que apetecibles 1/2 maraton-maraton para el futuro son asignaturas pendientes.
    ah;si hacer una carrera mas larga significa mandarnos a correr a los poligonos poco menos que industriales(o portuarios) como fue lo de la carrera de junio,mas vale seguir solo con esta.

  5. Interesantísima crónica de tu afición que, una vez más, me devuelve a aquellos episodios más envidiosos en el momento de leer tus viajes alrededor del mundo. Sólo una pega, QUIERO FOTOS!!!

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