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Viaje a la Jungfrau en Suiza, el tren más alto de Europa (II parte)

Sigo mi viaje con destino la Jungfrau, en Suiza, para alcanzar el llamado “techo de Europa”. Para llegar hay que tomar un ferrocarril, del cual hablaba en el post anterior que sale de la estación de tren de Grindelwald, aunque también hay otra ruta desde Interlaken. Una vez a bordo, empieza una aventura a través de un camino de hierro que surca la nieve hasta tocar la cima de la Jungfrau, o lo que es lo mismo, hasta alcanzar el cielo. (Post 2 de 2)

Los trenes a la Jungfrau salen desde Interlaken o desde Grindelwald

Estamos ya en Grindenwald y acabamos de subirnos al tren. Este ferrocarril circula lento y suave por una vía estrecha que corta una alfombra de nieve virgen y hielo. Una senda de hierro que surca cual serpiente por el monte blanco (verde intenso en verano) rumbo al cielo hasta conquistar, media hora después, la primera parada: la estación de Kleine Scheidegg, a 2.061 metros.

Primera parada en Kleine Scheidegg

Es esta localidad, protegida por la sombra de la cara norte del Eiger, es el punto de partida de muchas rutas y senderos de alta montaña. Es también en esta estación donde los viajeros deben cambiar de tren para subirse al definitivo, a uno rojo y amarillo que espera en la vía de atrás y que presume de ser el único tren capaz de llegar hasta el techo de Europa.

Las entrañas de los Alpes desde el tren

Instantes después de dejar atrás Kleine Scheidegg, el pintoresco paisaje nevado desaparece. La oscuridad engulle de pronto a los pasajeros mientras una voz avisa, en varios idiomas, de que en ese mismo instante los vagones están invadiendo las entrañas del Eiger y del Mönch.

El tren sigue con ese circular cada vez más lento, mucho más lento, cada vez más despacio. Casi podemos decir que escala por unos raíles casi verticales que ascienden un corredor muy estrecho ¡ojo! no recomendado para claustrofóbicos. Y trepa por paredes con desniveles superiores al 25%. Todo transcurre en cámara lenta. El ritmo pausado está pensado para que los viajeros puedan adaptarse, poco a poco, a la altitud.  Y evitar así el desagradable mal de altura.

A lo largo del recorrido hay paradas panorámicas

La primera sorpresa asoma tras diez minutos de penumbra, cuando el tren hace una parada en la estación de Eigernordwand (cara norte del Eiger), a 2.865 metros. Aquí, los viajeros pueden apearse y asomarse a los miradores acristalados, y siempre empañados. Y descubrir, si tienen suerte y el día está despejado, la famosa y escarpada pared vertical del Eiger ante sus ojos.

Cinco minutos más de tren y llegamos a la segunda parada: la estación de Eismeer (el mar de hielo). Esta vez, son las vistas sobre el glaciar de Aletsch, la corriente de hielo más larga de los Alpes (más de veintidós kilómetros) las que se graban en la retina.

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Qué ver en el techo de Europa

A estas alturas, el viajero suele estar ya maravillado por lo visto, pero aún queda lo mejor. Cuando los vagones se deciden por fin a salir de las tinieblas y asoman, de repente, las superlativas cimas de la Jungfrau a un lado, y del Eiger al otro. Increíble. Y por fin, el tren llega a su meta. Al techo de Europa. Casi casi al cielo.

El techo de Europa está casi en el cielo

El desembarco se hace en una estación siempre gélida, anclada en un enorme complejo excavado en una roca. Es en realidad una caverna con cristaleras donde se esconden cuatro restaurantes, un observatorio astronómico, tiendas, una cueva museo con esculturas de hielo ocultas a treinta metros bajo la superficie del glaciar.

En el palacio del hielo siempre hace mucho frío

Y como no, terrazas panorámicas. A la más alta, la Sphinx terrace, se accede a través de un ascensor que sube hasta 3.571 metros. ¡Bienvendos! Estamos en el único y verdadero “Techo de Europa”, el Top of Europe, y la foto es obligada.

La foto en la Sphinx terrace es la más típica del viaje

Eso sí, suele haber cola y quizá toque esperar un poco para lograr ese recuerdo. ¿Has estado? ¿Tienes tú foto en el cielo, es decir, ej el “Techo de Europa”? ¿Nos cuentas tu experiencia en las alturas?

¿HAS LEÍDO EL POST ANTERIOR?
Este relato es la segunda parte de otro iniciado en un post anterior. No dejer de leerlo para tener toda la información que necesitas para conquistar la "cima de Europa"
Nani Arenas

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Nani Arenas

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