Qué ver en Berlín: ruta por lo imprescindible y las huellas de la Guerra Fría

Muchas veces me preguntan cuál es mi ciudad favorita y en Europa lo tengo claro: siento debilidad por Berlín. La capital alemana me parece una urbe apasionante, viva, con cierto toque radical. Una especie de museo donde se refleja la historia de Europa de los últimos cincuenta años. Pasear por la capital de Alemania equivale a asistir a una clase magistral práctica y viva sobre el siglo XX. Aunque en las últimas décadas se ha calmado el dolor de la separación, la cicatriz sigue latente. La espectacular cirugía sufrida no ha podido acabar con las muescas de un pasado reciente. Recorro de nuevo Berlín con motivo del 30 aniversario de la caída del Muro. ¿Me acompañas?

Torre de la televisión de Berlín, al lado de Alexander Pltaz
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Torre de la televisión, al lado de Alexander Pltaz

He tenido al suerte de viajar mucho por Alemania, especialmente a su capital Berlín la cual pisé por primera un par de meses antes de la caída del muro, en aquel ya lejano 9 de noviembre 1989. ¡Es increíble pensar que este año se cumplen ya 30 años!

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Berlín: ciudad que cambia a ritmo vertiginoso

Luego he regresado muchas veces por diversas razones: como estudiante de alemán, por trabajo, por placer. Siempre digo que para mi Berlín es la gran capital europea del momento, aunque reconozco que mi opinión es subjetiva ya que esconde un matiz sentimental.

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A lo largo de estas visitas he podido percibir cómo la ciudad ha ido cambiando. Como anécdota, recuerdo cómo hace veinte años, cuando ya vívíamos inmersos en la fiebre de los móviles, en Berlín aún había muchas casas sin teléfono. Y la gente se comunicaba con notas que dejaba pegadas por todas partes.

En 30 años, Berlín ha dejado de ser un “pueblo” y se ha convertido en una ciudad a la altura de cualquiera de las grandes europeas. No hay más que dar un paseo para observar que hoy todo huele a nuevo.

Mapa de Berlin dividido dibujado en los restos del Muro de East Gallery
Mapa de Berlin dividido dibujado en los restos del Muro de East Gallery

El Berlín de los grandes arquitectos

Antes de iniciar este viaje por los rincones imprescindibles para entender Berlín cabe advertir que la ciudad vive desde hace años inmersa en una continua reconstrucción. En las zonas vacías donde antaño se levantaba el frío muro ahora hay pla­zas, jardines y modernos edificios de acero y cristal, firmados por grandes arquitectos de renombre internacional.

Plazas céntricas como Postda­mer pueden presumir ante sus homólogas europeas por albergar en pocos metros cuadrados más edificios emblemáticos que otras capi­tales en todo su perímetro. Arqui­tectos como el genovés Renzo Piano, el británico Ri­chard Roves, el japonés Arata Isozaki o el español Manuel Moneo han dejado su huella en esta plaza. También Frank O Gehry o Jean Nouvel han creado edificios para Berlín. Hasta el mismísimo Norman Foster fue elegido para restaurar el Reichstag. La cúpula que cubre el parlamento es ya uno de los monumentos más visitados de la ciudad.

Interior de la cúpula del Reichstag
Interior de la cúpula del Reichstag

Curiosidad por el pasado reciente de Berlín

Pero las marcas del pasado no sólo permanecen  sino que se han potenciado en parte gracias al turismo. Los visitantes llegan a miles buscando esas referencias y encontrarlas es tarea fácil.

En las zonas donde antes se le­vantaba ese bloque de hormigón ahora hay turistas que se hacen fotos con los restos de aquel pasa­do que parece ya muy lejano en el tiempo. La historia vende y por todas partes hay puestos donde ofrecen restos ridículos de muro a partir de diez euros, gorras milita­res, matrículas, pegatinas e imanes para la nevera con las siglas DDR, postales que muestran la ciudad bombardeada…

Panorámica de Berlín
Panorámica de Berlín
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🚴 Otra opción es moverse en bicicleta.También  muy recomendable pues la ciudad es llana y muy cómoda para el pedaleo tranquilo.

También recomiendo hacer un recorrido en el autobús turístico de Berlín, excelente opción para familiarizarte con la capital de Alemania si es la primera vez que la visitas.
Metro de Berlín
Metro de Berlín

30 años de la caída del muro

El creciente nú­mero de turistas que año tras años visita Berlín experimenta una sensación similar. La historia de la ciudad engancha.  Berlín desde el punto de vista histórico es un escenario donde quedan huellas de los regímenes totalitarios nacionalsocialistas y los comunistas que dominaron Europa durante gran parte del siglo XX; de la Primera y Segunda Guerra Mundial, de la Guerra Fría y la época de los bloques.

La búsqueda de información sobre el pasado se convierte en una especie de ob­sesión. Quizá sea el desesperado intento para tratar de entender el porqué de un muro absurdo, que separó en dos  la ciudad desde el 13 de agosto de 1961 hasta el 9 de noviembre de 1989. Y de una historia incomprensible desde una óptica racional. Han pasado 30 años pero las preguntas siguen sin respuesta.

Foto histórica de la caída del de muro Berlín
Foto histórica de la caída del de muro Berlín hace ahora 30 años

Pero no hay respuestas. Berlín será siempre una ciudad difícil, hermosa pero incapaz de pasar desapercibida. Ni al viajero ni a la historia.

La música retumba ante la puer­ta de Brandemburgo y cientos de turistas comen salchichas bratwust en los distintos chiringuitos calleje­ros instalados para la ocasión. En esta zona de Berlín casi siempre hay fiesta.  Resulta curioso saber que la firma por la reunificación de Alemania se estampó aquí al lado, en el Reichstag (sede del parlamento alemán) un 3 de octu­bre de 1990. Han pasado ya muchos años pero no todos están tan contentos. Pero hoy toca celebrar los 30 años de la caída del muro y Berlín se ha puesto las pilas para que la fecha se viva por todo lo alto con una programación cultural y festiva intensa

Y ahora vamos a recorrer los imprescindibles de Berlín,  esas visitas que te ayudarán a entender mejor el espíritu de este gran destino.

La puerta de Brandenburgo, epicentro de todas las celebraciones
La puerta de Brandenburgo, centro de todas las celebraciones

1. Alexander Platz, el icono de Berlín Este

Hago mi primera parada en Alexander Platz, uno de los iconos del mítico Berlín Oriental. Visita imprescindible donde se mantiene la sensación de haber viajado en una maquina del tiempo.

Es probablemente el mejor lugar de la ciudad donde contemplar la estética de aquellos edificios originarios de la vieja RDA (República Democrática Alemana) o DDR para los alemanes. La preside latorre de la televisión, construida en 1969 y durante muchos años símbolo de la «superioridad del comunismo frente al capitalismo» por su altura, 368 metros. Sigue siendo el «edificio» más alto de Alemania. En lo alto tiene un restaurante giratorio y las vistas que hay desde du mirador de la ciudad son fantásticas.

Reloj mundial de Alexander Platz
Reloj mundial de Alexander Platz

En Alexander Platz encontramos también el mítico reloj mundial, construido el mismo año de la torre, donde puedes ver qué hora es en distintas ciudades del planeta. A su lado, la llamada fuente de la amistad de todos los pueblos.

En plaza hay también un centro comercial, restaurantes, estación de metro y hoteles como el Park Inn, una torre donde todas las habitaciones tienen vistas impresionantes de Berlín.

Detalle de la fuente de Alexander Platz con diseño soviético
Detalle de la fuente de Alexander Platz con diseño soviético

No sólo en lo arquitectónico, sigue siendo  una plaza por donde deambulan personajes dignos de un pasado lejano, gentes de las que parece sólo quedan en Berlín.

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2. Restos del muro de Berlín

Para ver ver de cerca los restos del muro, hay varias opcio­nes. El tramo más grande conservado está en East Side Gallery donde puedes ver más de un kiló­metro de esta mole de hormigón armado que sigue el curso del río Spree.

Con el paso del tiempo ha perdido su connota­ción dramática para convertirse en una gran galería de arte al aire libre y un emblema del arte urbano. Presume por ser uno de los «monumentos» más visitados de Berlín.  Para llegar hasta allí, lo mejor es coger el tren hasta las estaciones de Warschauer StrasseOstbahnhof, buenos puntos donde comenzar el paseo siguiendo el muro.

Imagen del mítico dibujo del beso entre Leonidas Breznev y Erich Honecker, en East Side Gallery

También hay restos del muro en el lateral del viejo cuartel general de las SS y la Gestapo, donde se exhibe una exposición titulada «topo­grafia del terror», dedicada a los horrores cometidos en este lugar donde fueron torturadas cerca de 15000 personas durante los años del gobierno nazi.

Nacionalsocialismo y comunismo, dos regímenes ene­migos que en Berlín se han visto obligados a convivir y a compartir su trágico pasado.

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Restos de muro frente al cuartel de la Gestapo
Restos de muro frente al cuartel de la Gestapo
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Foto histórica de un encuentro entre Hitler y Franco
Foto de uno de los encuentros entre Franco y Hitler, expuesta en la «topografía del terror»

3. El mítico Checkpoint Charlie

Cerca del cuartel general de la Gestapo está Checkpoint Charlie, el famoso puesto fronterizo que separaba el sector americano del soviético y por el que sólo podían pasar los extranjeros y diplomáticos.

Turistas en Checkpoint Charly
Turistas en Checkpoint Charly

Sin embargo, donde antes había amenazadores militares que regis­traban con lupa la documentación y las pertenencias de todos quienes querían cruzar aquella frontera de hormigón y alambradas ahora hay colas de turistas que quieren hacerse fotos con un actor que posa con la bandera de EE.UU. en sus manos.

La caseta es la misma. El cartel que anuncia que pasado ese punto el viajero entrará en la zona americana es el original pero ahora los únicos disparos que se oyen salen de las cámaras de fotos y los destellos son los teléfonos móviles los que lanzan «selfies» sin parar.

Checkpoint Charlie panorámica
Checkpoint Charlie panorámica

A pocos metros de Checkpoint Charlie está el Museo del Muro. Donde se repasa la historia de Alemania desde aquel 13 de agosto de 1961, cuando se levan­tó, en una sola noche, una muralla de hormigón de 44 kilómetros que dividió Berlín hasta que cayó un 9 de noviembre de 1989.

Entre las muchas curiosidades, destaca la parte dedicada a las distintas formas clandestinas de cruzar el muro ideadas por los miles de ciu­dadanos de la RDA que intentaron escapar: ocultos en los maleteros de los coches, en maletas, en globo la frontera, cruzando ríos a nado, o cavando túneles para “pasar al otro lado”, casi todos excavados desde el oeste por personas que habían logrado salir de la RDA. También se recuerda que más de doscientas personas fueron asesinadas al in­tentar cruzar.

Detalle de como escapaban de la DDR en el museo del muro
Detalle de como escapaban de la DDR en el museo del muro

4. Visita al museo de la DDR

Otro museo interesante (y menos denso) es el la DDR. Buen lugar para ver cómo era la estética de las casas, las calles y los objetos cotidianos y ¡el día a día! … en los años del dominio soviético. Aquí puedes desde entrar, literalmente, en una casa tipo de cualquier lugar de Alemania del Este hasta subirte a un Trabant, el único auto­móvil al que podían optar los ciuda­danos de la vieja RDA (República Democrática de Alemania).

Trabant auténtico, en el museo de la DDR

5. El Mausoleo del Holocausto

Con la caída del muro quedaron en el centro de Berlín muchos espacios vacíos. Como comentamos antes, su ocupación fue uno de los retos de la reconstrucción de la ciudad.

Entre las muchos desarrollos el más llamativo es el que se hizo entre la puerta de Brandemburgo y Postdamer Plaz donde se ubica el monumento al Holocausto. Un memorial dedicado a las víctimas de la masacre compuesto por casi tres mil bloques de hormigón dispuestos a modo de tumbas. Curiosamente, durante su construcción, bajo las lápidas de hormigón se encontró el búnker de Goebbels, el que fuera ministro de propaganda nazi.

Mausoleo del Holocausto
Mausoleo del Holocausto

6. Brandenburgo y el Unter den Linden

La que hoy es la avenida principal de Berlín el Unter den Linden (la calle «bajo los tilos») antaño estaba ubicada en Berlín Este. Ahora es un gran boulevard que alarga más de un kilómetro, flanqueada por algunos de los edificios más representativos de Berlín. Sin embargo en los años de la Guerra Fría era este un callejón sin salida y sin vida, casi abandonado pues estaba partido por el muro que se ubicaba al lado de la puerta de Brandemburgo.  Pero todo ha cambiado. Ahora en vez de un muro hay chiringuitos donde cientos de turistas comen salchichas bratwust. Es también donde se celebran las fiestas, los conciertos…

El Unter den Linden no sólo vuelve a ser la calle más transitada, también la más recorrida por los visitantes. Por eso está  está llena de puestos donde se pueden comprar restos del pasado de la vieja Alemania. Todo cabe en la maleta del viajero ávido de trofeos.

Merchandising a la venta en Berlín
Merchandising a la venta en Berlín

7. La cúpula del Reichstag

La noche del 27 de febrero de 1933 es famosa en Berlín por el gran incendio que destruyó el viejo edificio donde se reunía el parlamento prusiano. Han pasado los años y los motivos de aquel suceso siguen siendo una incógnita para los alemanes.

Tras la caída del muro, empezaron  las obras para recuperar el edificio, situado al lado de la puerta de Brandemburgo, en pleno centro de la capital.La obra para su recuperación fue larga y tuvo como director al arquitecto británico Norman Foster.

Actualmente no sólo se ha recuperado pro completo. El Reichstag  ha recuperado su razón de ser como sede del Parlamento Alemán. Pero gran cúpula de cristal se ha convertido además en el icono del llamado «nuevo Berlín» y está abierta al público aunque ¡ojo! las colas para entrar suelen ser eternas. Pero la verdad es que merece la pena contemplar las bellas panorámicas de la ciudad que desde allí se contemplan. Una vez dentro, también puedes quedarte a comer en su restaurante.

Cúpula del Reichstag
Cúpula del Reichstag
¡RECORRIDO GUÍADO POR EL BERLÍN DE LA EPOCA NAZI!
Sigue las huellas del nacional socialismo en Berlín acompañado de un guía experto que te mostrará los rincones menos conocidos y las trágicas historias que esconden. Una visita diferente por Berlín

8. La quema de libros en la Bebelplatz

Esta es una de las paradas que esconde más simbolismo: la  Bebelplatz. Su nombre se asocia a la famosa quema de libros  acontecida un  10 de mayo de 1933 cuando ardieron miles de ejemplares censurados por el nacional socialismo.

Se prohibieron pues autores bien eran judíos, afines a las ideologías comunistas o habían manifestado públicamente críticas contra el  régimen de Hitler) .  Mientras se consumían bajo las llamas, Goebbels repetía una y otra vez: luchamos contra » la decadencia y la depravación moral!”

Bebelplatz
Bebelplatz

Hoy en día en medio de la plaza y cubierto con un cristal se conserva la llamada “Habitación del Silencio”. Es un  sótano de color blanco lleno de estanterías vacías que pretende recordar aquel día en el que el régimen hizo pública cual iba a ser política cultural.

9. Otros barrios: Kreuzberg y Prenzlauer Berg

No puedes entender la esencia de Berlín sin pasear por los barrios míticos como Kreuzberg (en el Oeste) o Prenzlauer Berg (en el Este) donde late el corazón de esta ciudad. Donde se esconden esas tiendas raras que tanto me gustan, esas terrazas multiculturales, esos puestecillos callejeros de libros o fruta… Es el otro Berlín que también me fascina.

Berlín es una ciudad cómoda para andar en bicicleta
Berlín es una ciudad cómoda para andar en bicicleta

Si pones rumbo a Kreuzberg debes tener en cuenta que este barrio fue siempre famoso por estar habitado por los más «progres» de Berlín. Hoy además de conservar ese halo bohemio, es también una zona de tiendas, terrazas y restaurantes y bares de copas muy de moda. No dejes de tomarte un Donner Kebab en alguno de los chiringuitos turcos que quedan por la zona.

Si apuestas por Prenzlauer Berg, la cita es en los alrededores de Zionskirchplatz, entre Kastanielle y Eberswalder Strasse, donde se concentran tiendas de diseño, restaurantes, terrazas y locales donde tomar una copa a última hora del día.

Rincón en el barrio de Kreuzberg
Rincón en el barrio de Kreuzberg

10. Compras y  segunda mano en Berlín

Si te gusta ir de compras no dejes de echarle un ojo a las tiendas de  ropa de segunda mano de Berlín, las cuales son restos de una época de cambio y donde este concepto ahora tan moda gracias aplicaciones como Wallapop era casi una forma de vida.

Yo al menos siempre que voy procuro echarle un vistazo a una tienda que se llama Garage y venden de todo ¡al peso!. Rebuscas, coges todas las prendas que te seduzcan en una cesta y al salir te lo pesan y te cobran alrededor de 15 euros el kilo. Es enorme y hay de todo.  Desde ropa vintage, cientos ¡miles! de vaqueros, vestidos de fiesta o prendas militares.

Garage: Ahornstraße, 2

Si lo que buscas son las tiendas de toda la vida, vale, entonces tendrás que dirigirte al oeste, concretamente al Kurfürstendamm y a los alrededores de la Iglesia derruida, donde reInan las de siempre: Burberry, Max Mara y Tommy Hilfigher junto a las ya típicas H&M o Zara.

Al Kudam se puede llegar en metro

En el este puedes pasear por Friedichstrasse donde encontrarás centros comerciales ultramodernos como Quartier 206, o las Galeries Lafayette (merece la pena entrar para ver su rtecho de cristal obra del arquitecto Jean Nouvel) que se apiñan junto a Escada o Hugo Boss.

Y además…

¡OJO! este post solo muestra un recorrido por el Berlín más añejo, pero por supuesto quedan muchas más cosas por visitar que no tienen nada que ver con la historia. Por ejemplo el impresionante Museo de Pérgamo (el más visitado). Espectáculos impactantes como Little BIG City Berlin (recomendado si viajas con niños)  o el show futurista Vivid en el teatro Friedrichstadt-Palast de Berlín, muy recomendable.  También puedes dar paseos en barco por el río Spree  o vivir la noche que es también una experiencia intensa.

Navegar por el Spree, muy recomendable
Navegar por el Spree, muy recomendable

¿Y  tú, que rincones con peso histórico nos recomiendas visitar en Berlín? ¿Alguna sugerencia para añadir a esta lista? Recuerda que con tus aportaciones enriqueces la experiencia de otros viajeros.

6 comentarios sobre “Qué ver en Berlín: ruta por lo imprescindible y las huellas de la Guerra Fría”

  1. Me encantó la nota! Siempre que te leo, me quedo con ganas de leer más! Gracias.

  2. Pues yo recomendaría «EL Palacio de las lágrimas»(Tränenpalast), que está en Friedrichstraße; era la última estación antes de la frontera entre los dos berlines; de ahí que fuese un lugar de amargas despedidas y muchas lágrimas.
    Es un museo muy interesante, con muchos objetos cotidianos, documentos y videos que nos muestran el impacto en la vida diaria de los alemanes por culpa de la división y la frontera.

  3. Un lugar que como turista no conocía, pero si ahora que vivo en Berlín es lo que se conoce como «Gleis 17» o lo que es lo mismo vía 17. Igual para el turista común está algo esquinado, pero como ventaja está que no requiere salirse de la propia estación de tren (Grunewald) para contemplarlo.
    Han conservado las vías de tren de donde salían los antiguos trenes llenos de ciudadanos judíos durante el holocausto, desde el primer al último tren que salió de este lugar aparecen recogidos el número de personas que lleva el tren y el destino del mismo.
    Es un lugar tranquilo, donde poder hacer algo de homenaje a la memoria de estas personas. Cuando yo fui no había nadie más en la zona pese a ser fin de semana, y pude disfrutar de un melancólico paisaje otoñal, de vías enterradas en hojas caídas sobre las que destacaban rosas frescas que alguién había depositado sobre todos los tramos de vía, me pareció un gesto muy bonito. Quizás fue el conjunto de todo, y aunque como tal el lugar es poquita cosa, me pareció un sitio digno de merecer una visita y de recomendarlo aquí 🙂

  4. Y yo creo que nunca se acabarán los destinos increíbles para visitar al rededor del mundo 😀

  5. Recomiendo visitar un búnker usado durante la Segunda Guerra Mundial.
    http://berliner-unterwelten.de/

    Para aquellos que los atrapo la guerra fría pueden visitar el museo de la Stasi (policía secreta de la RDA) en este lugar funcionaba el ministerio para la seguridad del estado.
    http://www.stasimuseum.de

    Otra lugar es el sitio conmemorativo «muro de Berlín» con un mirador para observar como era la franja de la muerte.

    http://berliner-unterwelten.de/

    Espero les sea útil.

    Un cordial saludo desde Argentina.
    César

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